19. Evita el “des” propósito

15 Agosto, 2017 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGREYdos

El pasado 3 de abril del 2011 contaba en este mismo blog  la historia de mi “profe” de superación personal que un mal día enfermó, y próximo a morir  nos reunió y nos pidió que le acercáramos su propia “libreta de superación personal”.

Era una libreta donde cada uno escribía sus metas y objetivos semanales, su propósito de vida. Él, también tenía la suya. Fuímos a su estante y, tal cual como estaba,  se la entregamos. A continuación se levantó de la cama,  cogió una palangana,  roció con alcohol su libreta y le prendió fuego.

Estábamos en silencio,  mis compañeros de estudios y yo. Adivinando nuestra pregunta nos dijo muy bajito: “no quiero que cuando me vaya penséis que soy lo que no soy”.

Tardé años  en comprender aquella enseñanza. La “autenticidad”,  la “verdad” y la “honestidad”: su libreta de autosuperación personal planteaba objetivos y superaciones de tan alto nivel  que probablemente nosotros,  sus discípulos,  tras su muerte hubiésemos tenido la tendencia a sublimarlo como algo más que un ser humano cuando viéramos la envergadura de sus retos y logros.

Hasta ese punto puede un Maestro dar una lección: “cuando ya no permanece en el mundo físico”. Y la lección consistía en que debemos ponernos “metas y objetivos”, aunque sepamos que están fuera de nuestro alcance. Dichos objetivos y metas son para “nosotros mismos” y no un estandarte a enseñar para que los demás vean nuestra “dimensión” personal…

Toda acción requiere antes una “voluntad” que se traduce en un “propósito” que finalmente se convierte en la “acción final”. Cuando la acción es inconsciente y no tiene propósito, resulta difícil “encajar” a posteriori el propósito de la acción una vez manifestada esta. Y así es muy difícil encontrarle un sentido a nuestras acciones.

La sefira de “DAAT”  es la que surge de fusionar sabiduría (idea, propósito) con conocimiento, y la encargada de hacernos discernir entre los actos conscientes (y por tanto con responsabilidad y con sentido) de los que no lo son.  

 Al que discierne se le llama Tsadik (justo), y está  representado por el valor de la letra tsadik (צ), que vale 90 o lo que es lo mismo 10 veces 9 (el número de la maestría). Una por cada nivel sefirótico.

El Justo (tsadik) se diferencia del estado anterior (el del Maestro)  en que él sabe por qué está en el mundo.  Su misión y cuándo se va a “ir”.  Sabe que los que le rodean no son peores que él,  sino probablemente “mejores”, pero que no tienen conciencia de ello.

Llegar a este nivel no es fruto de la suerte,  ni de la casualidad,  es algo trabajado que denota haberse trazado una meta objetiva que hemos escrito en nuestro GPS mental.

                                                     

20. Que amanezca (que no es poco)

1 Julio, 2017 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGREYdos

Mucha gente piensa que cada día viene a ser una repetición inconsciente o automática del día anterior. Y no es así.  Al menos no es así para la Cábalah.

Cada Amanecer su pone una reconexión que permite que se nos ilumine (imaginemos, nos inspiremos para crear algo que haga de ese día un día “especial”).

Sabemos por la Cábala que el Árbol de la vida tiene un pilar derecho que “da” y  otro izquierdo que “limita la donación”. Precisamente antes de medianoche, la columna de la izquierda del Árbol de la vida es la que domina  por lo que nosotros (Maljut) estamos en un estado de oscuridad al no poder recibir  la luz de Jasadim (Tiferet), pero a partir de medianoche el Ein Sof comienza a revelarse y a unificar el lado  Izquierdo con el Derecho para activar o formar la columna Central o Pilar Medio del Árbol de la vida. Entonces, poco antes del Amanecer, Maljut despierta (se ilumina) por medio del Pilar Medio y se enchufa por así decirlo al Ein Sof o Luz infinita.

