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13. Expectativa: CERO.

5 febrero, 2018

De 50 sombras de enGREYdos.

Muchas veces nos enfadarnos  y al hacerlo decimos y hacemos cosas que no son propias de nosotros. “No era yo”, solemos decir, cuando nos cuentan lo que dijimos o hicimos.  Detrás de la IRA está la frustración y detrás de la frustración está una expectativa no cumplida.

Realmente la expectativa “0” es la base de cualquier relación interpersonal que queramos hacer Eterna. Eterna significa sin principio ni fin.  Lo Eterno no es de este mundo, que es un mundo finito. Cuando esperamos algo a cambio de lo que hicimos, simplemente las gracias o cierto reconocimiento egoico tal vez se desmorone la relación.

Esto no quiere decir que tengamos que soportar situaciones abusivas. Quiere decir que si miramos para dentro, muchas acciones de aparente bondad y altruismo que hacemos, en su esencia, no lo son tanto, y existe en el fondo cierta ganancia oculta.

Por tanto, si logramos cerrar un poco nuestros ojos de cara al exterior, y viésemos nuestro manipulativo interior, quizás nuestro mundo sería mejor, más estable y… Eterno.

 

En el Libro La Palmera de Débora, del Ramjal, está escrito acerca de Dios que es un “Rey Humillado”, en el sentido de que Él provee a muchos, y muchos de esos muchos usan aquello que reciben para rebelarse en su contra o negarle.

A esta altura de nuestro crecimiento espiritual, después de haber quitado tantas sombras, debemos intentar imitar al Creador  en tener una expectativa cero en lo que damos y a quien damos.

Por eso el Universo es Eterno, porque la ley que lo rige es una ley verdaderamente altruista. Y el que lo dirige un Rey humillado…, pero que no se enfada con tal de que haya “reino”.

Tag: deseos, frustración, sufrimiento, expectativas ,dar.

 

14. Separar lo accesorio de lo principal

25 enero, 2018

De 50 sombras de enGreydos.

“La mayor parte de nuestras frustraciones vienen por una lectura rápida y superficial de nuestra realidad”.

Todo en nuestro mundo es dual: Fondo y Forma, Alma-Cuerpo, Yin-Yang, Recipiente-Relleno, Espacio y Tiempo, “principal y  accesorio”.

En realidad nuestra  vida es como una Boda. En una Boda  los novios y sus padres se preocupan y gastan tiempo y dinero en las características del banquete, la música y los invitados, y apenas reparan en la característica del anillo o las cualidades personales de los testigos ante el  acto  trascendente del casamiento, pues son dos personas que deciden unir sus vidas en un proyecto común, creíble y sostenible, donde 1 + 1 será igual a 1.

Cumplimos con alguien para que sean testigos de ese enlace, y a veces la elección de los testigos sigue más unos criterios sociales que trascendentales. Es más, muchas veces los novios apenas comen en su mesa el día del banquete; entre saludos, nervios, fotos, regalos y bailes es casi imposible.

En el mismo sentido,  nuestra  vida también es así; no distinguimos mucho entre lo prioritario (comer nuestro comida, es decir, vivir el momento con conciencia, alimentar nuestro espíritu, justificar nuestra existencia y engordar nuestro saldo energético-espiritual), de lo accesorio (ocuparnos de saludos, salir en la foto, triunfar, recibir regalos, tener una  hipoteca, competir con el vecino, prosperar… ), y nos ocupamos y ocupamos de tantas cosas “vanas” que finalmente apenas nos sentamos y comemos de nuestro propio banquete.

Tags: vivir conscientes, herraminetas para vivir espiritualmente, vida plena, apariencias y esencia, criterios para vivir con valores.

15. Sacrifíjate

28 octubre, 2017

 

De 50 sombras de enGREYdos

Algunas veces las cosas irían mejor cuando en vez de tanto sacrificio pasáramos por alto el detalle y viésemos la trayectoria global de la persona. En esos casos,  una sola palabra o un beso lo cambiaría todo.

Eso no es “sacrificio”. Elton John

 

Tenemos muchas dudas sobre cómo actuar por la vida, en nuestro día a día. A menudo nos implicamos, y pensamos que demasiado, a menudo nos comprometemos, y pensamos que no lo suficiente y a menudo pensamos que debíamos habernos “sacrificado”.

Sacrificarse, Implicarse y Comprometerse: ¿cómo, cuánto y hasta dónde?, nos supone una auténtica lección de vida que todos queremos aprender.

Sacrificarse en exceso, no implicarse nunca y estar siempre comprometido supone no una sombra para nuestro sol interno, sino una auténtica constelación sombría que nos amenaza.

