Archivado en Enero, 2013

Desórdenes y creencias varias

31 Enero, 2013

Seguro que habéis oído alguna vez este topicazo :
¿Por qué cuando las mujeres dicen no en realidad quieren decir si?
No es fácil enfrentarse a mensajes enrevesados que suponen una lectura diferente a la que muestran, un entre líneas imposible de descifrar…
¿qué nos han estado enseñando? o “mejor”, ¿qué hemos estado aprendiendo?

Normal, que algunas como podemos vamos asomando la cabeza y unas con más suerte que otras se planten tal que así :

Porque ¿cómo encajar que una quisiera ser auténtica y poder decir todo lo que siente aquí y ahora sin subterfugios… sin que eso implique correr riesgos?… . ¿Todas las ideas son reversibles y se pueden pensar al revés?

Porque deberíamos poder hacerlo más fácil…

¿que opinas de todo esto?: nosolodoctoryla@gmail.com

EL VALOR DE LAS PALABRAS

30 Enero, 2013

By Ángel 9

Un oxímoron es una figura literaria que consiste en combinar dos expresiones de significado opuesto en una misma estructura, con el objetivo de generar un tercer  concepto con un nuevo sentido, como por ejemplo: “soledad sonora”;  de hecho,  el propio término es en sí un oxímoron, pues es una palabra que proviene del griego y está compuesta, por el lexema oxýs: que significa agudo, punzante y morós: que significa romo, tonto. Punzante-romo/agudo-tonto.

El oxímoron, es una figura literaria que a los escritores les da mucho juego, pues con ella implican al lector, porque lo hacen cómplice, forzándolo a entender el sentido metafórico, ya que su significado literal sería absurdo e ilógico.

Dickens por ejemplo: “Pocos lugares existen a los que me parezca tan grato regresar cuando estoy de mal humor como aquellos en los que nunca he estado”. Jorge Luis Borges: “Beatriz era alta, frágil, muy ligeramente inclinada; había en su andar (si el oxímoron es tolerable) una como graciosa torpeza, un principio de éxtasis”. Y engarzando con el éxtasis, Santa Teresa de Jesús con su “Vivo sin vivir en mi, y tan alta vida espero, que muero porque no muero” (nosotros siempre a lo tremendo, que ir por ir es pa ná).

También están los oxímoron de “andar por casa”, y los usamos más de los que nos creemos, he aquí una muestra: falsa realidad, conservantes naturales, asqueromente limpio, dulce amargura, error calculado, muerto viviente, préstamo sin interés, (éste si que es bueno) silencio atronador, yugo liberador, tolerancia cero, apuesta segura, accidente afortunado, hasta… paz armada…la releche. Los oxímoron también pueden estar formados por una sola palabra: altibajos, claroscuro, quitaipón, subeibaja, vaivén…

Hay otras expresiones que se podrían clasificar como oxímoron si le añadimos un elemento subjetivo, por ejemplo: “armas inteligentes”…¿hay algo más aberrante como que unas armas sean inteligentes, pues donde caigan, causarán inevitablemente muerte y dolor, ya sean objetivos militares, o civiles? …y ojo, porque cuando caen sobre objetivos civiles (niños, mujeres, seres humanos en definitiva) nos adornan las palabras y con total cinismo nos dicen mientras cenamos viendo el telediario de las 21:00H que lamentablemente son “daños colaterales”, y de tan manido, lo aceptamos, lo damos por hecho, es una lástima, si, pero a veces sucede, ¿me pasas el pan?

Y os preguntaréis ¿para qué tanta paliza con lo que es un oxímoron o no? Yo desconocía el término, hasta que hace unos días vi una película cuyo título en español es “Tan fuerte, tan cerca”. La película empieza  con un niño que a través de la ventanilla de un coche mira un entierro, que resulta ser el de su padre (Tom Hanks) y desesperado grita que están enterrando un ataúd vacío, pues su padre, fue una de las víctimas del 11-S.

El niño, de 11 años, es meticuloso, habla hasta saturar y volverse insoportable, es fóbico y retraído. Lo que lo saca adelante en la vida son las enseñanzas del padre, el cual utiliza juegos logísticos y de palabras, y entre ellos, crear oxímoron, y buscar el distrito 7 de Nueva York (fantasía que el padre le hace creer al hijo para que en esa búsqueda que hacen ambos, ya sea en los mapas, a través de razonamientos, preguntas a desconocidos, etc, el hijo supere sus fobias).

Tras la muerte del padre, el niño encuentra accidentalmente una llave  en el armario, e interpreta que es la última misión que le ha encomendado el padre, y en esa misión lo acompaña un viejo que no habla, y que lleva escrito en una palma de su mano la palabra “YES”, y en la otra, la palabra  “NO”.

A pesar de sus miedos, el niño se lanza –acompañado de una pandereta para combatir sus miedos a los ruidos, al transporte público y a todo en general– a la búsqueda de la cerradura que abre esa llave, porque su padre siempre le decía “nunca dejes de buscar” , y que “lo importante no es el resultado final, si no la búsqueda en sí”, y de esa forma, el niño afronta el duelo de la pérdida de su padre, pues tiene la convicción de que esa llave lo mantiene unido a él.

Ponemos un trocito de la peli y seguimos:

Y a este punto es a donde queríamos llegar; hasta en el lenguaje utilizamos máscaras, tenemos infinidad de combinaciones de palabras contradictorias que dan lugar a una nueva, y su significado dependerá de la interpretación subjetiva que cada cual le otorgue. Tenemos coletillas tan manidas como la de “daños colaterales” que nuestro cerebro la procesa como un término “normal”… “producto de la época en la que vivimos” (another one)

Por eso hemos titulado la entrada “El valor de las palabras”. En el trailer de la película, el niño le pregunta a la madre: ¿Qué echas de menos de él?, y ella contesta SU VOZ DICIÉNDOME QUE ME QUIERE, y el niño replica… Y YO. Y la frase final: SI ME NECESITAS, AQUÍ ME TIENES. ¿Alguien entiende algo distinto en esa frase, hay equívoco alguno?…y si lo hay, levanta la palma de la mano del SI, y si no, la palma de la mano del NO.