Al Amanecer la Luz infinita, ha conectado mediante un hilo de plata a base de luz, de Jojma con Maljut, que permite la iluminación de los Seres Humanos cuando nos levantamos cada día… Esto lo podemos contrastar en el libro de Ester (5:2).

“Cuando el rey vio a Esther, la reina , ella halló  gracia a los ojos de él,

y el rey extendió a Esther el cetro de oro que estaba en su mano.

Entonces Esther se acercó y tocó la parte superior del cetro.

Se puede ver como de forma críptica, el texto revela  lo dicho anteriormente, es decir,  cómo la revelación de la Luz de Jojma  en la mañana es el aspecto del rey (Dios, Ein Sof, La Luz infinita)  que otorga a la reina  (Maljut) la posibilidad de “tocar” (conectar) el cetro real (Hilo de Plata), permitiéndole a ella usar su Energía como ella vea apropiado.

El  Zohar enfatiza que todos los que se conectan con la reina entonces, en ese momento se benefician de ese poder al estar interconectados. Es decir, un poco después de la medianoche podemos tocar la raíz de la luz de Jasadim, que nos conecta con el Pilar Medio, para que una vez en el Pilar Medio ser “iluminados” por la Jojma (sabiduría) del nuevo día.

Así que para quitar la manta de la negligencia y de la “no conciencia” donde solo creemos en lo que vemos, muchos jasídicos  hacen esta conexión cada día.

Se van a dormir temprano y se despiertan sobre las 4.00 de la madrugada, para poder conectarse a la primera luz de Einsof  y así poder dibujar y diseñar, sobre las seis de la mañana  la agenda del día cuando la luz de Jojma, el cetro del Rey, haya llegado (toque) a Maljut (la reina). Solo entonces el nuevo día se ha revelado.

                                                     

El filo de la navaja.

1 Junio, 2017 Nosolodoctor

Siempre me han escuchado decir aquello de que la búsqueda de la verdad es parecida al caminar por el agudo filo de la navaja. Ahora tengo que explicar a qué me refiero con esta expresión. Decía Ken Wilber que dentro de los llamados Maestros Espirituales, están los juiciosos, los afables, los consoladores, los tranquilizadores, los preocupones; pero están también los forajidos, los terroristas psicológicos, los Chicos Rudos y las insoportables Chicas floripower de la realización divina. Todos de una manera u otra hacen su trabajo enfrentándote a ti contigo mismo, te importunan o te aterran, hasta que finalmente despiertas radicalmente a lo que en realidad eres. Y entonces ya te mueres. Porque “esa” verdad, la verdad del espejo de quien eres, es el motivo de tu existencia.

Así que, como sugerencia, mejor escoger a tus maestros con todo cuidado. Porque la travesía es dura. Si quieres que te animen, o que te soben el ego, o te den palmaditas en la espalda o te digan dulces palabras de consolación, lo mejor es la floripower y así caminar por la delicada senda del confort egoico. Pero si lo que quieres es despertar, si lo que quieres es freírte en el fuego de tu inconsciente más profundo e Infinito entonces, búscate un Maestro Rudo, confrontativo, de esos que te haga de espejo…, que te haga sentir incómodo, de esos que a veces te ponen colorado o en ridículo, y en el mejor de los casos te hacen llorar.

Yo tuve hace años Terapeutas así y la verdad dañaron mucho mi dignidad de persona pero reconozco que me hicieron vivir aquello que más temía, que era eso: el temor al ridículo, al desapego, al llanto público del desamparo….

“Cuando el tiempo llegue, te darás cuenta de que la auténtica gloria se encuentra allí donde uno cesa de existir”, decía Ramana Maharshi. Y es verdad, tu verdadera gloria y paz se halla al otro lado de tu muerte…., y ¿quién es capaz de mostrarte una cosa así? Solo un Terapeuta feo “Rudo”, tipo Oso que venga del océano de tus miedos, o que haya pasado por los mismos miedos que tu… y sobrevivió. Ahí no sirven los terapeutas amables ni los floripower, porque ellos no desean herir tus sentimientos. Ni quieren agobiarte. Solo quieren que vuelvas la semana que viene para seguir alimentando tu neurosis.

