LA QUE SE AVECINA

20 marzo, 2020 Nosoloangel

Escribíamos de refilón el 31 de Agosto del 2011 que la cabalá utilizaba el llamado Lenguaje de las Ramas, para explicar el origen de las cosas. A cada Acción le sigue una reacción tarde o temprano. Solo que nosotros en nuestra realidad aparente solo vemos la “reacción. Lo que vemos son las ramas de un enorme árbol,  mientras que realmente la realidad oculta, el todo, la raíz de aquellas ramas que percibimos está en la semilla oculta de ese árbol.

Decíamos allí también, que el Rab Dov Brezak, aplicaba  este concepto de lenguaje de las Ramas a la pedagogía para el análisis del estado actual de nuestra sociedad: sus valores, sus criterios, su polarización, su radicalización….

Siempre existieron depredadores sexuales que como un tigre acechaban en la oscuridad de la noche o de un garaje etc… pero ahora ya nos hemos acostumbrado a “las manadas”….en varias comunidades autónomas, no solo en una concreta. Hoy no extraña, que un grupo de jóvenes rocíen con gasolina y quemen viva a una anciana en la puerta del Metro. Y peor aún, lo graban en vídeo y lo cuelgan en Youtube.  Es decir, no solo es el acto agresivo, sino la jactancia y la exposición pública de esta nueva “habilidad social”.

Puedes visualizar a posteriori las series “Aquí no hay quien viva”, “La que se avecina”, Gran Hermano, Sálvame Deluxe. Cualquiera de estos programas sería un buen título para este post. Pero para no entrar en catastrofismo demagógico me voy a quedar con “La que se Avecina”. Y en verdad que lo que se avecina es cuanto menos incierto… ¿De verdad ustedes piensan que estamos evolucionando? Jamás habíamos avanzado tanto en conocimiento, y sin embargo seguimos siendo “muy” vulnerables. Jamás habíamos tenido tanto ocio, y sin embargo cada vez hay más depresión. Y jamás teníamos tan fácil el acceso al “placer”, y sin embargo cada vez somos menos felices.

De pronto nos hemos dado cuenta de la sensación de provisionalidad que nos está invadiendo,  de lo vulnerables que nos sentimos, cuyo origen según el lenguaje de las ramas está en aquel 11-S en el que asistimos, de forma globalizada y televisiva, al «derrumbe» de la «seguridad» y la primera grieta en la “globalización”,  cuyo inicio en forma de «torres duales», agitó nuestros instintos y nuestras emociones. Pero nuestro pensamiento, lejos de resetearse, se fue contaminado mas y mas y mas de la matrix. ¿Cuál será la próxima escena?

Y no es un “defecto” de España. Son varios países, incluidos los EEUU, los que han tenido que repetir elecciones porque los resultados no son determinantes. Tampoco sabemos la legitimidad del Gobierno Venezolano actual frente a la alternativa. Es decir, la “línea” de la polarización se ha borrado, y todo está aún más fragmentado y distorsionado. Todo está “patas arriba” en permanente revisión, incluso ya tenemos y asumimos la existencia de “fakes”, de fotos trucadas, falsas, que bien valen para derrocar al político de turno que no nos interese.

Einstein ya lo dijo en una conferencia: “Es más fácil cambiar la órbita de un electrón, que cambiar ciertas ideas irracionales y prejuicios: machismo, feminismo, racismo, antisemitismo, sionismo, etc etc, ideas y enfoques poderosos que están instalados en la sombra del poder y que “no influyen”; sino que invaden y se imponen: como el ISIS, pero en vertiente “occidental”. Probablemente nosotros mismos pertenezcamos a una corriente ideológica de estas y las podemos justificar intelectualmente…… pero mirándonos para dentro, o al espejo en la soledad de un aislamiento, o esperando el resultado de una prueba, o el alta de un ser querido, tendríamos serias dudas, acerca de qué parte de nuestro YO ha interiorizado determinadas ideas, y además me ha hecho militar en ellas y adoctrinar a otros, y acabar en una victoria pírrica.

Aclaro el concepto de Victoria Pírrica: Es aquella victoria que llevó a cabo Pirro El Griego, tras la cual solo quedó él y no tuvo a nadie a quien contársela. Es decir, una victoria conseguida a costa de un precio desorbitado. Justo justo lo que le encanta al EGO. Lo reconozco. Yo, como en la canción pienso que “el día que se avecina, viene con hambre atrasada”. Dentro vídeo

 

                                                     

LA TABERNA DEL BUDA.-

9 marzo, 2020 Nosoloangel

By Nosolodoctor

“La luz no cambia, lo que cambia es el receptor en función de como recibe la luz”. Zuckerwag

 

Imagina que vives en un Complejo Residencial que se llama “La Taberna del Buda”, integrado por Tres Torres que comparten una piscina, un gimnasio y una serie de locales comerciales. Total, un volumen de 1820 residentes entre fijos, temporales y arrendatarios de los locales: peluquería, clínica veterinaria, una agencia de viaje, un Pub, un supermercado, un consultorio médico privado, una herboristería, una tienda de informática con un anexo para arreglos de móviles y PC. Quedan dos locales vacíos pendientes por arrendar, y luego están las plazas de garajes que tienen los propietarios, y unas 7 o 8 plazas más que se arrendan por algún  que otro propietario que invirtió en ello.

Ahora imagina que vives en el quinto piso letra A de la Torre III, y que un un buen o mal día te dicen que te toca “por ley” ser el Presidente de la Mancomunidad del Complejo. Hasta ahora has podido mantenerte al margen de la vida social y política de la Mancomunidad. Salias por la mañana a tu trabajo, volvías por la tarde, paseabas al perro, saludabas a los vecinos que te encontrabas en el ascensor…  Pero ahora todo va a cambiar.

Cuando te toca gestionar una colectividad, lo mínimo que se supone que tienes que hacer es decidir entre dos situaciones:

1.- Dejarlo todo como está, y que pase el tiempo para que venga otro y punto

2.- Ejercer en la medida de nuestras posibilidades nuestra propia esfera de influencia; no por lo que decimos (eso sería ejercer el “poder”) sino por lo que hacemos. Un mundo mejor se refiere a una sociedad mejor, y una  sociedad mejor sólo puede estar integrada, según escribimos el 28 de Noviembre del 2018, por individuos equilibrados, mentalmente sanos y responsables, que piensan más en ser Humanos “derechos”, que en sus “Derechos” Humanos y reivindicaciones.