-¡Qué complicados somos! ¿no?

- “Nunca generalices”“Nunca es siempre así”…y vuelta la burra al trigo, again, and again.

Atentos a este vídeo: cambia tus palabras, cambia tu mundo

Y tú, ¿que opinas de todo esto?: nosolodoctoryla@gmail.co

ENLATAR LA LATA

29 Enero, 2013

By: Nosolodoctor

Hoy quiero comentarles sobre la “chismología”; cuando nos cuentan cosas  de nuestros íntimos que no sabemos….

Carina Sampó (una terapeuta psicodramática bastante buena) cuenta en su blog personal una historia atribuida al gran Sócrates.  Un día, un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo: ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?   Espera un minuto  –le replico Sócrates-  Antes de decirme nada, quisiera que pasaras lo que yo suelo llamar el “triple filtro”. Es decir, antes de que me hables sobre mi amigo, al que quiero y aprecio, puede ser una buena idea filtrar tres veces, lo que vas a decir, vaya a ser que me influya demasiado tu “información”.

VERDAD

¿Estas completamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

– No -dijo el hombre- realmente solo escuche sobre eso. Y bien -dijo Sócrates-  entonces realmente no sabes si es cierto o no.

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro,

BONDAD

¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

– No, por el contrario, más bien “malo” -dijo el hombre-.

Entonces deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría aun querer escucharlo, porque queda un filtro,

UTILIDAD.

¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?  ¿Es relevante?

– No, la verdad que no – repuso el hombre algo apesadumbrado-.

Bien -concluyó Sócrates- Si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no me es útil, ¿para que querría yo saberlo?

Quizás, deberíamos plantearnos, como nos influyen las opiniones externas sobre nuestro círculo interno. Muchas veces, aunque tenga parte de verdad, lo que sabemos de fulanito no es útil ni relevante; y a veces, sacado fuera de contexto, hace que nuestro “juez interno”, emita un veredicto implacable y lo saquemos de nuestra vida demasiado “ipso facto”…

¿No deberíamos cuidar de que nuestros pensamientos “ipso facto” se vuelvan palabras? ¿No deberíamos cuidar de que  nuestras palabras se vuelvan acciones “ipso fácticamente”?  ¿No deberíamos cuidar de que esas acciones se conviertan en hábitos con el tiempo?  Porque los hábitos se convertirán en mi carácter y mi carácter forjará mi destino……y al final o estoy “cabreado” o “estoy jodido”. Je….

Precisamente por esto, les he puesto a pie de título una canción de mis años mozos, interpretada por una rockera de “aúpa” (en aquel tiempo no era muy habitual ver una rubia rockera como solista) cuyo título era “can the can”; que es un modismo anglosajón que significa  “enlatar la lata”, o lo que es lo mismo, que no puedes meter dos latas del mismo tamaño una dentro de  otra, algo así como  “o te cabreas o te jodes”. A veces, saber algo de alguien a quien queremos “o nos enfada o nos jode”. Pero en cualquier caso, después de saberlo ya no será nada igual que antes.

Escuchen la canción (dentro del desvaríe de la letra existe un sentido secreto; que seguro ustedes “pillan”). Así que a veces, es mejor poner los tres semáforos socráticos ante cualquier chisme, aunque sea verdad, para evitar lo que los cabalistas llaman “maledicencia” o los existencialistas “chismes”….

Suzi Quatro nos dice que a veces, no queda más remedio que hacer oídos sordos a tantos “buenos amigos”,  que te “abren los ojos” pero te “cierran el corazón”; para luego quedarte toda una vida, en la nebulosa del enfado o en la constelación del resentimiento. Lo dicho: chingado o jodido……vaya gracia.

Escríbenos, nos gustaría leerte: nosolodoctoryla@gmail.co

RULETA RUSA

28 Enero, 2013

By Telma

Dedicado a Norah, y a td@s aquellos que le plantaron cara a la vida

Cuando me lo presentaron, de tan raro que me pareció el nombre, no supe, ni pude en ese momento pronunciarlo; fue un disparo a bocajarro, hecho a quemarropa y sin silenciador.

El tal Hodgkin no tuvo ni siquiera la decencia de concederme que dijera mi última palabra. Tampoco yo le pedí mi última voluntad.

Quizás, por esas dos circunstancias, durante diez años mantuvimos un duelo sin tregua ni cuartel.

En la primera fase ganó él, pues tenía experiencia en desenfundar primero y por sus años de forajido, se saltaba todas las barreras médicas, clamando a la masa vítores y aplausos. La quimio me tenía desarmada y sin quererlo, me convertí en la artista invitada de mi nueva y esperpéntica vida no solicitada.

Cuando creía que le estaba ganando el pulso, resultó que él se estaba haciendo más fuerte, porque en esa lucha, me bebí la vida a chorros, escupiendo a la cara a todo aquél que me insinuaba que entendía por lo que estaba pasando.

Desde la cama, mientras mi pierna, desmembrada como rabo de lagartija, seguía moviéndose en el cubo de la basura del quirófano, desenfundé el arma con mi brazo derecho, le apunté al entrecejo y eché al fulano ese de la ciudad de puertas verdes batientes, donde me tendió la emboscada. En ese instante, desaparecieron la cantina, el saloon y el árbol solitario del ahorcado.

En la cuneta se quedaron mi pareja y mi pierna izquierda.