Fritz Perls, el fundador de la teoría de la Gestalt, solía decir que nadie va con el terapeuta para mejorar (por más que siempre digan eso), sino que van para perfeccionar sus neurosis. Y esto es verdad con los terapeutas blandiblues como yo les llamo, y que juegan a ese juego de “¡Miren qué espiritual soy! Después de todo, ¿quién sabe que es espiritual? ¿Religión? ¿Moral? ¿Crecimiento personal? ¿Transpersonal?

Por eso me encanta la frase del “filo de la navaja” como dificultad de recorrido de lo obvio a lo espiritual…, de la dualidad a la Unicidad, de lo “virtual” a la “verdad”…, dificultad que cuesta elegir ante el ancho y cómodo camino del ego, ese que recorremos solo pensando en qué tiene de bueno para mí aquello que me llega. Sin embargo, lo mismo no es tan genial esa forma de andar cuando  la infelicidad muchas veces nos sienta  ante un terapeuta, que con suerte sacude nuestros cimientos, y lo mismo logra que veamos más allá de nuestro propio interés.

A medida que vamos corrigiendo nuestra naturaleza egoísta, a medida que vamos cambiando nuestra intención de recibir solo para mí por el deseo de recibir para dar, el camino del ego se va estrechando, y cuesta. No es fácil corregir nuestra naturaleza que antepone la individualidad, y cambiarla por un pensamiento que incluya la colectividad. Es difícil hasta para aquellos que han visto que el camino para ser feliz, individual y colectivamente, trascurre por la senda del altruismo.

Incluso ellos caen una y otra vez en el egoísmo, pero lo que importa es la intención, y a pesar de errar, no pararán de presentarse oportunidades de rectificar. Situaciones que vemos como una adversidad, pero que a la larga no son sino la forma en que se nos invita a aprender que no debemos destruir el lado contrario a nosotros, que necesitamos aprender a vivir con él, aprender la habilidad de ponernos en la piel de los demás. Cada tropiezo superado del que aprendemos nos refuerza y nos acerca a conectarnos por encima de las diferencias.

Necesitamos nuestra individualidad, si, pero también conectarnos en un propósito por encima de nuestros deseos particulares, un deseo colectivo que nos una y nos desarrolle como humanidad. Un propósito que nos lleve a desear lo que es bueno para todos. Si la humanidad fuera altruista y actuara pensando en lo que es bueno para todos, no existiría lo que vemos en Siria ni Grecia, ni existiría discriminación, ni abusos, ni corrupción, ni maltrato… ¿Acaso desde el espacio se ven barreras o fronteras en el planeta?… algo estamos haciendo muy mal.

Desde aquí les invitamos a acotar el ego, a conectar con ese propósito por encima del propio interés, a caminar al filo de la navaja. Es difícil, pero todo es posible con amor… y un Maestro de los Rudos.

Hoy somos como nueces en un saco, y sin enemigos externos, estaremos totalmente separados unos de otros. Necesitamos aprender a construir una conexión por encima del ego de todos, o no podremos sostener a la familia ni a la sociedad ni al mundo (Thich Nhat Hanh)

Autora: NubePink

                                                     

21. Matar el tiempo es como suicidarse a plazos…

1 Mayo, 2017 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGREYdos

¿Has estado alguna vez en una entrevista laboral en la que te preguntan “qué es lo que más odias”? Esa es una pregunta difícil de responder con éxito. Mi respuesta es que odio el desperdicio. El desperdicio de recursos, el desperdicio de esfuerzo y, lo peor de todo, el desperdicio de tiempo.

El tiempo es oro, o más que oro, porque con el tiempo se puede comprar oro, pero con oro no se puede comprar tiempo, y no sabemos nunca el tiempo que nos queda. Y además, sabemos que cualquier tiempo pasado nunca podrá ser recuperado. Una vez que se perdió, se ha ido (llegar a los 50 años hace que esta realidad sea mucho más profunda).