Ahora, después de unos días de toma de posesión del cargo, tienes que formar tu junta directiva, tus asesores,  y tu equipo en general.  Te tomas unos días para la configuración y darlo a conocer. Mientras tanto, al poner más atención en los vecinos, empiezas a comprender los recursos humanos de los que dispones…. ¿realmente estos eran mis adorables o desconocidos vecinos? .

Entonces te vas dando cuenta de que el Pub no es un Pub sino un local de mala muerte, donde se juntan cada noche… Los de siempre. Y que en algunos locales se escriben además de guiones novelas negras, y en otras se las pasan ideando trucos y maneras de actividades “en la frontera” de lo permisivo.  En muchas casas que vas a visitar para conocer de primera mano los problemas vecinales, cuando te abren la puerta, en unos el Humo del fumatorio de lo que sea parece niebla, en otras el perfume de la propietaria….. Y te enteras que el del tercero es un expresidiario, y el del primero es Notario.  Y que el del supermercado está separado pero que está arrejuntado con una viuda que vive en el ático

En fin, muy muy en sintonía con la letra de la canción de Café Quijano  “La Taberna del Buda” que os pongo, y luego seguimos con el cuento.

Y con esta realidad metafórica nos metemos en faena para debatir, que si bien ya es difícil  mantener la individualidad entre un colectivo difuso y disgregado (crecimiento personal en la línea de este blog hasta el pasado Enero del 2019), mucho más difícil es encontrar tu lugar (tu espacio), en un colectivo del que sabes que tu formas parte, pero que si pones el foco fuera de ti, en las casas de los vecinos, en los locales, si visitas el Pub etc…., no tienen, aparentemente, nada que ver contigo. Y si además durante un periodo de tres o cuatro años te toca a ti regentarla, entonces podemos decir sin ánimo de equivocarnos, que “nos hemos salido de la zona de confort”.

Salomón Michan  habla alegóricamente de “Patos” y “Gansos”. Parecen iguales pero cada uno tienen sus particularidades. Los patos son más anárquicos, más ruidosos, no vuelan aunque aletean (apenas levantan un metro del suelo) mientras que los Gansos aunque parecen más torpes en la tierra ellos si vuelan , además de nadar (los patos también nadan), están más jerarquizados, y cuando vuelan buscando zonas mejores lo hacen en formación  “V”, con el vértice delante porque dicha posición  beneficia al que está detrás en la formación, y porque la bandada consigue aumentar hasta en un 70% su capacidad operativa de vuelo. Los Patos vienen a ser individuales, mal o bien avenidos, mientras que los Gansos representan la colectividad estructurada e integrada.

A mi esto me hace pensar que quizás cuando la colectividad, la sociedad, comparte un destino común y todos saben a dónde ir, la formación ideal es la de una “V” “gansa” (una enorme y gigantesca “V”). Se llega más fácil, descansado y rápido, volando como los gansos. Claro que para “ir” hay que “querer IR”,  y para querer ir haría falta saber   “ Adonde IR”.   Viajar por la vida como los Gansos tiene además  ventajas que deberíamos tener en cuenta: ellos se dan cuenta del cansancio que supone volar venciendo la resistencia del aire, ya que  si volasen solos tendrían que descansar cada dos por tres. Sin embargo, ellos  viajan (vuelan) resguardados por el  compañero que tenemos delante de nosotros… esa estrategia les ayuda a viajar a una velocidad de crucero que es constante sin tantos acelerones y frenadas como suelen ser habitual en otras andaduras.

Le pregunté a un Maestro Lama que visitó nuestra ciudad hace un año acerca de de los requisitos que según él definirían la “cualidad” de Ganso entre nosotros.  Me dijo diez características de los que hoy solo puedo decir siete:

        .. Nunca se enfadan

        .. Nunca hacen juicios Morales

        .. Nunca ven la TV

        .. No tienen Redes Sociales prácticamente

        .. Nunca hacen de nada algo personal

        .. Nunca son intransigentes

        .. Todos distinguen entre intimidad y socialidad

 

En la lógica del ganso, el líder  no es la cabeza del poder sino la Cabeza del Conocimiento, y  por ello se acostumbran al relevo del líder, pero no para perpetuar el poder, sino para dosificarlo y establecer los senderos para que todos sin excepción, afines y no afines, gansos, patos, cisnes y algún que otro ave que pudiera aparecer en ese entorno,  puedan, no solo nutrirse, sino también beneficiarse sin discriminación de estar adscrito o no al club de los Gansos.

En la formación  de los Gansos, cada vez que el líder se cansa pasa al final de la formación, y el segundo ocupa su lugar sin detrimento del prestigio u Honor del que se ha puesto el último, porque a medida que otros líderes van cansándose, también ellos van pasando al final de la formación. En el viaje de la Vida los relevos son necesarios para permitir siempre la misma velocidad de crucero, porque lo realmente prioritario es estar de acuerdo en la dirección que hay que escribir en nuestro GPS psicoespiritual.

 Y tal como escribimos hace un año, los gansos que van detrás  graznan fuerte para estimular al líder y evitar que se duerma o distraiga. El graznido bien pueden ser algunas críticas, si, pero también palabras de aliento que nos pueden reforzar nuestra autoestima. Y cuando un ganso de la formación enferma o cae herido por el disparo de un cazador, dos gansos salen de la formación en “V” y bajan a tierra con el compañero para curarlo, asistirle y quedarse con él hasta que pueda volar o, en el peor de los casos, si fallece, hasta enterrarlo, para inmediatamente después, reincorporarse a los puestos finales de la formación.

Ahora imagina hacia donde evolucionar; que quieres para tu vida diaria, tu vejez, tus hijos, tus nietos y los hijos de tus vecino. ¿Que pasaría si viviéramos  pensando en los demás, ayudando y pensando en lo que pueda necesitar el compañero? No es una utopía hecha para “santones” ni “alternativos”…. Si los gansos, que no son obviamente humanos, lo hacen entonces  ¿Por qué no nosotros?