El Sherif del Condado, ha pegado por toda la ciudad una foto con el careto del Hodgkin, debajo de una letras grandes y en negrita: “WANTED”. Aún a día de hoy, nadie entiende cómo pudo el pistolero más reputado de la ciudad errar el tiro. Yo lo se, lo miré a la cara, lo desafié y le vencí.

Ahora ya no vivo a bocajarro. VIVO BOCA ARRIBA Y ESTOY APRENDIENDO A ESCUCHAR CRECER LA HIERBA.

Después del humo negro, hay que ser valiente y despertar, y vivir, como vive la gente, hay que ser valiente amigo, YO TENGO QUE VOLAR

Te escuchamos, adelante, escríbenos: nosolodoctoryla@gmail.co

UN TAL LOWEN…

27 Enero, 2013

By: Nosolodoctor

Existe una excelente película llamada Carros de fuego, que trata de dos corredores excepcionales de los Juegos Olímpicos de 1924. Cada uno tenía una religión distinta y cada uno de ellos corría y competía por un motivo distinto al otro; cada uno tenía su propio concepto de triunfo y éxito y cada uno se entrenaba de un modo distinto. Pero ambos trabajaban duro, muy duro, para conseguir sus objetivos.

Esta rivalidad mítica siempre ha existido; Sebastian Coe y Steve Ovett; Nadal y  el tenista suizo Federer; Hamilton y Alonso; Messi y Cristiano Ronaldo;  Real Madrid y Barcelona  etc…. y a nivel arquetípico “Cuerpo y Mente”.

En este último ejemplo siempre podía la mente, hasta que llegó un tal Lowen, que digámoslo así, fue el primer “entrenador” para el cuerpo, que le enseñó a expresarse de forma armónica liberándolo del sufrimiento.

Hablar de Lowen y de la bioenergética requiere hablar antes de Wilhelm Reich. Y hablar de Reich nos obliga a hablar de Freud. Claro que hablar de Freud, nos llevaría hasta Erich Fromm y  Jung y así… no vamos a acabar nunca.

Hemos visto en los dos últimos talleres prácticos que hemos organizado, que el ser humano es una especie de “todo”, que alberga un plano “corporal orgánico”, un plano “psíquico emotivo” y un plano “superior-espiritual” o “supra consciente”.

Reich, fue uno de los discípulos de  Freud, que decidió tomar una vía de investigación y experimentación diferente a la de su profesor. El primero en levantar el dedo y decir que quizás, aunque el problema radica en la mente, lo más probable es que “se sienta” en alguna parte de nuestro cuerpo. Si el psicoanálisis revolucionó en su momento la psicología por todo lo que aportó Freud; Reich dio un paso más allá, considerando no solamente la palabra o el inconsciente como importantes, sino al cuerpo como protagonista fundamental para el trabajo psicoterapéutico.

Un tal Lowen, conoció en 1940 a Reich, y comenzó con él una terapia que lo transformó por completo. A partir de aquí, Lowen pasó de paciente, a desarrollar la bioenergética sobre las bases que aprendió de Reich. Y Lowen lo denominó, Análisis Bioenergético, porque pretendía el desarrollo armonioso del ser humano para vivir la vida de forma más plena y gozosa. Todo esto, a través de la integración de mente-cuerpo-emociones, mediante una serie de ejercicios y vivencias corporales, (muchos de vosotros ya habéis vistos en los talleres gestálticos al uso), que junto a la verbalización de lo experimentado, ayudan a profundizar en la experiencia de ser cuerpo vivo. La respiración, el enraizamiento, la consciencia del momento presente, el darse cuenta… son algunos de los elementos claves de lo que ahora se suele llamar “Bioenergética”.

Veamos un video de este gigante desconocido. Este video lleva las perlas directamente de la boca del Maestro. En él  cuenta su  primera sesión con Wilhelm Reich, su definición de Bioenergética, análisis, la salud, el cuerpo, de la lectura de sus ejemplos, el taburete…

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LA MUERTE DEL CISNE

26 Enero, 2013

By: Silvia Christmann

Dicen que cuando Dios eligió al ángel de la Muerte le dijo: Muerte serás y nunca la culpa llevarás. Siempre encontramos excusas ante este hecho: si se hubiera cuidado, si no hubiera cruzado, si hubiera ido a tal médico. Sin embargo, la única seguridad que tenemos es que todos vamos a morir. No nos preparan para esto. Nos preparan para la vida. Para que seamos exitosos en el estudio, en el trabajo, socialmente amables, buenos esposos, padres. Pero no para el hecho más certero de nuestra vida. La muerte tiene mala prensa. Se la asocia como enemiga de la vida. El miedo, la oscuridad, la nada son sus aliados.

Vivimos pequeñas muertes cada día. Mueren células de nuestro cuerpo para dar lugar a otras, pequeñas situaciones, sentimientos, creencias. Todo debe morir para que lo nuevo resurja. Si no murieran células de nuestro cuerpo, enfermaríamos. Si no murieran creencias o sentimientos, nuestra vida sería siempre igual, sin crecimiento ni evolución. Si no murieran personas no habría lugar ni alimento suficiente para todos. Lo entendemos pero no lo comprendemos. No podemos dejar de aterrorizarnos ante la idea. Es lógico, no sabemos qué hay del otro lado. Por eso usamos metáforas conciliadoras: ” Pasó a mejor vida”, ” Se fue al más allá”, ” Entró a otro estado de conciencia” y más.

Hay una decantación natural en la naturaleza. Científicamente se dice, que cuando hay exceso de población, suceden catástrofes que equilibran el sistema. Pero esta explicación no disminuye el dolor de la pérdida.