A menudo me digo esto de “matar el tiempo es suicidarse a plazos”. Cuando zapeo, o al clickear sin ton ni son por internet, a la deriva en lo que llamo “desperdicio cibernético”.Ya sabes, haciendo clic aquí y allá, en una interminable cadena de exploración. Ese es el momento para detenerte y pensar: ¿estoy haciendo algo productivo? (Revisar tu historial de navegación es una forma excelente de saber cuánto tiempo desperdicias).

Una vez escuché a mi profesor de cábala explicar que en la mayoría de las joyas, la piedra más valiosa es puesta en el medio y es rodeada por material de menor valor (como por ejemplo, un anillo de diamantes). La excepción a esto es un reloj de pulsera, en el cual, se ocupa un costoso armazón de oro, para albergar unos pocos resortes y unas agujas. Esto es así, porque en realidad, el tiempo es el bien más valioso de todos.

Nacemos como los más ricos del mundo, decía un anuncio de algo que vi hace unos días, y morimos totalmente pobres, porque el tiempo, esa porción con la que llegamos al mundo, se va gastando inexorablemente, sin prisa pero sin pausa, desde que llegamos e iniciamos nuestra andadura desde diferentes cunas, para experimentar, aprender y decidir qué hacer con cada momento.

Vivimos muchas veces metidos en una espiral ajetreada sin pararnos a ver qué estamos haciendo, a qué dedicamos “el tiempo libre”. El ritmo de la vida absorbe cada instante del día a día en mil cosas, que a veces nos hacen decir: “tengo la sensación de que el tiempo no me pertenece, de que hoy no he dedicado un instante para mí, de que he perdido el tiempo dejando escapar momentos que nunca se volverán a presentar”.

Como decía el gran Chaplin, la vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Todos y cada uno de los granitos de nuestro particular reloj son igualmente valiosos. No esperemos a cuando caiga el último grano para decir, espera espera…, me gustaría…

¿Te apetecen deberes?? Porque aquí y ahora podemos decidir qué hacer con este momento, con lo que está sucediendo en él. Sea lo que sea y hagas lo que hagas, ¿por qué no poner la atención y la intención a todo lo que puedas dar, a todo lo que puedas recibir, a lo que puedas aprender o enseñar?.

Decidir si es momento de amar por encima de todo, de no perderte en lo malo que te rodea, sino buscar algo para combatirlo o al menos no alentarlo, si ya llegó el momento de aceptar lo diferente de los demás porque cada cual lleva su propio camino, y ¿quién es nadie para juzgar al otro sin andar dentro de sus zapatos…? Tantas cosas pueden suceder en este momento.

Si paseas no te pierdas nada teniendo la mente ocupada en lo que no forma parte de tu caminar.

                                                     

22. Destapar lo bello y lo sublime.

1 Abril, 2017 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGREYdos

Hay un paso más arriba de lo Bello y se llama “lo sublime”. A los filósofos siempre les ha atraído filosofar acerca de la distinción entre lo bello y lo sublime. La belleza es un concepto contenido, exquisito e intimista que  es lo que experimentamos cuando vemos una flor o un rostro hermoso.  Lo sublime nos arrebata y nos asombra…, o nos sobrecoge, es lo que sentimos cuando vemos una cordillera o un huracán.  Algo sublime nos recuerda que somos algo muy pequeño dentro del cosmos…, ante lo sublime…, de la inmensidad. También la ciencia  ha demostrado que las experiencias de la belleza y el asombro activan partes diferentes del cerebro.

La distinción entre lo bello y lo sublime no solo se da en el terreno de la estética, sino también  en la vida en general. Por ejemplo, tenemos amores bellos y amores sublimes. El rabino Joseph Soloveitchik escribió que Dios puede ser majestuoso e infinito como concepto de creador del universo y, sin embargo, también puede ser bello e intimista; como cuando su esposa yacía en su lecho de muerte, entonces Dios no se apareció de forma sublime sino que tomó la forma de “un amigo cercano, un hermano, un padre… Sentí  (decía) su mano cálida, por decirlo así, sobre mi hombro, me abracé a sus rodillas. Estuvo conmigo en los estrechos confines de una pequeña habitación, sin ocupar espacio”.