A veces se nos olvida que el conocimiento es LUZ y nosotros “RECEPTORES” y que como dice Jaim David Zukerwar ; “La luz no cambia, lo que cambia es el receptor en función de como recibe la luz”.  Es decir nuestra Luz, nuestro crecimiento individual,  nuestra  sabiduría, nuestro conocimiento  y discernimiento, toda nuestra capacidad de dar y de restringir, todo nuestro esplendor  ¿Para quién es sino  es para el compañero de viaje?  Si viajar por la vida se hace duro por la razón que sea,  ¿no va a existir otra manera de viajar?

 «Debe haber otra manera de atravesar la dualidad de la Matrix en la que nos encontramos, otro modo de llegar a la verdad, debe haber otro modo de pasar de una orilla a la otra….Debe haber una manera de poder volar que no sea solo en contra de corrientes ideológicas de moda, ya sean de aire frío o de aire caliente,por que al fin ya al cabo, al fin y al cabo, tanto las corrientes de aire frío como las de aire caliente crean torbellinos difíciles de solventar…»  Solo hay que tener el Valor de  seguir adelante….

PROXIMA ENTREGA: LA MATRIX.

                                                     

1. No seas buena persona, mejor sé un Ser Humano…

25 enero, 2019 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGreydos

Si has conseguido quitar todas las mantas que ocultaban todas las luces que simulaban oscuridad hasta llegar aquí, es que te has dado cuenta de algunas cosas. Como por ejemplo: lo solos que estamos, la importancia del entorno que nos rodea, lo mucho que nos traicionamos a nosotros mismos etc….Y lo mucho que nos prostituimos.

Este es un gran secreto acerca de la diferencia entre el materialismo y lo que no lo es. La diferencia estriba en el concepto de prostitución que va mucho más allá del aspecto sexual. Según los diccionarios actuales, “prostituir” significa hacer de algo o alguien un uso o cargo de forma deshonrosa o hacer un uso deshonroso (restarle valor intrínseco) a una cualidad, facultad, entidad o persona.

A diferencia de lo material, en materia de espiritualidad solo cabe darle a cada cosa su valor, o trascenderlo y elevarlo, todo lo contrario de lo que ocurre  en el materialismo, donde se eleva lo que no debe ser elevado, y/o prostituye lo que debería ser “valorado en su medida” (como la mujer, el descanso, la caridad, la ética, la Moral, el concepto de Dios, el sexo, el trabajo, el dinero, el ocio … ¿sigo? etc….).

Es muy difícil  hacer coincidir a las personas en el valor de algo material pues depende de su dualidad, que es lo que llamamos “escala de prioridades”, mientras que la espiritualidad tiene un denominador común respecto a la colectividad. Todos coinciden en un determinado valor respecto a una referencia espiritual, porque ese “algo” espiritual se supone que es la fuente de alimentación que nutre lo material. Lo que no se ve alimenta lo que se ve.

En contra de lo que podría uno suponer, en la verdadera espiritualidad, no cabe el fanatismo, y lo que parece fanatismo en los materialistas no es más que la insatisfacción que genera alimentar el ego. Uno siempre quiere un poco más.

Sin embargo, la espiritualidad supone contemplar, y la contemplación solo necesita apenas un minuto de elevación. Para la verdadera espiritualidad la materia nunca ha sido enemiga del espíritu, sino solo su expresión y vehículo para trascender…. Y para perfeccionar lo imperfecto sin importar la individualidad.

Siempre hay un momento en nuestras vidas en el que uno reconoce que ha sido engañado por la realidad aparente. Lo superfluo que incorporamos para ser aceptados, queridos, valorados o empoderados, y que finalmente  termina confundiéndonos al punto de llegar a  olvidamos de nuestra verdadera esencia. Así ha sido.

Habría que reconocer que le hemos dado más al intelecto (que también es Materia) de lo que él nos ha dado a nosotros, y es en esos momentos que uno habla de verdadera crisis existencial o noche oscura del alma que no todo el mundo tiene el privilegio de vivir cuando nos da…

¿Sabíais que en el teatro griego ‘persona’ (πρόσωπον) se refería a la máscara que llevaba el actor, pues en aquel entonces no existían ni vestuarios ni atrezos? Bastaba con cambiar de “persona” para indicarle al espectador que el aquel personaje había cambiado de registro. Es decir, según el personaje al que representaban, los actores llevaban una máscara u otra, con diferentes peinados, maquillaje, etc. Y sorprende que un concepto tan validado para tener “personalidad” jurídica en nuestro mundo tenga un origen (una fuente, un espíritu) tan falso, tan ambiguo y tan relativo como el de una máscara, que precisamente oculta nuestro verdadero ser… Humano. Y no es que podamos decir que nuestra vida hoy día siga siendo una especie de teatro griego, con cada vez más luces, pero inevitablemente más sombras.

Del mismo modo que cuando vamos caminando y alguien que lleva una taza de café choca con nosotros y nos hecha el café encima, nosotros derramamos lo que llevamos cuando nos chocamos o nos rozamos o nos apegados con algo o alguien. Derramaremos lo que llevemos; si llevamos café, mancharemos de café, si llevamos paz, contaminaremos de paz al otro, si es rencor…. Lo importante no es pues con quien chocamos o porque chocamos, sino lo que llevamos en la taza. Nosotros somos una enorme taza andante con una mente y un “vestido” que movemos para andar por esta casa. Somos un recipiente relleno de una esencia y muchas veces más allá de pensar lo justo o injusto  que fulanit@ se haya cruzado en nuestras vidas, y el destrozo que ha hecho, quizás podríamos pensar en esa inteligencia superior que mueve los hilos que jugó, a que precisamente tu derramaras el contenido de tu taza sobre tu agresor. De seguro que quizás le sanates algo… a cambio de nada.  Y ¿qué?

Uno debería de pensar si quiere considerarse un “Ser Humano” y que hacer bien a alguien que quiere no tiene apenas mérito. Faltaría más. Sin embargo, sonreír a alguien que te ha perjudicado consciente o inconscientemente es ir contra la lógica que es lo mismo que decir, ir en contra del intelecto, de la razón, porque el Alma juega a otra cosa. Nuestra verdadera escencia es nuestro pensamiento.