No hay una edad para morir. Mueren niños, jóvenes, ancianos. Nadie es demasiado joven ni demasiado viejo cuando llega la hora de partir. Así como nacemos en el momento exacto, también dejamos este mundo en la hora que tenemos que dejarlo. Ni antes ni después. Cuánta gente intenta suicidarse y no lo consigue, o tiene accidentes de los que inexplicablemente sobrevive y decimos: “No era su hora”. Porque a nivel inconsciente sabemos que es así. Todo sucede en un momento y lugar determinado. Ni antes ni después.

Quizás, en el momento no lo comprendemos, pero pasado el duelo, entendemos las causas y consecuencias. Aunque el dolor permanezca. El único sabio que puede atemperar ese dolor, es el Padre Tiempo.

La muerte es liberación. Lo sabe aquél que ha acompañado a un ser querido en su sufrimiento. Lo sabe aquél, que ha sufrido hasta el punto de desear entrar en la paz del espíritu.

A lo largo de mi vida, he tenido circunstancias, en las que he deseado profundamente, que la muerte me acariciara para no sentir más dolor. He sufrido accidentes que me colocaron cara a cara con las parcas. A los cuatro años, al bajar de un auto fui tragada por un pozo ciego. Me descubrieron porque estaba disfrazada de hada, y mi mamá había atado bien el bonete. Al verlo en el verdín, descubrieron que estaba allí. Salí por un parabrisas, quedé colgada de la puerta de un auto habiendo roto el vidrio con la cabeza, caí en una fosa y por milímetros el golpe no produjo un paro respiratorio, y muchas experiencias de largas enfermedades. Sin embargo, no era mi hora.

Cuando daba clases en la escuela secundaria, elegía cuentos para que los chicos entendieran el profundo significado que hay detrás del abandono del cuerpo. Decían que no importaba en qué estado quedara una persona si vivía. Egoísmo. Quiero que el otro viva, aunque sufra la cárcel de un cuerpo doliente, para no privarme de su compañía. Luego comprendían. No es fácil ponerse en el lugar del otro; pero tampoco lo es, cargar con la pena de ver al ser querido disminuido por una enfermedad o por el paso del tiempo.

Comprender la muerte es comprender la vida. Nos ayuda a honrar cada minuto vivido, a ser agradecido de las bendiciones. A veces, se necesita mirar cara a cara el límite de la muerte, para vivir una vida mejor.

Hay personas que durante un trance dicen: “No me importa cómo quede. Quiero que viva”. Egoísmo. Cuando tienen que cargar con el peso de ver a su ser querido sufriendo, se dan cuenta del regalo que es una muerte digna. Hay religiones en las que se reza por la buena muerte. Quizás, como las oraciones se repiten sin pensar, no se toma conciencia de lo que se está pidiendo.

Hace años, me pidieron ayuda para una chica que había tenido un bebé y había quedado en coma. La condición que me permite ver claramente, el estado del alma de una persona, es, que esté dormida o inconsciente. Así fue, como al ver el estado de su alma, vi claramente que estaba partiendo. Hablé con ella, y le dije que no podía irse, que tenía una niña, y había tenido un bebé, y que le esperaba una bonita vida. (No la conocía. No sabía nada de su vida) Ella me dijo que tenía problemas familiares, y que si volvía no iba a quedar bien. Insistí. Cada día me comunicaba con ella y le mandaba Reiki. Al tercer día me llamaron diciéndome que habían llamado a su familia, porque su partida era inminente. Dije no, sabía que iba a sobrevivir y salir del coma, porque ella me lo había dicho. Así fue. Salió del coma. Sin embargo ella tenía razón. No quedó entera. Durante el coma hubo algo que no pudo ser recuperado. No creo en mi inferencia en su estadía en esta tierra. Si así fuera sería lamentable. No creo en poderes sobrenaturales. Sí en la conexión. Ella tenía razón. El alma sabe. Sabe y debe ser respetada.

En otra ocasión, un señor había sido tan golpeado que estaba internado en un hospital sin esperanzas. En mi conexión, me dijeron que sobreviviría. Los parientes me decían que era imposible. Una noche vi cómo unos seres reparaban su cabeza. Al otro día me enteré, de que sin más ni más, esa noche los médicos habían decidido operarlo y lo habían salvado. Dicen que nadie muere la víspera.

Cuando acompaño a una persona en sus últimos días, suelo contarle una historia. Nacer y morir es parte de lo mismo. Dos caras de una misma moneda. Cuando el bebé está en la panza de su mamá, está protegido y feliz. No necesita nada. No sabe cuál es su destino. Si alguien le dijera que va a nacer se moriría de miedo. No sabe la vida que le espera. No sabe qué sucederá cuando salga de su lugar de comodidad. Es un cambio, es la muerte de ese estado para pasar a otro. Sin embargo, tendrá seres que lo amarán y lo cuidarán, amigos; buenos y malos momentos para sobrellevar. La muerte es igual. No sabemos que nos espera. Quizás una nueva vida, una nueva, maravillosa e inesperada vida.

La muerte fue parte de mi vida. Cuando era pequeña temía por mi mamá quien riéndose me decía: “No te preocupes yo voy a quedar para semilla”. Cuando estaba enferma temía no despertar. Cuando alguien moría mi miedo era atroz. Luego comencé a hacerme su amiga. Tuvimos tantos embates, tantas luchas de idas y venidas. Le escribí una poesía, un cuento, me enojé con ella cuando se llevaba a un amigo y la amé cuando mi dolor se hacía insoportable. La miré a los ojos en varias oportunidades y logré comprenderla. Logré comprender su misión, su importancia, lo que no implica que aún me estremezca su misterio.

Se dice que hay un momento en el que completamos nuestra misión y es el momento de abandonar este plano. Se dice que hay una vida mejor: el cielo, el paraíso. Se dice que hay una sucesión de vidas, y que los hechos de cada una de ellas influyen en la siguiente. Creencias. Creencias que nos ayudan a sobrellevar el vacío. Funcionan. Sea cual sea nuestra creencia es el apoyo con el que contamos para vivir una vida plena sin angustiarnos.