La Dificultad del Sacrificio estriba en que el tratado de Buenas Maneras de nuestra Cultura nos exige sacrificio continuo y permanente sin discriminar en el objeto de nuestro sacrificio.

“Si quieres algo debes sacrificarte”. Lo malo es que queremos todo.

Cuando te has sacrificado por todo, a todo le das valor y a todo estás apegado. Decía Irvin Yalom, mi terapeuta mas que favorito, acerca de esto: ¿quien es el verdugo del Amor? Es decir, ¿qué o quién acaba matando al Amor? Y responde: El intelecto. Pensar que yo me he sacrificado por ti y tu no, es lo que mata el Amor.

Uno debería reflexionar que si realmente yo hubiese amado a aquel por el que me sacrifiqué, ni siquiera hubiese pensado (intelecto) que él debería haber hecho lo mismo por mi. En eso se basa el verdadero amor de padres  e hijos o de parejas, cuando este es sano. Porque hay madres que pasan las facturas de todos los sacrificios. Y algún que otro cónyuge…..

La palabra Sacrificio podríamos desdoblarla en “sacri-ficcion”. Es decir, yo hago sagrado a alguien y le doy un valor que no es un valor real porque no todos se lo dan a ese objeto. Y yo decido sacrificarme por él.

El acto siempre depende del objeto que tenemos ante nosotros. A veces parece una «cosa muy santa» digna de sacrificio,   y otras veces, al contrario, parece una especie de suicidio sacrificarse sin exponerse a una serie de peligros y a saber si merecerá la pena tanto riesgo.

Más bien deberíamos SacrifiJARnos, fijarnos un poquito más en todas aquellas cosas “especiales” y “sagradas” (apartadas) para ti, y estudiar para descubrir su esencia (“Conocer es Amar”) y fijarles el valor exacto. Ni mas ni menos. Desde una distancia emocionalmente lo mas neutra posible.

Respecto a comprometerse… El acto de comprometerse supone una “promesa” compartida con el otro. Comprometerse supone “com-partir con pasión una “promesa o voto”, ligando a partir de ese momento tu destino al del otro.

Es el caso de Thelma y Louise. Una amiga (Louise), con tal de ayudar a la otra, compromete su destino y lo liga al de su desastrosa compañera. Respecto a la implicación, la misma palabra lo dice todo:”implica-accion”. Es decir, hacer un gesto (no promesa) que abra la puerta a que la acción se lleve a cabo, dejando al otro el libre albedrio de que haga o no, aquello que se supone se le ha facilitado.

Como me comentaba Norah (sí, la influencer, como la llamé en otro post recientemente), en un delirio metafórico de los suyos:

“en un plato de huevo frito con salchichas, sacrificarse es no comérselo aunque tenga hambre, la Gallina que puso el Huevo está “implicada” en el plato a través del Huevo, y el Cerdo está comprometido a través de sus entrañas fritas”.

Os dejamos no solo el final de Thelma y Louise, sino 10 extraordinarios finales de película, porque a esta altura de la película de tu vida, deberías saber ya que en el sabor de tu vida (igual que una pelicula) siempre está implicado, (influye) el final.

 

Tags: saber vivir, arte de dar, plena consciencia, cómo dar, implicarse, sacrificarse y comprometerse, dar y recibir.

 

 

16. Quita la sombra de una duda: ¿estar o no estar?

3 octubre, 2017

De 50 sombras de enGREYdos

El Final de las cosas refleja gran parte de su comienzo. Es decir, la fruta que brota es expresión de la semilla plantada. Por ejemplo: ¿te has fijado que la mayoría de los mortales cuando se acercan el final de sus días por enfermedad, o por senectud, “se pegan a la familia” dejando paulatinamente las actividades profesionales que le ocupaban la mayor parte del tiempo?

Eso demostraría, en opinión del Ben Ish Jai, lo que es realmente importante para la persona; su familia, incluso si en la foto  “finish” junto al moribundo  estuviese una persona ajena a su familia, esto podría dar a entender que esa persona ocupa un lugar importante en la vida del que se va a ir…

Esto se puede ver en el último capítulo de la Biblia cuando en Deuteronomio 32,1, Moisés bendice a los Hijos de Israel antes de Morir.  Lo normal hubiera sido que después de todas las peripecias de Moisés desde Egipto pasando por los 40 años en el desierto, sabiendo que va a morir, y más aun habiendo ya un sucesor nombrado por él, Josué, que se hubiese retirado gradualmente para dedicarle a su mujer Débora y sus hijos los últimos días. No es así. Los últimos días de Moisés los dedica a lo realmente importante para él. Y la Biblia lo enfatiza: “Y esta es  la Bendición que Moisés Hombre de Dios le dio a los Hijos Israel antes de morir”.