El sentimiento es relativo y cambia con mucha facilidad. Donde ayer amábamos hoy odiamos, aquello que nos hacía vibrar , hoy ya no lo hace etc…

La secuencia representativa de los mundos es pensamiento, sentimiento, lo que decimos y lo que hacemos…. ¿Cuántas veces hacemos algo que no habíamos dicho o que no pensamos?. Las personas son las que dicen y hacen en función de la máscara que llevan en una determinada función teatral que por supuesto puede cambiar (o no), pero el Ser Humano es aquella entidad inteligente que es consciente de que no es más que una enorme taza con el mejor continente posible según su naturaleza, circunstancias, entorno y capacidad de observación…

SER HUMANO

Publiée par María José Coronado Luque sur Vendredi 25 janvier 2019

 

 

 

                                                     

2. La Hermandad de los Gansos

28 noviembre, 2018 Nosolodoctor

«Debe haber otra manera de atravesar la dualidad,

otro modo de llegar a la verdad,

debe haber otro modo de pasar de una orilla a la otra….

 Debe haber otra manera de volar

que no sea solo en contra de corrientes ideológicas,

ya sean de aire frio o de aire caliente,

 al fin y al cabo, corrientes que crean torbellinos difíciles de solventar…»

Me habéis podidos leer desde el pasado 2011 prácticamente el mismo discurso una y otra vez, con algún que otro matiz: el valor de nuestra propia individualidad como elemento innegociable para poder alcanzar la felicidad o Bienestar con uno mismo, y el autorespeto como forma de imaginar el lugar que ocupa uno en el Universo.

Solo que…, todo eso es o debería ser… al servicio de la “colectividad”.  Se puede ser Egoísta, pero nunca Ego-CÉNTRICO. Egoísta implica mirar por uno antes que por otros, lo cual puede ser reprobable pero nunca será ilegítimo. Lo que nunca podemos ser es Egocéntricos porque, afortunada o desgraciadamente, no estamos en el cetro de “nada”.

No somos realmente  importantes (imprescindibles)  para nadie y jamás podremos rellenar nuestra carencia interna con algo de fuera.

A lo más que podemos aspirar a lo largo de nuestra vida es a dos cosas:

A estar en paz con uno mismo porque nada escondemos e intentar mantener cierta coherencia entre pensamiento-sentimiento-nuestra palabra y nuestra acción, lo cual no siempre es posible…,  y a poder ejercer cada uno nuestra propia esfera de influencia; no por lo que decimos. sino por lo que hacemos. Un mundo mejor se refiere a una sociedad mejor, y una  sociedad mejor solo puede estar integrada por individuos sanos, equilibrados, responsables, que piensan más en ser Humanos “derechos” (de pie), que en sus “Derechos” Humanos y reivindicaciones.

Salomón Michan nos dice  que tenemos que copiar la forma en la que los gansos viajan (vuelan). Lo hacen en “V”, con el vértice delante porque dicha posición  beneficia al que está detrás en la formación, y porque la bandada consigue aumentar hasta en un 70% su capacidad operativa de vuelo.

Es decir, cuando la colectividad, la sociedad, comparte un destino común y todos saben a dónde ir, la formación ideal es la de   una “V” “gansa” (una enorme y gigantesca “V”). Se llega más fácil, descansado y rápido, volando como los gansos.

Viajar de esta manera tiene otras ventajas que deberíamos copiar de ellos: ellos se dan cuenta del cansancio que supone volar venciendo la resistencia del aire, porque si volasen solos tendrían que descansar cada dos por tres. Sin embargo, viajar resguardado por el  compañero que tenemos delante de nosotros… ayuda a viajar a velocidad de crucero.

Si tuviésemos la lógica del ganso, nos acostumbraríamos a hacerle el relevo al líder. En la formación  de los Gansos, cada vez que el líder se cansa pasa al final de la formación, y el segundo ocupa su lugar sin detrimento del prestigio o cavod del que se ha puesto el último, porque a medida que otros líderes van cansándose, también ellos van pasando al final de la formación. El viaje es largo y los relevos nos permiten mantener siempre la misma velocidad de crucero, porque lo realmente prioritario es estar de acuerdo en la dirección que hay que escribir en nuestro GPS psicoespiritual. Además, los gansos que van detrás  graznan fuerte para estimular al líder y evitar que se duerma o distraiga observado el viaje. El graznido bien pueden ser algunas críticas, sí. Pero también palabras de aliento que nos pueden reforzar nuestra autoestima. Y cuando un ganso de la formación enferma  cae herido por el disparo de un cazador, dos gansos salen de la formación en “V” y bajan a tierra con el compañero para curarlo, asistirle y quedarse con él hasta que pueda volar o, en el peor de los casos, si fallece, hasta enterrarlo, para inmediatamente después, reincorporarse a los puestos finales de la formación.

Yo siempre he pensado que ese era el propósito de Dios con los judíos en el desierto aquellos raros cuarenta años: saber “viajar” en formación. Acampar en formación, pensar-sentir-graznar-y volar como un solo corazón. Quizás yo sea un soñador (que no creo), pero es posible comportarnos como una hermandad de Gansos.

¿Ustedes recuerdan un post que escribí hace años acerca de las diferencias entre los “hermanos de sangre” y los “hermanos de Almas”?. Pues bien, un peldaño inmediatamente superior al de la Hermandad de las Almas sería, en mi humilde opinión, la Hermandad de los Gansos. Vivir pensando en los demás, ayudando y pensando en lo que pueda necesitar el compañero no es una utopía hecha para “santones” ni “alternativos”…. Si los gansos, que no son obviamente humanos, lo hacen…, nosotros entonces ¿Por qué no?

Todo nuestro crecimiento individual, toda nuestra  sabiduría, conocimiento  y discernimiento, toda nuestra capacidad de dar y de restringir, todo nuestro esplendor…, ¿para qué es?  ¿Para quién es?  Si no es para el compañero de viaje,  ¿para quién es?  Si viajar por la vida se te hace duro, cansado,  ¿no hay otra manera de viajar? Si. Debe haber otro modo de ir por la vida…, sí que la hay…

 

 

                                                     

3. Una manga de once varas.

25 noviembre, 2018 Nosolodoctor

El trabajo duro hacia el exito es silencioso, la caída y el linchamiento siempre es ruidoso.

Antiguamente, en la Edad Media, durante la ceremonia de adopción de un supuesto hijo adoptivo, el padre que adoptaba  debía introducir al futuro hijo adoptado por una manga de una camisa de once varas, claro, sacándolo por el cuello para posteriormente darle un fuerte beso en la frente como prueba de la aceptación de la paternidad. La vara (835,9 mm) era una barra de madera o metal que se usaba en aquel entonces para medir cualquier cosa. En aquel contexto once varas equivalían a más de 9 metros, dando a entender que se trataba de una camisa con una manga exageradamente grande, en la misma medida de lo que el futuro le iba a “caber” de amor y bendiciones.  Sin embargo,  ocurría que,  a veces,  estas adopciones no eran del agrado del hijo adoptivo, y entonces se le recomendaba a éste que no se metiera en esa camisa de once varas (que no se dejase adoptar), vaya a ser que se arrepintiera.