Hace un par de años, acompañé a una señora en sus últimos días. Cada vez que iba a verla, trabajábamos con algún pendiente de su vida. Le prometí mirar su carta natal con mi astrólogo, y él me dijo, que según sus datos, había completado su misión. Fue muy llamativo que al recibir esta noticia se pusiera tan contenta. A los dos días se despidió de este plano en paz. Esta experiencia se ha repetido muchas veces, al trabajar los pendientes la persona puede partir en paz. Del mismo modo, cuando alguien trabaja consigo mismo al inicio de la enfermedad, puede haber una recesión milagrosa. Nuevamente el misterio nos acompaña.

Mi mamá tuvo un accidente de tránsito en el que el bulbo raquídeo quedó destruido. No tenía recupero. Dos años en coma. Mi única preocupación: que partiera entera. Durante ese tiempo, le aplicamos Reiki diariamente, lo que hizo que no sufriera el endurecimiento muscular, que se produce en las personas que sufren un accidente. Una señora practicante de chamanismo, le dio una sesión de recuperación de alma, lo que provocó que volviera el brillo y el color a sus ojos. Su médico lo notó.

Durante ese tiempo, aprendí la técnica de vidas pasadas, por lo que acordamos con una amiga, intentar de esta manera, conectarla con mi mamá. La primera experiencia fue extraña e incomprensible, pero las siguientes fueron increíbles. Ella me relataba cómo mi madre reflexionaba sobre los errores de su vida, y siempre nos daba un dato para saber que la conexión había sido real. Una vez dijo que esa semana comenzaría a mover su mano derecha y así fue, en otra oportunidad, habló sobre una enfermera llamaba Reida, que la atendía por las noches y no le gustaba su trato. Mi amiga me dijo, ese nombre no existe. Era una enfermera peruana que se quedaba por las noches. En otra sesión me trasmitió que no debía preocuparme por ir cada día y no debía hacer caso de los comentarios de las enfermeras. Ese fin de semana, llegué a la institución donde estaba internada, más tarde que de costumbre y al abrirme la puerta la enfermera dijo: Ya pensábamos que te habías cansado y no vendrías más.

Finalmente, mi amiga dijo, que la veía de cara a la pared, acompañada por una señora que le decía que era espírita. Al describírmela, era la madrina de mi mamá, a quien ella nunca había visto!!. Esta le toma la mano y le dice que mi mamá estaba tomando una decisión y que iba a estar muy bien. Esa semana, la noté extraña. Miré las cartas de chamanismo y salió la que está al pie: el shal. Esta carta, habla de una ceremonia que se practica con los indígenas que han dejado de lado sus tradiciones, para que las retomen. Estaba hablando de que ella retornaría a su lugar de origen. Su verdadero hogar.

.Limpié su cuarto con los símbolos de Reiki y un viernes hice algo que nunca me había animado. De pequeña lograba ver el estado del alma de las personas, y me daba miedo lo que podía descubrir si lo hacía con ella. Al intentar la conexión apareció un guía que me dijo: Ella está bien pero no quiere más. Me dormí y a las siete de la mañana sonó el teléfono. Una enfermera me dijo que fuera porque no respiraba bien, pero que no me apresurara. Supe que ya no estaba. En vez de correr como lo hacía habitualmente cuando surgía un problema, miré las cartas de Tarot, y vi que eran tan perfectas, que indicaban su estado de beatitud. Ese sábado había prestado mi casa para dar un taller de astrología sobre la luna, símbolo de la madre. En honor a ella no quise cancelarlo. Al día siguiente, al volver en el tren hacia mi casa, se sienta a mi lado una chica de trece años a punto de dar a luz. Todo coincidía para mostrarme el ciclo permanente de la vida.

A la semana siguiente con mi amiga, quisimos saber dónde estaría, pensando que aparecería un guía indicándonos su destino. Antes de que llevara a mi amiga al espacio entre vidas, ella me dice que la ve a mi mamá joven, como de veinte años, con una sonrisa plena. A lo lejos una casa llena de niños. Le pregunto qué hace allí, y ella le dice que gracias al proceso que hizo mientras estaba en coma, pudo llegar a ese lugar. Le muestra a mi amiga un reloj, y le dice que haga lo que había pensado. Mi amiga me describe el reloj, era su reloj. Hacía dos días lo había encontrado y había pensado en dárselo a una chica, que me había acompañado mucho y no tenía reloj. No se lo había contado a nadie. Ella volvía a darnos un dato para que supiéramos que el contacto había sido real. Le dice a mi amiga que está bien, y que lo único que necesita es que cada uno siga con su vida. Aparece un hombre que dice: Cada cual sigue su camino. Ella siempre toma el té de las cinco. Aquí nos desorientamos y pensamos que nos habíamos ilusionado por la necesidad de creer.

Esa noche, fui a la casa de una señora a la que le di sesiones de Reiki por años. Antes de esto cenábamos. Ella me pide que le cuente que había hecho de nuevo. Empiezo mi relato diciéndole que aparece una casa llena de niños. Entonces, me interrumpe y me cuenta, que hacía diez años había hecho un taller con la Dra. Kubler Ross, la neuróloga suiza tanatóloga, y que ella decía que a un lugar así, iban los niños y las almas purificadas, que quedaban en la edad que les había gustado y seguían con las costumbres de este plano. Me quedé mirándola y le conté que mi mamá aparecía como de veinte años, y que al final había aparecido un señor diciendo que ella seguía tomando el té por las tardes. Cuál no sería su alegría al pensar que su mamá también estaba en tan lindo lugar!!!