 

Al final todo se sabe. Todo se revela, todo brota en función de la semilla que plantamos. Por esta razón si nos condujésemos cada día como si fuese el último o parte de los últimos días, priorizaríamos para SER y para ESTAR donde queremos y donde debemos.

 

Quizás la pregunta shakesperiana de Hamlet está mal traducida al castellano. ¿To be o no No To be?  ¿Estar o no Estar?  ¿Estar con los que perdonan la vida, con los que te toleran pero no te quieren? ¿Estar con los que sabes que están por lo que representan pero si cayeses te abandonarían? ¿O estar con los que amas incondicionalmente independiente de que te correspondan o no? Porque, al final y al cabo, al final de este viaje, lo que  das es lo que te has dado y lo que no has dado es lo que te has quitado tú mismo.

 

 

Tag: desarrollo personal, crecimiento personal, sentido de la vida, misión de la vida, muerte

 

17. Corre como León…, o como Antílope. Pero “corre”

27 septiembre, 2017

“De 50 sombras de enGREYdos”

Muchos de mis lectores me han oído hablar de los Eneatipos: se tratan de nueve  “máscaras”  posibles  por las que nuestra Alma elige caminar por el Mundo.

Los eneatipos basculan entre una virtud y una pasión como dos caras de la misma moneda.  Cada Eneatipo, en última instancia conecta con uno de los antiguos pecados capitales de la Iglesia Católica; el uno representa la Ira, el dos el orgullo, el tres la vanidad, el cuatro la envidia, el cinco la miseria, el seis la cobardía, el siete la gula, el ocho la lujuria y el nueve la pereza.

Del Eneatipo 9 se dice que representa una pereza que recibe el nombre de ACIDIA. Llegué a escribir en el 2012 que aunque todos los eneatipos no son ni buenos ni malos, ni mejores ni peores que otros, porque representan en última instancia el “Mecanismo de Defensa” con el que nos protegemos del sufrimiento.

Del eneatipo 9 está dicho que es el que más cerca está de Dios porque hay un trasfondo de Humildad que está en las antípodas del “orgullo” del Eneatipo 2, que de alguna manera estaría, por decirlo de alguna manera, un tanto más alejado de la Divinidad.

Esto no es Así. Lo sabemos,  es solo una “Disquisición Teórica y de Hecho” se habla mucho y con desesperación de la pereza del Eneatipo 9. Del Daño que se hace. Y del daño que puede hacer.

En realidad lo que la pereza del 9 esconde es un mecanismo de hiperadaptación para no luchar por sus creencias o por lo que quiere, porque ello le supone sufrir. Sufrir por no ser aceptad@, sufrir para no ser excluid@ o evitar a toda costa sentirse aceptado por los demás o por el grupo. O por Papá, o por Mamá. O por el “importante” del momento.

Ello conlleva renunciar a su Yo, lo cual se parece a la Humildad y por eso “se dice que están mas cerca de Dios” pero…   algo puede salir mal.

Muchos Eneatipos 9 son dejados por sus cónyuges, o ninguneados por sus íntimos, en Mujeres representan la “Santa Cede”, la que siempre “cede”; en Hombres representan el “Bobo aparente feliz” que compra palomitas de maíz además de haber invitado a todos al cine… y llevarlos a todos ellos (unos seis con sus parejas) en su pequeño mini Morris, y, por supuesto, pagar la multa por exceso de pasajeros…

¿Es esto Humildad? ¿Es Bondad? ¿Santidad?… ¿En última instancia Amor?. Y en última última instancia… ¿es esto libre Albedrio?

Y ahora viene la “sombra de Grey” de la que estamos tratando:

“aspirar a no sufrir a toda costa y disfrutar del Amor es un engañabobo de la dualidad de Matrix”.

Hemos hablado también del pan de la vergüenza como el leif motiv por lo que venimos a este mundo a conquistar algo que nos supone un esfuerzo.  Si no fuera así, seriamos como gatitos o perritos tumbados al Sol toda una vida con el objetivo vital de Ser acariciados por el calorcito del Sol y la Brisa del mar. Y solo movernos para comer, y si “nos dan de comer”…  ¡¡¡¡mejor!!!

Olvidamos que en Términos Metafísicos (y nosotros somos meta – más allá—de la física). este mundo dual en el que nos encontramos, es como África. En África cada mañana el Antílope sabe que ese día tiene que correr más que el León porque de lo contrario morirá. Cada día en África, el león se despierta sabiendo que ese día tiene que correr más que el Antílope si quiere comer y sobrevivir…

En África, es decir, en Matrix, en el mundo dual que el documental que arriba les ponemos, da igual ser Antílope o León. Ambos tienen que correr y cada día que corren un día más que  “el otro”, es un día más de vida.  Y un día más… de superación personal.  De este modo se “valora” la vida.