En metafísica el número once se consideraba un número indefinido situado más allá del 10, que significaba la plenitud, y cuyo significado era “demasiado”, y por esto se entendía que era una camisa demasiada larga… para que fuera bueno.

Hoy día la expresión meterse en camisa de once varas, se usa cuando una persona se complica la vida inmiscuyéndose o dejándose contaminar en asuntos o problemas que no le son propios, y entonces un tercer observador  le aconseja que no se meta en camisa de once varas. Cuando a alguien se le dice  que se está metiendo en camisa de once varas significa que se complica  (y/o la complica a los demás) la vida innecesariamente. Otras veces  se aplica a aquellas personas que por ser excesivamente serviciales prometen cosas que no pueden dar o que no dependen de él, no con ánimo de estafar, sino por las ganas en demasía  (once varas) de complacer a la otra persona. Pongamos el caso de un amigo que tiene un problema con su coche, y lo necesita inmediatamente porque precisa irse al día siguiente de viaje, y le decimos que se lo miramos y que  al día siguiente se lo tienes arreglado fijo, y que no hace falta que lo lleve a un mecánico que le va a dar gato por liebre. En ese caso nos estaríamos metiendo en una camisa de once varas. Este punto es una falla importante en nuestro sistema evolutivo, tanto para la persona que ofrece la camisa de once varas, como de la persona que confía en el gran facilitador.

A esta altura del crecimiento espiritual no es congruente depositar un exceso de confianza en alguien semejante a ti. En palabras del Zohar: “maldito el Hombre que confía en el Hombre”.

¿Entonces qué?,  ¿confiamos?, ¿ayudamos?. Lo recomendable es esperar a que te pidan tu opinión, al menos tres veces, y contestar siempre “te digo ésto porque me lo preguntas, y te lo digo desde mi verdad, pues habría que  ponerse en tus zapatos para vivir la realidad que estás viviendo”.  Desde mi posición yo haría…, bla, bla, bla….

Porque la manta que toca hoy quitar es la del orgullo de ser útil a la humanidad para así ser querido y respetado, así como en el caso de la “víctima”, evitar  depositar la confianza en una instancia probablemente inferior a la suya propia.

El problema de meterse en camisas de once varas  es, que tanto el equivocado como la victima, reaccionan malamente tras conectar con la realidad al pasar a relacionarse con el entorno a partir de ese momento a través del sentimiento.

Cuando se pasa de la “emoción”  al “sentimiento”, perdemos en un día todo lo que hemos  ido atesorando toda una vida. Cuanto más nos alejamos  de la voz interior que es nuestro pensamiento, más nos desborda las emociones, y  más nos alejamos de nuestra conciencia relacional, y entramos más en el dominio de los instintos de supervivencia ante la decepción (unos con odio, otros con revancha, otros con venganza y otros con ambos, o con todo el abanico de los sentimientos activados).

Lo malo es que este sentimiento redunda en la palabra, y cuanto más alejada esté la voz interior de  la voz que emitimos, menos “verdadera” y objetiva será la “realidad” que estamos viviendo.

Lo malo de esto es que nuestro entorno, las personas que nos rodean y que nos retroalimentan, se crea en función de lo que decimos y hacemos, y no en función de nuestro pensamiento y/o voz interior y, claro, al entrar en la dinámica sentimental creamos un entorno (un contra-entorno) que refuerza y alimenta ese odio, revancha y/o  venganza que expresamos en nuestro dolor. Y es “ahí”, en ese momento cuando empleamos en nuestro discurso palabras como “mala suerte”, “injusto”, “no me lo merezco” etc…

Lo malo de la “manga ancha” es que al ser una manga de nueve metros no solo caben  el damnificado y su entorno sino también otros entornos y victimas que han vivido situaciones similares, y que conectan con el discurso público del primero, llenándose la manga de más voces que jalean lo mismo, y la manga no se llena, tarda en llenarse porque para eso era “ancha”.

Las palabra que decimos, las emociones que sentimos, al hacer lo que hacemos y el sentimiento con el que decimos lo que decimos, crea el nuevo orden social con el que nos relacionamos,  alejándonos cada vez más de nuestro propósito, y nos arrastra como una riada “sentimental” (y por tanto subjetiva) que nos lleva a  “desaparecer”.

Tal como decíamos el 16 de Abril del 2015, cuando empezamos a subir por esa escalera para quitarnos esa sombra número 50 de obligado paso, para trascender del estado de engreimiento (instinto + sentimiento) personal a otro más evolucionado y abierto que culminase en sacudirse la última sombra (sombra 1), que permita pensar, escuchar, sentir, detenerse, comprender,  para luego hablar y finalmente “hacer.  Un camino difícil no exento de trampas emocionales, que te pondrá tu propio  EGO, el cual no está interesado para nada en cederle el poder al Alma.

De ahí que sostengamos en estos escritos que atravesar los dictados de la vida, y pasar de un estado de “desnudez”  espiritual al de investirse con el ropaje de la dignidad humana, solo depende en primera instancia de tirar de  la manta adecuada que opacifica un determinado nivel de luz, así como llevar una camisa con manga larga pero de nuestra talla en la que solo quepa nuestro brazo.

Recordad que la primera sombra a desmantelar  era la del miedo a la muerte. La muerte del Ego que nos hace preferir “malo conocido” que “bueno por conocer”. En esta sombra, a dos del final, el miedo a haber hecho el ridículo, el miedo a perder la partida, el miedo a lo que habrán pensado los demás, el miedo a lo que sufre mi entorno, nos puede hacer regresar a la casilla de inicio en un “plis plas”.

Así que te queda la palabra, te queda saber si la palabra representa tu pensamiento o si la palabra expresa tu sentimiento. Ufff…

 

                                                     

4. Los Engreídos.

25 noviembre, 2018 Nosolodoctor

 

A  esta altura del Árbol de la vida, a tres escalones de liberarse de la dualidad, te habrás dado cuenta de cuan fácilmente construimos nuestra realidad a través de nuestra forma de hablar: si decimos “divina de la muerte”, por ejemplo, estamos diciendo que para nosotros lo divino y lo inerte vienen a ser una cosa,  si decimos: “asco de vida”, estamos creando una realidad desilusionante,  con medias verdades o mentiras “piadosa”, que finalmente nos repugnará y nos hará vomitar “asco”. Y así todo.