¿Coincidencias? ¿Realidades? Esta es mi experiencia, y me parece llamativo encontrar a alguien, que haya hecho un seminario con esta doctora tan especial, y que coincida con mi relato.

Muchas veces, la gente tiene la creencia de que las personas que se van siguen a su lado. A mí me parece terrible pensar que alguien pueda estar a mi lado, sin poder avisarme de un peligro o abrazarme. El deseo de perennidad para nosotros y los que amamos. La herida del ego: ser mortales o pretender ser importantes para nuestros seres queridos más allá de la vida y de la muerte.

Las personas que me contaron de sus experiencias de haber estado muertas por un minuto, son casi siempre idénticas. Desapego total. Ya nada importa. Sólo luz y paz.

Recuerdo a una señora a la que acompañé en su enfermedad, que me contaba que en una oportunidad la operaron, y que al pasarla a la cama del cuarto, comenzó a ver una luz intensa, ya no podía preocuparse por nada ni por nadie, sólo paz y una sensación de liviandad. De pronto escuchó una voz que decía ” Tiene que volver” y comenzó a sentir un frío intenso. Al abrir los ojos estaba rodeada de médicos intentando resucitarla. No temía a la muerte. Su experiencia la había despojado del miedo.

Hay personas que al haber estado en una situación límite, hacen un cambio de estilo de vida. Necesitan ese estímulo, para saber que la vida es una sucesión de momentos irrepetibles que no podemos desperdiciar. La irreversibilidad del tiempo. Ser un sobreviviente cuando se vive como un regalo es una bendición. Nos puede ayudar a valorar más cada pequeña fracción de segundo y a comprometernos con el servicio al otro. Enseñar a los demás a valorar lo poco o mucho que la vida les dio.

Hay muchas formas de morir sin abandonar el cuerpo. Morimos cada vez que nos encerramos en el trabajo para no disfrutar de la vida, cada vez que perdemos el deseo, cada vez que nos drogamos o alcoholizamos para huir de la realidad, cada vez que dejamos de ver la oportunidad de ser felices y de descubrir la maravilla de la vida en una flor o en la forma de una nube. Esta es la peor muerte que nos causamos a nosotros mismos, cada vez que nos dejamos arrastrar por el pesimismo, en vez de buscar la manera de encontrar nuestra verdad.

He visto a personas en sus últimos días, reír y buscar la forma de salir y divertirse aun sabiendo que su fin estaba cerca; y a otras con una maravillosa salud para disfrutar, hundirse en tánatos sin encontrar la luz. No es tu condición física lo que te determina, sino tu espíritu, tu fuerza interna, la claridad de tu ser.

La vida es una elección. La muerte, un destino. Hay personas que no viven sino a través de los demás. La vida pasa sin que haya nada que destacar, nada que contar, nada de qué orgullecernos, nada para recordar. Vivir cada momento es un desafío. Siempre hay algo nuevo para aprender, alguien a quien ayudar, algo por lo que reír o llorar. Si no me comprometo con la vida, si no me arriesgo a sufrir, a cambiar, a equivocarme, a disfrutar, no estoy honrando la vida, no estoy viviendo. Si sólo pienso en cuando moriré para dejar de sufrir, estoy perdiendo mi oportunidad de aprender a ser feliz con lo que tengo.

La vida no es sólo sufrimiento ni sólo alegría. Todos tenemos momentos de mucho dolor y momentos de mucho disfrute, y debemos atravesar cada momento con la conciencia de que siempre habrá altibajos y de que nada es permanente. Elijamos estar vivos, plenos y conscientes en vez de ser muertos en vida. Que al dejar este mundo haya alguien que diga que mereció la pena nuestro paso por la tierra.

P.D. El vídeo y el título del post son  aportaciones de dos ángeles  que velan por el blog

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DILEMAS DE JUVENTUD

25 Enero, 2013

By Nosolodoctor

Ya escribimos al respecto una entrada el 12 de Enero del 2011, en ella decíamos que la vida termina obligándote a elegir de forma más o menos cruel. De hecho suele haber una etapa en la vida (aunque suele tratarse para muchos de un estado mas o menos laaaaaaarrrrrrrrrgo) en la que nos dejamos tanto “fluir” de buen rollito que muchas veces confundimos términos afirmando “Deseo una vida feliz” cuando en realidad queremos decir “Quiero seguir teniendo una vida más confortable” donde las personas “me sirvan” y me “sacien” mis demandas. Y eso es, precisamente, la falta de awareness o despertar: una especie de deriva, de automatismo, un punto muerto en la carretera de la vida o un circular por un desierto monotemático donde solo se ve el horizonte, pero el paisaje es siempre el mismo.

Si hay algún momento donde esto se cumple en el ciclo de nuestras vidas es el dia después de habernos diplomado o licenciado y pasamos del status de estudiante al de “graduado”. Entonces sólo quieres hacerlo igual o mejor que papá o mamá, o igual que tu Maestro ¿Os acordais vosotr@s de vuestro primer día de recien estrenado trabajo tras obtener la “titulación”? ¡Ainssss! Nos sentíamos importantísimos y sin embargo ¿qué teniamos? Ni tan siquiera teníamos clara…..(más bien dudábamos) nuestra competencia… Recuerdo mi primer trabajo en un pueblo de la Axarquia, tan pequeño era el pueblo que a mi me “ennoviaron con la “maestra” y una chica de veinte años “guapísima” estuvo a punto de ser lapidada y expulsada del pueblo sólo por llamarme “Jose” y “tutearme”. Llamar por su nombre de pila al Doctor (yo tenía entonces 23 años) era un pecado mu grave en 1983…… y ahora el proximo julio van a ser treinta años de mi graduación!