En la vida diaria también tenemos amores grandes y amores pequeños. Estos últimos, como el que sentimos por los hijos, nuestro vecindario o nuestro jardín, generan compasión, actos de servicios y un deseo de cuidar. Los amores en grande, como el que sentimos por la causa de los derechos humanos universales, nos inspiran valor y grandeza. Un pequeño amor es un pastor que protege a sus ovejas. Un amor en grande es Martin Luther King Jr. cuando lideraba a su gente.

La cantidad de amor en grande en una sociedad puede aumentar o disminuir. En Andalucía, creo que ha disminuido, así lo percibo yo en mi día a día del Centro de Salud. Antes éramos  generosos y hospitalarios…, ahora decimos cada dos por tres eso de “Ya estoy harto de dar…, bla, bla, bla…”

El amor grande es esperanzador, pero hoy en día, permítanme que sea pesimista, pues se pide recuperar lo dado al menos a medio plazo, y es que  oigo decir cada vez más… ¿y a mí qué?  Esa pregunta le resta estatura al Amor sublime y lo deja en un simple “favor”…

A mí se me ocurre que ya que hay tan pocas cosas sublimes en nuestro día, que la mejor manta que podemos quitar es…

Es….

¡Ya lo tengo! La mejor manta que podemos quitar este mes de abril es reconvertir un amor pequeño, una belleza como la sonrisa de tu hijo, o las manos de tu pareja y meterle el zoom de nuestra conciencia y hacerla ¡Sublime!!! ¿Qué te parece? ¿vamos?

¡Vaaaaaaaamosssss!

                                                     

Oye, abre tus ojos.

2 Marzo, 2017 Nosolodoctor

Estas pasadas navidades me he dado cuenta que  las supuestas fiestas, desde hacía mucho tiempo, se habían convertido en una especie de carrera de obstáculos, a la que me había prestado casi sin darme cuenta.

Cuando veía acercarse estas fechas  se me ponían los pelos de punta solo de pensar en las compras, las comidas, organizarlo todo para que nada se olvidara…, para que todo fuera perfecto. La mayoría de las veces llegaba tan agotada a la meta, que me perdía lo verdaderamente importante.

Me di cuenta, que había olvidado el verdadero espíritu, el que está tras cualquier motivo que nos reúna con aquellos a los que queremos. Eso que llamamos en estas fechas el espíritu de la Navidad, esa ilusión que recuerdo de niña, ese olor a pucheros, ese abrir los ojos y saltar de la cama a ver qué cosa maravillosa me iba a regalar el día, y que en este mundo alocado y consumista, se había desvirtuado… al menos para mí.

A ese cambio de enfoque, que sutilmente ha ido sucediendo a medida que cumplía años,  también había contribuido la partida de seres muy  queridos. Mi hermana, mi padrino, mi padre…, y en este último año mi prima. Sus ausencias, habían ido añadiendo una añoranza y una nostalgia plagada de recuerdos,  que en esta época, igual que me sucedía en primavera, ponía en mí un punto triste en algo, que en esencia representa alegría y amor por todo, y por todos.

Odio la Navidad, me escuché decir un día… Entonces llegó a mí esta pregunta: “Elige una persona muy importante para ti y dime: ¿qué le regalarías?, ¿qué harías para hacerla feliz?”

Si quieres puedes jugar conmigo y elegir a esa persona especial.

Yo pensé en mi madre, y en que iba a traerla a casa a mimarla en Navidad, ese era mi regalo. ¿Pensaste en alguien? Bien, pues ahora viene la pregunta del millón…

¿Qué le regalarías a esa persona, si supieras que estas iban a ser sus últimas navidades? Recuerda que solo es un juego para aprender algo muy importante.

Una vez superas el  asombro que pueda causarte la pregunta, y si como yo, crees en que tenemos un tiempo contratado para lo que hayamos venido a hacer en esta travesía, ves que pensar en esa posibilidad no influye en nada. Puede que entonces te suceda como a  mí, y veas como tú regalo…, tú intención, se llena de nuevos matices.