Palabras como “buena o mala suerte”, “me merezco o no me merezco”,  “no es justo o es justo”,  “es culpable o no lo es”, etc…, son las palabras que nos hacen crear nuestra realidad a corto y largo plazo. Pero saber no es conocer.  Yo, por ejemplo, sé lo que es un parto y he asistido a muchos pero no “conozco” (vivido)  un parto; sé que duele pero no me ha dolido a mí, sé que merece la pena pero no sé hasta cuanto sí o no merece la pena.

Lo que sembraste ayer es lo que recoges hoy, y casi el 100% de las veces nosotros convocamos de forma inconsciente los acontecimientos futuros. A mejor y  mayor conocimiento,  mejor y más libre elección.  Porque la necesidad está en las antípodas  de la libertad.  “La verdad nos hará libres”. Cierto. Pero nunca tendremos en este plano y en nuestro nivel la verdad absoluta, aunque las personas inmaduras e ignorantes vayan por la vida “en nombre de la verdad”  juzgando y emitiendo edictos sobre tal o cual cosa, que poco tiempo después en función del guión de sus vidas defiendan lo contrario y defiendan la “nueva” verdad.

La verdad, que en hebreo se dice EMET tiene un valor de guematria de 9. El nueve es el último número de la individualidad. A partir de él empieza la pluralidad y la convivencia. Cualquier número multiplicado por 9, suma 9. Es decir, el 9 no cambia, ni multiplicado por 3 (27=2+7=9) ni  multiplicado x 15 (135=1+3+5=9). La verdad no cambia en función de nuestros intereses, ni en función de nuestras necesidades, ni en función de nuestro sistema de creencias al cual pertenezcamos. A la única verdad que podemos aspirar es a “nuestra verdad”, y nuestra verdad consiste en pensar, sentir, decir y hacer lo más alineado posible, aunque casi siempre como observaréis pensamos algo, sentimos otra cosa, decimos una parte y hacemos lo contrario.

La manta número 4, la sombra de los “engreídos”, es esa: ¿Quiénes son los engreídos? Aquellas personas que viven en “la” verdad absoluta y no se interesan para nada en “tu” verdad. Viven para conquistar opiniones y voluntades ajenas que retroalimenten su verdad, porque no debería haber otra. Son una especie de ISIS anímico que corta tu  cabeza, si piensas, sientes, hablas o haces de un modo “que no se lleva”.

Precisamente, para defendernos del pavor que nos da ese ISIS anímico, se va construyendo eso que llamamos “EGO”, que nos vende la moto de que nos protege de la incertidumbre, del rechazo y del desamor. Tampoco es verdad.

Siempre tengo muy en cuenta un consejo de mi Catedrático de Psiquiatría, Don Manuel Ruiz, que allá por el año 1980 me dijo, entre otras muchas cosas…

  • Salama, cuando alguien le diga que es usted lo mejor y que gracias a usted se ha sanado de tal o cual afección…, no le crea. Y cuando alguien le eche en cara o le diga: es usted un pesetero, una mal persona, tal o cual…, igualmente, no le crea. Porque solo usted sabe lo que es, y la proyección que usted da hacia los demás no es usted. Es simplemente una proyección, algo virtual, que depende del observador no del emisor. Así que no se pase la vida alimentando y gastando energías que sostengan esa proyección que a usted le reafirma, o intentando lo contrario, es decir, no se pase la vida intentando revocar la imagen que tienen de usted. Se dará cuenta más tarde que pronto, que la vida se le pasó en intentar, en perseguir al pollito equivocado, y cuando uno se da cuenta, queda poco tiempo y mucha soberbia para reconocer que estábamos equivocados.

Gracias Don Manuel. Verdad de la buena. Je…

                                                     

Nace una estrella y se apaga otra.

5 noviembre, 2018 Nosolodoctor

Ayer fui al cine con mi mujer. Elegimos “Ha nacido una estrella”, por elegir una. Tenía buenos recuerdos de la versión de Barbra Streisand, por eso le puse mi gesto torcido a mi mujer cuando supe que la protagonista era Lady Gaga ya que no soy nada fan.

Más bien lo contrario. Estoy ubicado en las antípodas conceptuales de su Universo.  Incluso reconozco que  me produce rechazo. Sin embargo, tengo que reconocer que me sorprendió. Ver a Lady Gaga sin máscara y poder acceder a una actriz y cantante verdaderamente talentosa, mucho más allá de lo que ella deja ver en su performance diaria, es realmente una sorpresa. No me importa para nada reconocerlo y darle el  sitio que tiene como artista.

Admito que me sorprendió. Y admito que no pude evitar que se me escaparan algunas sutiles lágrimas al final de la película, por no decir de la letra y música de la película, que deja muy muy atrás a la ya muy buena Banda Sonora de la versión de Barbra Streidsan y Kris Kristoferson. 

El soundtrack es genial, la historia igualmente genial, y la actuación de Gaga y también de Bradley Cooper, también genial. Es fácil empatizar y sentir a flor de piel su historia …

Después me he enterado que todas las canciones se grabaron en riguroso directo por petición expresa de Gaga, lo cual dice  mucho de lo que ella quería demostrar en esta película. Realmente consigue hacerte sentir que estás en un concierto.

Pienso que el mensaje, así como el hecho de que sea Gaga quien la protagoniza, no es casual y hay mucho que “leer” tras una simple mirada a la pantalla.  De hecho, el hecho de que en la primera escena intimista Bradley Cooper, le pide a la joven Ally (Lady Gaga) que se quite las cejas postizas con las que acababa de actuar en un club de Drag Queens, no puede ser casual y lo interpreto como símbolo del deseo inconsciente de Gaga de desenmascararse en la gran pantalla de la máscara de su vida, y mostrar su talento real.  Una cosa es a lo que se dedique una persona  y otra cosa es lo que lleva dentro, que podrá (o no), querrá (o no), o sabrá (o no) mostrar. Y ella pudo, quiso y supo. Y es que hay trenes que no se pueden dejar escapar.