Esto viene a cuento de que me he acordado que en la vida pasa como en la pelicula “El graduado” en la que Dustin Hoffman (recien licenciado con sus veintiun años, un porvenir aun desconocido y un poco perdido) pacta con la Mrss Robinson de turno: mujer aun guapa y atractiva y frustrada matrimonialmente, a cambio de un poco de sexo fácil para sentirse el rey del mambo…. y lo peor de todo es que eso nos “reafirmaba”, ayudándonos a sentirnos importantes, amados y deseados…..y el stress que da ese tipo de vida (por no decir vértigo) en la que, no sólo seduce a la madre (que esta de buen ver), sino que acaba gustándole la hija….. igual que en la pelicula. No. No era como para presumir en el Bar con los amigotes…Ahora lo veo patético. Con ustedes dejo, mucho tiempo después y por tanto con la serenidad que dan los años, la escena final y quizás la mas polémica de “El Graduado”. Imaginad lo que supuso en la sociedad norteamericana esta escena…

http://www.youtube.com/watch?v=XQFSwsSTbIo

Algunos hombres buenos: el señor Allen.

24 Enero, 2013

By Nosolodoctor & Nosolomamá.

Dedicado a Nicolás Antón Coronado,  para que entiendas la vida…

Querido hijo,

hay un director de cine que nos gusta mucho a papá y a mí  y que cuando era pequeño, como tú, bueno, no tanto, tú tienes siete meses todavía, y él ya iba al colegio, pues eso…, que  le explicaron  en el colegio que el “Universo” se expandía,  es decir, que el Universo crecía y crecía…  Entonces empezó a comerse el coco, a darle vueltas al asunto, vaya…, a pensar mucho sobre lo mismo,  a  “preguntarse” por su destino, por el cielo, por el infierno…

Según Woody, quien no se llama realmente así, Woody,  su éxito se basa en confundir la ficción con la realidad sacando su fantasía, a veces oscura, para iluminarla y reírse de sí mismo y, de paso…,  hacer que nos riamos nosotros también. Igual que cuando mamá hace payasadas para que te rías …

¿Sabes de dónde le viene su enamoramiento por el cine? Pues desde un día, cuando tenía tres años que  su mamá lo llevó al cine a ver Blanca Nieves.  Él recuerda que saltó de su asiento hasta la pantalla para tocar y saludar a los enanitos. Fue la primera y última vez que el cine engañó o, quizá, sorprendió a Woody. Desde entonces ha querido vengarse haciendo cine,  haciendo este tipo de piruetas acerca de la vida, la muerte, el cielo, el infierno, el sexo y el amor.  Pintándolo todo con un colorido tal que es imposible saber qué es realidad y “que no”. Ya sabes… los cuentos son tan reales como la realidad que ves… y la realidad, si la miras como una historia irreal, se acerca a la verdad…

En el país de “por siempre irreal” (virtual) hemos encontrado imágenes de sus películas y una entrevista a  Woody, ¿a ver qué te parecen…?

Hijo mío, cuando seas mayor, a veces te sentirás fuera de lugar respecto a la ideología “mayoritaria”, por tus gustos, visión de la  felicidad, concepto del amor, visión de la música o sexo. Ahora, dicen los médicos de niños-bebés, qué piensas que tú y yo estamos pegados, que somos uno, y crees que el mundo es una especie de onda en la que todo está unido y tiene vida… Hermoso de verdad… Más adelante pensarás que todo está separado, eso no es así, tú tienes la verdad en estos momentos, no lo olvides. Oye,  e incluso habrá personas que querrán alejarse de las personas que no consideran aceptables…  Acuérdate de tus primeros meses de vida y de lo feliz que eras…, y “No” te preocupes, si te echan de algún sitio,  Woody lo explica muy bien con esta frase: ¿quién no ha pensado alguna vez: “los que no saben enseñan y los que saben enseñan “gimnasia”….? ¿A que si?

Su frase “Una mujer es todo lo que vamos a conocer del paraíso terrenal” muestra el eje central de las neurosis de la mayoría de los hombres y cómo todo se gesta en la infancia. Yo espero dañarte lo mínimo…, tu padre también.  Ahora ya te libero de creer todo lo que yo te cuente, eres mi hijo, pero tú debes hacer tú propio camino, nosotros estaremos cerca siempre y te apoyaremos, si nos dejas.

Hijo, fíjate bien en las personas. Intenta escuchar más que hablar para ver las cosas que Woody ve… Por ejemplo,  él nos mostró dos tipos de hombres… Uno duro como Bogart (hay que ser duro con las mujeres) o Groucho (no quiero pertenecer a un club en el que  tengan de socios a gente como yo…..) Ambos están en las antípodas y muestra nuestra polaridad. Quiero decir uno es demasiado serio y el otro un “viva la virgen”. Uno un poco triste y el otro demasiado en las nubes… Hay un punto medio. Tú fíjate mucho en la gente…,y  verás extremismos y personas templadas, o mejor dicho, gente que quema de frío o de calor y gente cálida, templada, como la leche de la teta de tu mamá… Esa gente alimenta más.

Woody decía que la misión del cine es mostrarnos aquello que no somos capaces de ver por nosotros mismos…, las imágenes pueden servirnos de espejo… Tú, ahora,  cuando te miras al espejo piensas que eres otra persona, otro niño, y juegas con él y aprendes de él… Es algo así…, AH! A  papá le gusta ver una película muchas veces porque dice que como somos distintas personas según crecemos, siempre se puede aprender de la misma peli cosas nuevas. Conócete, acéptate y supérate.

Hijo, si alguna vez te echan de algún sitio, ten en cuenta lo que le pasó a Woody. La misma Universidad que le expulso, décadas después  le quiso homenajear y nombrar Doctor Honoris causa… Lo que es la vida….