Hiperadaptarse para que no te quiten lo que tú más quieres es una renuncia muy arriesgada que nos puede llevar a la frustración, al desconocimiento de uno mismo y a las antípodas de la famosa frase de Sócrates: “Conócete a ti mismo”.

Disfrazarse de Árbol al Antílope no le sirve de nada. Hacerse Vegetariano el león es imposible. Ambos tienen su pan de la vergüenza, su tikun, su misión, su propósito en la vida. Y la capacidad de poder decir en el último minuto “hice cuanto pude”.

Todos nacemos con los puños cerrados como diciendo “vengo a correr”; nos vamos con las manos abiertas como diciendo: “lo intenté”…

El Eneatipo 9 no quiere correr, por eso es perezoso, se sube a un Árbol de la Sabana – no se si la Sabana africana tiene árboles, creo que sí— y ahí se queda sobreviviendo de las chuches que le dan los turistas que vienen de safari a África admirados de ver a un león o a un antílope en la copa de un Árbol…

El final es triste, porque la frustración de no ser uno mismo con tal de ser feliz, les deshumaniza y acaban siendo usados como muñecos que se dejan manejar por los demás. Y el entorno lo sabe y les sigue el juego. Roma no paga a traidores.  Al final no encontramos el sitio, y nadie nos lo da. Y eso da rabia. Y la rabia te lleva a la autodestrucción o a vomitarla algún día convirtiéndote de repente en la niña del exorcista cosa más que improbable.

Es mal negocio  a largo plazo renunciar a lo que uno es.   Si eres León y llevas tres semanas en la copa del Árbol acabarás muriendo de hambre, y si eres Antílope o bien mueres de hambre allá en la copa del árbol, o bien mueres de aburrimiento, que quizás es peor porque es una muerte lenta. Y siempre está, además,  por aquello de la ley de Murhy, que te entre sueño, des una cabezadita, te caigas del Árbol…. y te coma el León.

Todos tenemos algo de 9 en nosotros; especialmente, los eneatipos 3 y 6 al que un servidor pertenece. Todos tenemos la tentación de diluirnos y renunciar a ser uno mismo con tal de no sufrir, de ser aceptado, de pasar una existencia feliz, hiperadaptada, pero cuidado con la trampa de hacerse el hara kiri espiritual y volver con las manos vacías sin la misión cumplida…, como me enseñó un sabio profesor que conocí:

A ver…, ¿qué es lo primero que te van a preguntar cuando tras la muerte salgas de la dualidad?

Respuesta: ¿por qué no has sido “TÚ”?

 

 

 

 

 

18. Quítale la manta

30 agosto, 2017

“De 50 sombras de enGREYdos”

 (Pues septiembre está para un reggetton lento de esos que no se baila hace tiempo)

 

Concretamente la tarde del día 21 de agosto a las 18:30, hora solar y a 28º53’ del  signo de Leo, cambió la luna.

El grado planetario en el que se manifiesta esta   conjunción según la Cabalah es un grado Yesod-Luna y coincidió  con un eclipse total de Sol como antesala a Virgo.

La luna, Leo (representa el Sol) y un eclipse total de Sol originado al alinearse  el plano orbital de la Luna  respecto al plano orbital de la tierra girando alrededor del Sol y, en este caso, la Luna cubriendo totalmente el Sol…, desde la observación desde la Tierra. Eso solo puede ocurrir en la conjunción Sol-Luna.

Es un fenómeno importante desde el punto de vista simbólico porque representa que la energía femenina eclipsa la masculina y, al darse desde la Luna que es Yesod (conciencia, esencia), sus efectos van a ser realmente impactantes a lo largo del mes de septiembre desde el punto de vista de la conciencia interior.

El eclipse total de Sol nos sugiere que Dios se oculta ante la movilización de la conciencia (Lunas)  para proponernos una profunda reflexión y concienciación de nuestro día a día, que acerquemos el zoom de lo que pasa o de lo que nos pasa y ver si es casualidad o causalidad, y después de esta reflexión, ponerlo en la balanza del próximo ciclo lunar (libra) y tomar “decisiones”…

En este caso el Sol se deja estar a merced de la fuerza femenina, lunar, interna, representante del inconsciente colectivo y de la imaginación y    deja  que la  Luna le arrebate protagonismo al Sol.

Algo así como si el Sol le sugiriese a los Hombres: “…y seréis como Dioses…    o como Demonios”. Buena prueba de esto es la antesala del atentado ocurrido hace días en Barcelona y que será el primero de una larga lista que solo tendrá fin en función de la verdadera conciencia, compasión y empatía del Ser Humano con su entorno.