Y resulta hasta cierto punto chocante ver a Lady Gaga sin maquillaje, guapa y cuasi femenina, liberada de la artificiosidad del rol  público y mediático que es lo que le ha hecho “archifamosa” como cantante. 

La película es un reflejo inverso de su vida  intentando darnos a entender que, tras la aparatosidad de sus disfraces, hay una artista con un gran talento.  Una especie de justificación de lo que hacemos muchos de nosotros. Ampararnos en la forma y en el exterior para vender un producto en el cual la cáscara de la fruta se paga más caro que el interior, cuando el interior, el interior de cualquier fruta deliciosa, siempre, siempre es mejor, por eso se llama fruto, que la cáscara que la protege.

Además, Cooper que además de actor es el director de la película  deja a años luz  la primera versión que interpretaron  James Mason y Judy Garland, y también muy lejos  a la segunda de Kris Kristoferson y mi admirada Barbra.   

La clave está en el mensaje: poder tener compasión (entender y sufrir por él) del personaje masculino de esta historia, mientras que las versiones anteriores daban a entender de que Jackson Maine, la estrella del rock, a la que da vida Bradley Cooper, era simplemente un alcohólico perdedor, pero, esta versión nos hace ver que detrás de ese alcoholismo hay una terrible herida infantil, una enorme falta de calor humano, una verdadera infancia desdichada con dos hermanos mal unidos por la sombra de un padre ausente que fue más hijo que padre, y que este equipaje en la mochila solo puede conllevar un vida desgraciada, aunque sea un hombre bueno y genial.

Porque los lastres  de los traumas de la infancia, la soledad y la fiereza de su adicción, son mucho lastre, y los instintos de autodestrucción están muy a flor de piel.

Un cóctel inapelable de lo que llamo el fracaso del éxito, que tarde o temprano uno acaba bebiendo cuando  empiezan a haber otros intereses. De eso trata la enorme canción estrella de la película. La escuchamos y termino.

Y decía lo de un hombre bueno porque es el que le da a Ally (Gaga) el consejo, el apoyo y la oportunidad, las tres cosas que hay que saber  para sacar petróleo de una persona que lleva máscara. Y el mensaje subliminal: como  se va quedando sin sitio en la vida hasta verse abocado a tomar serenamente una decisión.

Tuve un profesor de Psiquiatría que me dijo que el suicidio puede ser por desesperación o por sublime inteligencia.

Pues eso. Descubrir a un artista virgen, pura en performance, sin estilo, solo contenido y con algo que decir, y  ver cómo a medida que el éxito llega y vienen otros a “aconsejar” y a “mejorar” el producto, lo único que hacen es adulterarlo, solo te deja la salida sin hacer ruido y dejar que  corra el aire…

A mí no me cabe duda que todos los días nace una estrella, pero casi siempre mueren pronto porque hay muy pocos   Jackson Maines en la vida de la gente. Quizás porque murieron alcoholizados y aburridos de su propio éxito, ya que solo los genios son conscientes que el éxito nunca rellena las carencias infantiles.

 Solo te ayuda a pagar las facturas.  Así que…, por favor, no dejen de ver la película y opinen en consecuencia.

 

                                                     

5. No me compares.

10 octubre, 2018 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGREYdos

A menudo vemos en la lejanía de un camino el espejismo de un fuego ardiente que en realidad no existe cuando nos acercamos.

La vida como cualquier camino y nosotros como cualquier caminante también somos así.  A muchos de nosotros el corazón se nos  inflama o parecemos inflamados ocasionalmente ante una experiencia mística, espiritual,  que nos hace “creer” (no “crear”) un fuego ardiente, pero que después de un tiempo ante una nueva adversidad o simplemente por mimetismo con todo lo que nos rodea, alguien  se acerca al divisar ese fuego interno que parece que teníamos, y se ve que por H o por B, que ese  entusiasmo del que hacíamos gala,  se disipó y realmente seguimos estando en  la realidad de lo que éramos antes.

Y volvemos  a lo que siempre fuimos. Nuestro  fuego interno, ese fuego que daba calor a nuestro ámbito de influencia, duró simplemente unos días, unas semanas, unos meses a lo más.

En realidad fue nuestra necesidad de ser útil que al fin y al cabo es “puro ego” aunque refinadísimo, o el   de reconocimiento de nuestro “status”, o la necesidad de sentirnos “especiales” (en realidad lo somos…),  lo que prendieron ese “Espejismo de Fuego”. Sentimientos que se juntaron y que prenden nuestro  corazón; pero en realidad fue la sensación de salir del armario de la materialidad o el dolor por una crisis existencial  lo que activó esa situación…

Porque, a esta altura de la escalera, y con tan solo 4 sombras más por descubrir, deberíamos tener claro que  si no se alcanzó previamente una conciencia de error, una verdadera clarividencia de que nosotros convocamos consciente o inconscientemente la realidad a la que hemos llegado  haciéndonos  errar, es imposible que haya verdadero arrepentimiento. Y si no hay verdadero arrepentimiento es imposible que se produzca tu mejora como producto “universal”.

Del mismo modo que en cualquier empresa existe el concepto de productividad ante la “mejora continua” (Departamento de Control de calidad encargado de que lo que publicitamos sea real y no el engaño del espejismo de la bruma)  deberíamos tener ese “amigo verdadero”, imparcial y objetivo que te dice lo que no quieres escuchar (normalmente suele ser la pareja,  capaz de decirte cuándo nuestras acciones son mas “de escaparate” que  “trastienda”.

Porque no hay una cosa más ridícula que ir de “santo”, “perfecto” y “espiritual”, y que baste un poco de  viento frío  (un nuevo revés, una decepción, una expectativa no cumplida, una falta de reconocimiento por parte de los demás, etc, etc, etc…) para que se disipe el deseo (fuego) de ser mejor ante uno mismo, y no ante los demás, y nos tiremos al barro arguyendo el lema del otro lado: de perdidos… al río”.

Muchas personas son espiritualmente competitivas y andan comparándose continuamente con otros para ver quién es más espiritual, olvidando que el propósito de esta vida es la mejora continua de uno mismo …. Ante uno mismo. Esa es su “sombra”….

Tags: auténtico desarrollo esperitual, desarrollo personal real, crecimiento espiritual.

                                                     

6. Quitar la frialdad. Dar calor.

4 octubre, 2018 Nosolodoctor

De 50 sombras de enGREYdos.