Porque, lo que inicialmente era mucho trabajo para cuidar de una persona con casi 96 años, sutilmente cambió. Y como si de una película se tratara, nos vi buscando un menú sencillo que nos permitiera compartir el tiempo, algo para preparar a medias, algo en lo que estuviéramos juntas disfrutando con ilusión, en lugar de obligación. La ilusión que recuerdo, cuando de niña me despertaba  escuchando el sorteo de la lotería que impregnaba cada rincón de la casa… ¡por fin había llegado la Navidad!!!!

De pronto, pensar en preparar un plato se había llenado de amor y luz, y aunque no sé las navidades que aún podremos disfrutar  juntas, o si tendré la bendición de tener más, estoy segura de que con mi intención, y con la ayuda de Dios, mi mesa, mi comida y la convivencia que hemos tenido, habrán sido las mejores que podría imaginar para todos nosotros.

Ojalá que,  viva los momentos que viva,  consiga hacerlo sintiéndolos  llenos de todo el amor que he imaginado, y saboreándolos como si cada uno de ellos fuera a ser el último. Entonces el tiempo, ese que contraté al venir aquí, y que alguien dijo una vez que valía más que el oro, se convertiría en un constante regalo de Navidad para todos.

Con mis mejores deseos para que encontréis ese regalo especial, para todas y cada una de las personas a las que queréis, os dejo aquí  lo que me hizo pensar en compartir estas palabras. Como dice Nosolodoctor… ¡Dentro vídeo!!!!

Vivir siendo consciente de que este instante es único te ubica en el presente, y no perderte la posibilidad de llenarlo de “amor incondicional”, hace de este momento, de este ahora en el que discurre toda nuestra vida la mayor de las fortunas.

Autora: Nubepink

                                                     

23. Cómo saber

1 Febrero, 2017 Nosolodoctor

De 50 SOMBRAS de enGREYdos

La protagonista y autora de la canción que da titulo a la canción con la que termino el post de este mes escribió hace muchos años en mi blog dijo  lo siguiente: “…Hay terribles trenes a los que nos sube la vida y de los que no podemos bajar o no sabemos bajar o  no sabemos que podemos bajar…,  no sabemos que hay puertas para poder bajar o incluso de los que no queremos bajarnos porque no vemos.  Y como dicen en los pueblos, el que no ve es como el que no sabe”.

Hay situaciones insostenibles que nos llevan a  vivir al límite de nuestras fuerzas y nos hacen sentir  que estamos  atrapados en una vida sin vida. Algo así como el púgil (nuestra esencia) en el rincón del cuadrilátero recibiendo  palos y esperando que suene la campana o que el árbitro “corte”. El que golpea es la insidia, la ignorancia, el lado oscuro…, que al apagar la luz (tu luz) te hace sentir  sin ilusión, frágil, impotente, sin dignidad, humillados, caótico en modo automático.  Sin plan “B”. Eso es “Insidous” el señor del lado oscuro.

Pero Si Hay Plan “B” (y probablemente C, D y muchas más), solo que no somos capaces de verlos por la falta de luz. Cualquiera de estas alternativas nacen de la intuición que es nuestro GPS que traemos de fábrica para cuando atravesemos precisamente túneles o triángulos de la Bermudas en nuestras vidas.

Nuestro Doble que es  el remanente de Alma que se ha quedado arriba, allá en el mundo de Briáh conoce todas las coordenadas. Mónica Villamarin en el siguiente video nos explica en clave científica un concepto teológico y cabalístico que enunció uno de los físicos que están de moda llamado Jean Pierre Garnier Malet acerca del Doble y la Teoría del Desdoblamiento del Espacio y el Tiempo, aplicado a la vida cotidiana.
El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.

Esta es una de las maneras de “como saber” bajarse de esos trenes que María José Coronado Luque  hablaba en mi blog que nos hacen transitar por esas situaciones insostenibles de nuestra vida.

Como saber es una canción de  Caradefuego.