Una manera de darle la oportunidad a Yesod para que ilumine Maljut…. O de que  Yesod se suba  a la parra, -Tiphereth-,  y pretenda arrebatarle el trono de la verdad y entrar en el dominio de la Demagogia y la Manipulación.

Y si tienes dudas de qué puedes hacer tú solo con tu luz, piensa en esta reflexión:

Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de iluminación, alegría, y paz infinita, contrapesará la negatividad de diez millones de personas que viven en niveles más bajos de energía
Doctor Wayne W. Dyers

Siempre que hay un eclipse de Sol (total), Kabaleb dice al respecto que es indicativo de que existe una lucha de poder entre el cielo y la Tierra, el Yang con el Yin, Consciencia contra esencia.

Algo así como que  si la consciencia se sintiera secuestrada por la fuerza emocional,  y/o  que los sentimientos y  los  deseos  se salen de madre (se salen de Maljut, se salen de “Bina” de Maljut) dando lugar a la hipersensibilidad  y esta alimentara emociones y sentimientos.  El descontrol.

Hace unos días tuve la ocasión de experimentar esto. En un grupo de terapia todos aparentemente altruistas, todos Santos y  generosos, de conducta y verbo aparentemente  intachable, que con  la aparición de un par de  opiniones sobre  el sufrimiento de Barcelona y Cataluña tras los atentados, dejó lugar  a una pelea  dialécticamente agresiva,  caótica y descontrolada  de la que no tuve más remedio que salirme.

No se vayan a creer que me echaron de menos o que me pidieron que volviese, y eso que la discusión no iba conmigo aunque ganas no me faltaron de “echar un poquito de gasolina al fuego diciendo palabras como “caca, culo, Israel, judíos, occidente, etece, etece,  etece….

Uno  de los grupos no hacía más que repetir como un poseso: que digan la verdad, hay que decir la verdad (tiferet). Y yo pensé. Ya hay uno de yesod que se ha subido a la parra de Tiferet…

Un cabalista sabe, o debería saber dos cosas: no hay nada perfecto en este mundo imperfecto, y este mundo es conocido en los Mundos superiores como “El Mundo de la Mentira”. Nada es lo que parece.  Su simbolismo es el Cerdo, animal que muestra su pezuña hendida como si fuese “rumiante” pero cuando lo abres en canal ves que no lo es.

Está muy bien abrir el corazón, pero si ello implica sacar a pasear la lengua no está tan bien. Igual que “Creer” en Dios, esta perfecto, pero “Matar” en nombre de Dios como que tampoco esta tan bien…

Todas estas situaciones obedecen a cuando Bina de Maljut  se desparrama y entonces en vez de “recibir” Maljut, Maljut “bulle” como el casillo de leche que mi madre calentaba cuando era pequeño. Y así Virgo (la esencia) se queda compuesta y sin “luz”.

La lección para este mes de septiembre es:

 “No hay que perder la razón por tener razón, ni vale la pena generar un enfrentamiento para demostrar a toda costa que estamos en lo cierto”.

Esto fue lo que pasó en agosto mientras duró la conjunción lunar de Leo. Por ello, el único consejo posible   es echar el freno de mano de nuestras emociones, temperamento,  emociones e improvisación, porque esas no serán las mejores opciones para que las cosas salgan bien.

Por tanto, esta sombra que hay que iluminar consiste en bajar los ciclos cerebrales y “deseclipsar” al Sol (¿te has fijado que un eclipse no es más que una “manta”, pues klipa tiene la misma fonética que eklipse a nivel cósmico?).   ¿ Y que a pesar de haber visto la humanidad  más de 4000 millones de veces los eclipses de sol seguimos sin saber comprender y nos quedamos solo con la parte folklórica: buscar un espejito ahumado para intentar ver al sol detrás de su manta…?.

Así que escrito lo escrito y leído lo leído, no queda otra que bailar unos  reguetones lentos.

 

 

 

19. Evita el “des” propósito

15 agosto, 2017

De 50 sombras de enGREYdos

El pasado 3 de abril del 2011 contaba en este mismo blog  la historia de mi “profe” de superación personal que un mal día enfermó, y próximo a morir  nos reunió y nos pidió que le acercáramos su propia “libreta de superación personal”.

Era una libreta donde cada uno escribía sus metas y objetivos semanales, su propósito de vida. Él, también tenía la suya. Fuímos a su estante y, tal cual como estaba,  se la entregamos. A continuación se levantó de la cama,  cogió una palangana,  roció con alcohol su libreta y le prendió fuego.

Estábamos en silencio,  mis compañeros de estudios y yo. Adivinando nuestra pregunta nos dijo muy bajito: “no quiero que cuando me vaya penséis que soy lo que no soy”.