Tras el Terremoto de Irán del 2003, el SAS envió un equipo de Médicos “sin fronteras” para el lógico apoyo asistencial de los 20.000 muertos y 50.000 heridos, que fue el saldo de aquel terremoto de  magnitud 6.3 de la escala ritcher.

Tantos eran los niños huérfanos tras el desastre que no habían suficientes recursos humanos para poder darle los consiguientes biberones. Así que ideamos una solución tipo “Mc Gyver”.  A 500 niños le daríamos el biberón nosotros (médicos y enfemer@s) y a los 340 restantes colgaríamos cada  biberón de un palo porta-suero y dejaríamos que el niño succionase dicho biberón como si este le cayese del cielo…

Pasaron 10 días y de los 500 niños que recibieron biberones de nuestros brazos solo fallecieron 11, mientras que de los 340 restantes que recibían el “bibi” del palo del suero  fallecieron 112….

¿Qué conclusiones sacamos de esta experiencia en vivo? Simple y llanamente que lo que nos nutre existencialmente, lo que nos da la vida no es el “bibi”, sino el calor humano de quien nos da el “bibi”.

Y esto es, queridos lectores, lo que nos hace humanos, dignos, y también lo que nos “indigna” (es decir, lo que nos enoja y nos despoja de nuestra dignidad haciéndonos enfermar…)

Hay un principio jurídico que viene a decir que LA COSTUMBRE SE CONVIERTE EN LEY, y eso es lo que pasa en muchas historias de desamor entre los seres humanos y no tienen que ser  necesariamente parejas:

nos dan todo pero sentimos frialdad, automatismos, superficialidad… Hasta conformarnos con el “bibi” del porta-suero.

Me decía un paciente al respecto: no se puede estar dándole de mamar a un hijo, ofreciéndole un pecho y al mismo tiempo estar whatsapeando, vete tú a saber con qué o con quién, hasta que la teta se vacía. Eso no es nutrir. Es “dar de mamar”. Que parece lo mismo, pero no es igual. No es que “dar el pecho” esté mal, simplemente es que le  falta la conciencia de la “dueña del pecho”.

Necesitamos poner conciencia en lo que se hace, y “situarnos nosotros mismos” como factor de transmisión de lo que se está dando.

Calor Humano versus frialdad. Como decía Triana “yo quisiera saber  si tu alma es como la de cualquier mujer….

Y esta es la manta que debemos quitar. La de la frialdad. No importa que todos seamos fríos. Si has llegado a este nivel donde apenas te faltan 5 escalones para considerarte un Humano sano y equilibrado, una criatura modélica en la creación Universal, con un uso racional y dosificado del intelecto, pero complementado con los focos del Daat (Dicernimiento), entonces debemos dar “calor humano” sin perjuicio de tu dignidad.

Y ahora viene la pregunta del millón de euros: ¿cómo sé que lo que doy y lo que recibo es sin perjuicio de mi dignidad?  Fácilmente. Si lo que das lo das libremente o no. ¿Y cómo sé si lo doy libremente o no? Fácilmente también. Si quiero lo doy y si no quiero no lo doy. Si me siento en la obligación de dar entonces ya…, estamos dando solo “bibi”…. Y si  me siento libre de darlo entonces estoy dando  “Bibi” con Calor Humano.

Tags: amor y vida.

 

                                                     

7. Leer entre líneas.

22 agosto, 2018 Nosolodoctor

De 50 sombras de en GREYdos

A menudo hemos leído en este foro el «cuidado» que debemos tener con el intelecto. El 90% de las dudas que plantea el crecimiento personal, el desmantelamiento de las sombras y la búsqueda de la luz son contrarias a la lógica del intelecto. Es más, algunas de las conclusiones que los años dan a la persona suelen ser contrarias a la lógica y por ello se conocen con el nombre de «Experiencia», en contraposición al «conocimiento» teórico de lo que se supone que es la vida. «Saber no es lo mismo que experimentar”.

Entonces, si nuestro intelecto es al fin y al cabo «puro Ego»…, desde el punto de vista metafísico: ¿cuál es la misión del intelecto?

Nuestro intelecto nos sirve para escrudiñar entre lo exterior y lo interior, entre la derecha y la izquierda,  entre arriba y abajo, y  entre lo principal y lo accesorio. El intelecto solo nos sirve para saber colocar las piezas del puzle de manera que podamos ver la figura.

«El intelecto está diseñado para que podamos encontrar lo oculto en cualquier cosa aparente, sea de la naturaleza que sea y del tamaño que sea».

Dios puede ser hallado en todo momento y en cada cosa. Detrás de cada sombra, detrás de cada miseria, ahí seguro que está.

El intelecto está también para poder saber contestar a la persona que quiere enfriar tu fe, tu certeza y tu motivación. El intelecto te sirve para diseñar una estrategia de vida, una hoja de ruta. En palabras de mi maestro Rab Saadia Truzman shlitá “el intelecto sirve para saber subir y crecer espiritualmente de uno en uno cada escalón para no bajar después rodando de tres en tres. El intelecto nos sirve para ser conscientes de las enormes posibilidades de mejora que disponemos cada día que pasa por delante sin apenas ser vista.,,

El intelecto nos sirve para ser consciente de que la individualidad está al servicio de la colectividad, y que el rigor está al servicio delJesed (bondad) y no al revés.

Cuando se carece de intelecto uno solo es «impulso y emoción», un caballo viejo que se bambolea por la  vida, y cuando uno ve las consecuencias de sus emociones e impulsos (si es que las llega a ver) ya es tarde.

El mes de septiembre es el mes del intelecto. Coincide con los días previos a la balanza de la constelación de Libra. Es precisamente en esta constelación que  el intelecto nos dice qué poner en el platillo del debe y qué poner en el platillo del haber, porque tampoco se trata de ponerlo todo al “tun, tun” o revuelto.

Septiembre es un mes para serenar la mente, apagar el fuego de las emociones, al mismo tiempo que va atenuándose el calor sofocante de Agosto, y para  aquietarnos en nuestros impulsos.

Septiembre es el final del verano lo cual supone dejar ya «lo que me pida el cuerpo» para, por el contrario, examinar al cuerpo para ver si además de pedir y exigir es capaz de dar una “mijita” de misericordia al alma que lo alberga y en última instancia a la colectividad en la que vive.

                                                     


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