Volvemos en un mes.

                                                     

24. Quitar la mentira

1 Enero, 2017 Nosolodoctor

De 50 SOMBRAS de enGREYdos

“Si uno supiera y tuviera presente que se va a morir,
sería mejor persona”

Nuestra naturaleza EGOísta parece anestesiarnos y volvernos inconscientes  a nuestra condición de impermanencia, al hecho de que no vamos a estar aquí siempre, y de que nuestro cuerpo morirá… Es la ley natural.

Nada material nos llevaremos tras esta travesía de la vida, y sin embargo nos sobre-ocupamos por tener un coche mejor, una gran casa, éxito, reconocimiento social…, y en esa carrera por tener, y ser lo que se espera de nosotros, en algún momento nos olvidamos de lo que realmente somos y queremos de verdad, olvidamos que formamos parte de la humanidad, y que aunque miremos hacia otro lado, mientras más nos centremos en lo que solo es bueno para cada uno de nosotros, mayor será el sufrimientos de todos.

Dice la canción: “Parece mentira que pudiera confiarte mi alegría y mi desgracia para ver este final,  te agradezco que supieras sacar de mi tanta fuerza,  fallo mío regalarte mi vida en tu ausencia… “

Yendo un poco más allá del  reproche de pareja que sugiere su letra, puedo imaginar el momento, en el que ante la certeza de la muerte, esa compañera de toda la vida, ya sin máscaras, sin trampa ni cartón, quizás entonces nos demos cuenta de que nada es lo que parecía, y a solas con nuestro intelecto sintamos que algo habría que reprocharle.

Dice la canción… “…Y al volver encuentro nada, miro atrás y me arrepiento de entregar  a quien no debo todo lo que ya no tengo…”

Un momento en el que uno reconoce que ha sido engañado por la realidad aparente, lo superfluo que incorporamos para ser aceptados, y que termina confundiéndonos al punto que olvidamos nuestra verdadera esencia. Y si así ha sido, habría que reconocer que le hemos dado más al intelecto de lo que él nos ha dado a nosotros, y preguntar para qué sirvieron las apariencias, o cuántas cosas no haría ahora, o realmente en qué me gustaría haber invertido mi tiempo, o qué es lo que realmente tiene valor para mí.  Si imagino ese momento…  ¿qué respuesta daría a estas preguntas y muchas más?

Esto es para que si quieres,  hagas un poco de terapia contigo mismo, para que  pongas todo,  lo que  si supieses lo que sabes ahora, no hubieras hecho, y todo en lo que tu intelecto te ha seducido  para hacer otras cosas, bien por miedo, por protegerte, por maldad, o por infinidad de otras causas que seguro que sabes mejor que nadie.

Y  la cuestión no es arrepentirse de lo vivido, ya que todo te hizo aprender y te ha traído a este momento. La cuestión es… ¿cambiaría algo el hecho de que nos concienciaríamos de que cada instante es el primero del resto de nuestra vida, pero que también  pudiera ser el último?

Concienciarnos de que estamos aquí, es ahora, somos este momento, y cuando pase no volverá.  Quizás cambiaría nuestra forma de vivir, si en lugar de actuar como si tuviéramos todo el tiempo del mundo, nos  planteáramos…  “ahora o nunca”. Si  mantuviéramos viva la sensación de impermanecia, de ser conscientes de que no siempre vamos a estar aquí, y de que aquellos a los que queremos tampoco estarán para siempre.

Tira de la manta, quita la mentira y lo que puedas hacer que sea bueno hazlo, no esperes el momento ideal,  porque a lo mejor es   “ahora… o nunca”

Nosolonavegante, volvemos en un mes.

                                                     

Ubuntu

1 Diciembre, 2016 Nosolodoctor

¿Alguna vez han escuchado el término “Ubuntu”?

Por motivos profesionales yo lo conocía como uno de los sistemas que hace que nuestros ordenadores funcionen, eso que llamamos sistema operativo, vaya como Windows, solo que Ubuntu es libre, gratuito y crece gracias a lo que aportan programadores de todo el mundo. Sorprendente en este mundo de ahora, ¿no?