Tardé años  en comprender aquella enseñanza. La “autenticidad”,  la “verdad” y la “honestidad”: su libreta de autosuperación personal planteaba objetivos y superaciones de tan alto nivel  que probablemente nosotros,  sus discípulos,  tras su muerte hubiésemos tenido la tendencia a sublimarlo como algo más que un ser humano cuando viéramos la envergadura de sus retos y logros.

Hasta ese punto puede un Maestro dar una lección: “cuando ya no permanece en el mundo físico”. Y la lección consistía en que debemos ponernos “metas y objetivos”, aunque sepamos que están fuera de nuestro alcance. Dichos objetivos y metas son para “nosotros mismos” y no un estandarte a enseñar para que los demás vean nuestra “dimensión” personal…

Toda acción requiere antes una “voluntad” que se traduce en un “propósito” que finalmente se convierte en la “acción final”. Cuando la acción es inconsciente y no tiene propósito, resulta difícil “encajar” a posteriori el propósito de la acción una vez manifestada esta. Y así es muy difícil encontrarle un sentido a nuestras acciones.

La sefira de “DAAT”  es la que surge de fusionar sabiduría (idea, propósito) con conocimiento, y la encargada de hacernos discernir entre los actos conscientes (y por tanto con responsabilidad y con sentido) de los que no lo son.  

 Al que discierne se le llama Tsadik (justo), y está  representado por el valor de la letra tsadik (צ), que vale 90 o lo que es lo mismo 10 veces 9 (el número de la maestría). Una por cada nivel sefirótico.

El Justo (tsadik) se diferencia del estado anterior (el del Maestro)  en que él sabe por qué está en el mundo.  Su misión y cuándo se va a “ir”.  Sabe que los que le rodean no son peores que él,  sino probablemente “mejores”, pero que no tienen conciencia de ello.

Llegar a este nivel no es fruto de la suerte,  ni de la casualidad,  es algo trabajado que denota haberse trazado una meta objetiva que hemos escrito en nuestro GPS mental.

El filo de la navaja.

1 junio, 2017

Siempre me han escuchado decir aquello de que la búsqueda de la verdad es parecida al caminar por el agudo filo de la navaja. Ahora tengo que explicar a qué me refiero con esta expresión. Decía Ken Wilber que dentro de los llamados Maestros Espirituales, están los juiciosos, los afables, los consoladores, los tranquilizadores, los preocupones; pero están también los forajidos, los terroristas psicológicos, los Chicos Rudos y las insoportables Chicas floripower de la realización divina. Todos de una manera u otra hacen su trabajo enfrentándote a ti contigo mismo, te importunan o te aterran, hasta que finalmente despiertas radicalmente a lo que en realidad eres. Y entonces ya te mueres. Porque “esa” verdad, la verdad del espejo de quien eres, es el motivo de tu existencia.

Así que, como sugerencia, mejor escoger a tus maestros con todo cuidado. Porque la travesía es dura. Si quieres que te animen, o que te soben el ego, o te den palmaditas en la espalda o te digan dulces palabras de consolación, lo mejor es la floripower y así caminar por la delicada senda del confort egoico. Pero si lo que quieres es despertar, si lo que quieres es freírte en el fuego de tu inconsciente más profundo e Infinito entonces, búscate un Maestro Rudo, confrontativo, de esos que te haga de espejo…, que te haga sentir incómodo, de esos que a veces te ponen colorado o en ridículo, y en el mejor de los casos te hacen llorar.

Yo tuve hace años Terapeutas así y la verdad dañaron mucho mi dignidad de persona pero reconozco que me hicieron vivir aquello que más temía, que era eso: el temor al ridículo, al desapego, al llanto público del desamparo….

“Cuando el tiempo llegue, te darás cuenta de que la auténtica gloria se encuentra allí donde uno cesa de existir”, decía Ramana Maharshi. Y es verdad, tu verdadera gloria y paz se halla al otro lado de tu muerte…., y ¿quién es capaz de mostrarte una cosa así? Solo un Terapeuta feo “Rudo”, tipo Oso que venga del océano de tus miedos, o que haya pasado por los mismos miedos que tu… y sobrevivió. Ahí no sirven los terapeutas amables ni los floripower, porque ellos no desean herir tus sentimientos. Ni quieren agobiarte. Solo quieren que vuelvas la semana que viene para seguir alimentando tu neurosis.

Fritz Perls, el fundador de la teoría de la Gestalt, solía decir que nadie va con el terapeuta para mejorar (por más que siempre digan eso), sino que van para perfeccionar sus neurosis. Y esto es verdad con los terapeutas blandiblues como yo les llamo, y que juegan a ese juego de “¡Miren qué espiritual soy! Después de todo, ¿quién sabe que es espiritual? ¿Religión? ¿Moral? ¿Crecimiento personal? ¿Transpersonal?