Resumiendo, nosotros, igual que Woody, también pensamos que el cine te puede hacer mejor persona, por eso, ten en cuenta los mensajes de las películas y en especial las de este excelente cineasta:

Se tú mismo,  atrévete a ir de vez en cuando sin careta, pregúntate  como te ven los demás,  elige tu propio código moral  y atente a él, ten en cuenta que  la realidad es mucho más compleja de lo que parece,  tomate la vida muy en serio, no trates de agradar a todo el mundo, ríete más de ti mismo, no confundas el arte con la vida,  la imaginación puede ser tan peligrosa como la falta de imaginación, elige tus propios maestros y hazlo siempre entre los mejores…

Para que entiendas la vida, tal como dice Woody en  la escena final de “Luces de la ciudad” :

“Vivir es una experiencia tan interesante a pesar de todo lo malo… que ¿por qué no disfrutarla?”

ANATOMIA DE GREY

23 Enero, 2013

Christian Flèche, psicoterapeuta, padre de la teoría de la descodificación biológica. Más allá de la Psicosomática.


Emociones

Las enfermedades son una tentativa de autocuración, una reacción biológica de supervivencia frente a un acontecimiento emocionalmente incontrolable, de manera que cualquier órgano dañado corresponde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa con las emociones y los pensamientos. Junto al doctor Philippe Levy, Flèche creó nuevos protocolos para organizar un método de diagnóstico original emocional y una nueva forma de terapia breve que busca en las emociones el origen y la solución a las enfermedades. Tiene publicados 17 libros sobre la descodificación biológica, cuatro de ellos traducidos al español. El cuerpo como herramienta de curación (Obelisco) ha vendido tres ediciones

El cuerpo es nuestra herramienta de curación?

Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

Bueno, cada uno es cada cual…

Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

¿Eso es para usted la enfermedad?

Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

¿Nace el conflicto?

Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

Póngame otro ejemplo.

Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

Pero tener prisa es psicológico.

Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

¿Y provoca un síntoma?

Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

Dígame.

El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

¿Realidad energética?

Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

¿Y es irreversible?

Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. “¿Desde cuándo?”, le pregunté. “La primera vez estaba sola con mis hijos” “Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?” “Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada”. Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.

Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

¿Todo conflicto provoca enfermedad?

No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?

Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separaciónel esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

¿Estómago e intestino?

No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: “No me respetan y me dejan de lado“. Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización

¿Lo adecuado para estar sano?

Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.

Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: “Lo que tengo es miedo”, su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

Gracias a la colaboración de un ángel de este blog que inspira alegría y ritmo para la vida, ¡dentro vídeo! (como diría Nosolodoctor):

Cuéntanos tu opinión: nosolodoctoryla@gmail.com

TEATRO DE SOMBRAS…..

22 Enero, 2013

By la nube rosa…

Cuando uno está bien…todo le parece bien; cuando uno está mal todo le parece mal… proyectamos nuestra sombra, la “aparente” realidad”…

Esta mañana ni a decir buenos días me dio tiempo; ella se abrazó a mí totalmente abatida… con dos ratos ha bastado, me decía, solo han hecho falta dos ratos para que se me evapore la armonía.

Fui a una reunión y “ese chico”, como tú lo llamas, era uno de los 5 convocados… la cosa es que todo parecía ir muy bien, charlamos de trabajo, de los hijos… y salvo alguna que otra indirecta escondida que tomé a modo de broma sin más importancia, pues fue bien, fíjate que mientras charlabamos yo pensaba… joooo no veas ¡¡¡qué fuerte estoy!!!… ¡¡ya!! eso creía…

Ha sido terminar y no puedo evitar tener resaca… enseguida me acomodo a su presencia… enseguida me vuelvo a encontrar soñando despierta añorando ¿¿¿pero el qué??? ¿¿¿su amor???

No sé, me siento depre o enfadada conmigo misma, me decía desconsolada, no puedo entender esta dependencia emocional, tengo la sensación de que haga lo que haga no conseguiré que desaparezca… Se tranquilizó un poco y dijo… Debe ser que forma parte de mi y no sirve de nada esconderlo y puede que solo me quede esperar a que el tiempo me enseñe a vivir con ello… tendré que aceptar que es una parte de mi vida, que forma parte de mi camino como un gran peñasco… ¿sabes eso que cuentan de las fases del duelo? pues a lo mejor esto es el duelo, suspiró y se quedó abrazada a mí en silencio..

Cuando tienes enfrente esa mirada llena de tristeza te dices… da igual lo profundo que escondamos aquello que nos duele, porque llega el momento en que todo salta por los aires… cae el telón y se ve el montaje de marionetas que nosotros mismos hemos armado… el montaje que la dejó creer que todo estaba controlado, hasta que la realidad llegó y la miró directamente a los ojos…

Y en ese camino que ella había emprendido luchando por la autenticidad tuvo que pararse y ver… pero ver de verdad, arrancarse las tiritas del alma, quitar las anestesias y desmantelar los teatros de sombras, para bajar de la nube y aceptar la verdad, por difícil y doloroso que fuera… cogió aquel amor de la gruta profunda en la que lo había ocultado y lo colocó en el sitio de su corazón donde estaban aquellos a los que había amado, donde ocupó su lugar, como parte del pasado que la había traído hasta su aquí y su ahora, perdonó y se perdonó.,. y ahora por fin, ha vuelto a sonreír desde el fondo de su ser.

Las heridas dejan huellas… cicatrices visibles a veces sólo a los ojos del alma, ocultarlas solo consigue que perdamos el tiempo sin sentido, a fin de cuentas ellas son la señal de que hubo una batalla y algo podemos aprender… porque cuando creemos que hemos fracasado, si nos damos la oportunidad, llega a nosotros un nuevo camino a algo diferente y desconocido, distinto de aquello que perdimos, porque quizás, simplemente… no era para nosotros.


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