Pero lo que realmente me maravilló fue enterarme hace un par de días  que “Ubuntu” viene de una regla ética sudafricana enfocada a la lealtad de las personas y a las relaciones entre estas.

Cuentan, que en un poblado sudafricano pusieron un gran cesto de frutas e invitaron a los niños a un juego que consistía en que el primero que llegara se quedaba con el cesto y su contenido para él. Los niños se cogieron de la mano y todos juntos llegaron al cesto repartiéndose alborozados las frutas. Así que… ¿quién gano?

Asombrados por lo ocurrido preguntaron a los niños si no les hubiera gustado que uno ganara el premio y disfrutara de toda la fruta. Los pequeños preguntaron entonces cómo podía ninguno de ellos ser feliz viendo a todos los demás tristes.  Así todos estamos contentos, dijeron, así todos hemos ganado.

Este relato me conmovió en lo más profundo, porque en este mundo en el que vivimos, es como si nos gritara para que no perdamos la esperanza en el género humano.

Encontré que puede ser traducido al español como “humanidad hacia otros” o… “si todos ganan, tú ganas”… “soy porque nosotros somos”… “una persona se hace humana a través de las otras personas”… “todo lo que es mío, es para todos”… “yo soy lo que soy en función de lo que todos somos”… humildad… empatía…

Y la que más me gusta es la que define Ubuntu como la creencia en que el compartir es el enlace universal que conecta a toda la humanidad.

“Una persona con Ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos”  Desmond Tutu.

Autora: M. Ángeles Restoy.

Nosolonavegante, aquí estaremos acompañándote dentro de un mes.

                                                     

25. Recupera la perla

1 Noviembre, 2016 Nosolodoctor

De 50 SOMBRAS de enGREYdos

El otro día llegó a mí el llamado “Himno de la perla”, un relato novelesco y simbólico proveniente del libro apócrifo de los Hechos de Tomás.  Este himno narra el descenso de un príncipe celeste al mundo perverso que el texto denomina de modo simbólico “Egipto,” en una misión consistente en hacerse con una Perla Única que aprisiona una serpiente en el fondo del mar.

Esta Misión se ve obstaculizada por la oscuridad que el héroe experimenta tras el descenso, pero que a duras penas solventa mediante su despertar, provocado por la carta que recibe de sus padres “celestiales”, en la que le recuerda su alto rango y la importancia del encargo que debe cumplir.  Una vez que logra el príncipe su objetivo, puede volver al reino de su Padre y vestirse una vez más con sus hábitos gloriosos.

A mí me recuerda mucho esta leyenda a otras muchas que hablan de un paraíso perdido y lo mucho que tiene que ver con nuestro paso por esta vida.  Recuerdo el Viaje del Héroe, el Viaje a Ítaca, el Pan de la Vergüenza.  De arriba a abajo o del Norte al Sur, da igual, siempre hay un exilio.

En todas estas concepciones independientemente de la religión que estemos tratando la idea central es siempre la misma: nacemos “mágicos”, pero perdemos esa “magia” a medida que ejecutamos el guión de la vida que alguien nos ha dado y nos convertimos en desesperados o en optimista, en ejecutivos o en esclavos, en triunfadores o en perdedores, en felices o desgraciados, en malvados o en bondadosos, blandiblues o castigadores, etc…  Y nos oscurecemos paulatinamente opacificando nuestra luz interior para posteriormente “rescatarnos”, encontrándole unas veces el encanto a la vida, otras veces el sentido de la vida y otras veces el propósito de la vida.  Muy pocos elegidos encuentran las tres.

Lo que está claro es que para conseguirlo hay que transitar por un abanico de experiencias que van desde un abandono, un divorcio, un cáncer, un fracaso, una injusticia, una perdida afectiva etc… Solo transitando a través de una o varias de esas experiencias despertamos, encontramos nuestro “don”, transformamos nuestro carbón interno en un diamante, y acabamos por entender que estamos en el exilio.

                                                     


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