Por eso me encanta la frase del “filo de la navaja” como dificultad de recorrido de lo obvio a lo espiritual…, de la dualidad a la Unicidad, de lo “virtual” a la “verdad”…, dificultad que cuesta elegir ante el ancho y cómodo camino del ego, ese que recorremos solo pensando en qué tiene de bueno para mí aquello que me llega. Sin embargo, lo mismo no es tan genial esa forma de andar cuando  la infelicidad muchas veces nos sienta  ante un terapeuta, que con suerte sacude nuestros cimientos, y lo mismo logra que veamos más allá de nuestro propio interés.

A medida que vamos corrigiendo nuestra naturaleza egoísta, a medida que vamos cambiando nuestra intención de recibir solo para mí por el deseo de recibir para dar, el camino del ego se va estrechando, y cuesta. No es fácil corregir nuestra naturaleza que antepone la individualidad, y cambiarla por un pensamiento que incluya la colectividad. Es difícil hasta para aquellos que han visto que el camino para ser feliz, individual y colectivamente, trascurre por la senda del altruismo.

Incluso ellos caen una y otra vez en el egoísmo, pero lo que importa es la intención, y a pesar de errar, no pararán de presentarse oportunidades de rectificar. Situaciones que vemos como una adversidad, pero que a la larga no son sino la forma en que se nos invita a aprender que no debemos destruir el lado contrario a nosotros, que necesitamos aprender a vivir con él, aprender la habilidad de ponernos en la piel de los demás. Cada tropiezo superado del que aprendemos nos refuerza y nos acerca a conectarnos por encima de las diferencias.

Necesitamos nuestra individualidad, si, pero también conectarnos en un propósito por encima de nuestros deseos particulares, un deseo colectivo que nos una y nos desarrolle como humanidad. Un propósito que nos lleve a desear lo que es bueno para todos. Si la humanidad fuera altruista y actuara pensando en lo que es bueno para todos, no existiría lo que vemos en Siria ni Grecia, ni existiría discriminación, ni abusos, ni corrupción, ni maltrato… ¿Acaso desde el espacio se ven barreras o fronteras en el planeta?… algo estamos haciendo muy mal.

Desde aquí les invitamos a acotar el ego, a conectar con ese propósito por encima del propio interés, a caminar al filo de la navaja. Es difícil, pero todo es posible con amor… y un Maestro de los Rudos.

Hoy somos como nueces en un saco, y sin enemigos externos, estaremos totalmente separados unos de otros. Necesitamos aprender a construir una conexión por encima del ego de todos, o no podremos sostener a la familia ni a la sociedad ni al mundo (Thich Nhat Hanh)

Autora: NubePink

21. Matar el tiempo es como suicidarse a plazos…

1 mayo, 2017

De 50 sombras de enGREYdos

¿Has estado alguna vez en una entrevista laboral en la que te preguntan “qué es lo que más odias”? Esa es una pregunta difícil de responder con éxito. Mi respuesta es que odio el desperdicio. El desperdicio de recursos, el desperdicio de esfuerzo y, lo peor de todo, el desperdicio de tiempo.

El tiempo es oro, o más que oro, porque con el tiempo se puede comprar oro, pero con oro no se puede comprar tiempo, y no sabemos nunca el tiempo que nos queda. Y además, sabemos que cualquier tiempo pasado nunca podrá ser recuperado. Una vez que se perdió, se ha ido (llegar a los 50 años hace que esta realidad sea mucho más profunda).

A menudo me digo esto de “matar el tiempo es suicidarse a plazos”. Cuando zapeo, o al clickear sin ton ni son por internet, a la deriva en lo que llamo “desperdicio cibernético”.Ya sabes, haciendo clic aquí y allá, en una interminable cadena de exploración. Ese es el momento para detenerte y pensar: ¿estoy haciendo algo productivo? (Revisar tu historial de navegación es una forma excelente de saber cuánto tiempo desperdicias).

Una vez escuché a mi profesor de cábala explicar que en la mayoría de las joyas, la piedra más valiosa es puesta en el medio y es rodeada por material de menor valor (como por ejemplo, un anillo de diamantes). La excepción a esto es un reloj de pulsera, en el cual, se ocupa un costoso armazón de oro, para albergar unos pocos resortes y unas agujas. Esto es así, porque en realidad, el tiempo es el bien más valioso de todos.

Nacemos como los más ricos del mundo, decía un anuncio de algo que vi hace unos días, y morimos totalmente pobres, porque el tiempo, esa porción con la que llegamos al mundo, se va gastando inexorablemente, sin prisa pero sin pausa, desde que llegamos e iniciamos nuestra andadura desde diferentes cunas, para experimentar, aprender y decidir qué hacer con cada momento.

Vivimos muchas veces metidos en una espiral ajetreada sin pararnos a ver qué estamos haciendo, a qué dedicamos “el tiempo libre”. El ritmo de la vida absorbe cada instante del día a día en mil cosas, que a veces nos hacen decir: “tengo la sensación de que el tiempo no me pertenece, de que hoy no he dedicado un instante para mí, de que he perdido el tiempo dejando escapar momentos que nunca se volverán a presentar”.

Como decía el gran Chaplin, la vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Todos y cada uno de los granitos de nuestro particular reloj son igualmente valiosos. No esperemos a cuando caiga el último grano para decir, espera espera…, me gustaría…

¿Te apetecen deberes?? Porque aquí y ahora podemos decidir qué hacer con este momento, con lo que está sucediendo en él. Sea lo que sea y hagas lo que hagas, ¿por qué no poner la atención y la intención a todo lo que puedas dar, a todo lo que puedas recibir, a lo que puedas aprender o enseñar?.

Decidir si es momento de amar por encima de todo, de no perderte en lo malo que te rodea, sino buscar algo para combatirlo o al menos no alentarlo, si ya llegó el momento de aceptar lo diferente de los demás porque cada cual lleva su propio camino, y ¿quién es nadie para juzgar al otro sin andar dentro de sus zapatos…? Tantas cosas pueden suceder en este momento.

Si paseas no te pierdas nada teniendo la mente ocupada en lo que no forma parte de tu caminar.

22. Destapar lo bello y lo sublime.

1 abril, 2017

De 50 sombras de enGREYdos

Hay un paso más arriba de lo Bello y se llama “lo sublime”. A los filósofos siempre les ha atraído filosofar acerca de la distinción entre lo bello y lo sublime. La belleza es un concepto contenido, exquisito e intimista que  es lo que experimentamos cuando vemos una flor o un rostro hermoso.  Lo sublime nos arrebata y nos asombra…, o nos sobrecoge, es lo que sentimos cuando vemos una cordillera o un huracán.  Algo sublime nos recuerda que somos algo muy pequeño dentro del cosmos…, ante lo sublime…, de la inmensidad. También la ciencia  ha demostrado que las experiencias de la belleza y el asombro activan partes diferentes del cerebro.

La distinción entre lo bello y lo sublime no solo se da en el terreno de la estética, sino también  en la vida en general. Por ejemplo, tenemos amores bellos y amores sublimes. El rabino Joseph Soloveitchik escribió que Dios puede ser majestuoso e infinito como concepto de creador del universo y, sin embargo, también puede ser bello e intimista; como cuando su esposa yacía en su lecho de muerte, entonces Dios no se apareció de forma sublime sino que tomó la forma de “un amigo cercano, un hermano, un padre… Sentí  (decía) su mano cálida, por decirlo así, sobre mi hombro, me abracé a sus rodillas. Estuvo conmigo en los estrechos confines de una pequeña habitación, sin ocupar espacio”.

En la vida diaria también tenemos amores grandes y amores pequeños. Estos últimos, como el que sentimos por los hijos, nuestro vecindario o nuestro jardín, generan compasión, actos de servicios y un deseo de cuidar. Los amores en grande, como el que sentimos por la causa de los derechos humanos universales, nos inspiran valor y grandeza. Un pequeño amor es un pastor que protege a sus ovejas. Un amor en grande es Martin Luther King Jr. cuando lideraba a su gente.

La cantidad de amor en grande en una sociedad puede aumentar o disminuir. En Andalucía, creo que ha disminuido, así lo percibo yo en mi día a día del Centro de Salud. Antes éramos  generosos y hospitalarios…, ahora decimos cada dos por tres eso de “Ya estoy harto de dar…, bla, bla, bla…”

El amor grande es esperanzador, pero hoy en día, permítanme que sea pesimista, pues se pide recuperar lo dado al menos a medio plazo, y es que  oigo decir cada vez más… ¿y a mí qué?  Esa pregunta le resta estatura al Amor sublime y lo deja en un simple “favor”…

A mí se me ocurre que ya que hay tan pocas cosas sublimes en nuestro día, que la mejor manta que podemos quitar es…

Es….

¡Ya lo tengo! La mejor manta que podemos quitar este mes de abril es reconvertir un amor pequeño, una belleza como la sonrisa de tu hijo, o las manos de tu pareja y meterle el zoom de nuestra conciencia y hacerla ¡Sublime!!! ¿Qué te parece? ¿vamos?

¡Vaaaaaaaamosssss!



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