Archivado en 27 Agosto 2015

Carta a Forrest Gump

27 Agosto, 2015

By Isabel

Mi queridísimo Forrest, te escribo estas letras (a pesar de haber tardado un montón en decidirme), para que, por favor, si lo tienes a bien, tranquilices a ésta inteligencia mía llamada normal, que tras conocer tu increíble historia, entre otras cosas, se ha puesto en pie de guerra y se ha dado cuenta que lo de normal no es ni malo ni bueno, ¡sólo diferente!

Por todo lo expuesto, me gustaría que me explicaras y sacaras de dudas, en unas cuantas cosillas simples para tí, ya que soy consciente de tu bajo coeficiente intelectual, y perdona por mi sinceridad.

Quisiera, por favor, me respondieras ¿cómo haces para obtener todo aquello que te propones y hasta lo que no te propones?. No quiero ofenderte con ésta pregunta, pero entiéndeme, estimado amigo, necesito que desde tu simpleza me comprendas. La mayoría de los humanos terminamos nuestros días sin alcanzar ni siquiera uno de nuestros sueños, un porcentaje pequeño consigue hacer realidad uno o algunos de ellos y otros muchos rezan porque no se hagan realidad sus peores pesadillas…, y en esta nos movemos los inteligentes. ¿Por qué tú sí Forrest? ¿Por qué tú si te elevas entre el resto de los mortales y tocas aquello que deseas, y aparentemente, con el menor de los esfuerzos, demostrando que todo es simple y sencillo?.

No sé, pero me suena a esa dura frase utilizada por nosotros, los inteligentes, los normales de a pie, de que: “a todos los tontos se les aparece la Virgen”, y vuelvo a pedirte disculpas por lo dicho, es lo que tiene ser poseedor de una inteligencia “normal”, que somos muy educados y podemos hacer lo que nos viene en gana sin importar el daño, porque con un perdón toda herida queda cauterizada y cicatrizada…, quizás tú no lo entiendes, pero es así.

¿Podría ser por tu bondad y buen corazón?, ¿por tu actuar no buscando un fin, ni tu propio beneficio?, sino disfrutando el camino como un pasajero VIP, viviendo y disfrutando sólo y nada más que el “aquí y ahora”, ocupándote sólo y nada más que de ser tu mejor versión para ti y para el mundo. ¿Podría ser por eso Forrest?, aunque sinceramente, y perdona de nuevo, a mí me parece una tontería tu forma de actuar, hay cosas mucho más importantes en la vida que esa obsesión tuya por ser una persona honesta y de buen corazón, valga de ejemplo el tener un buen trabajo, una buena casa, un coche envidiable y, por supuesto, el prestigio y reconocimiento social, esto último importantísimo querido Forrest, permíteme que te ilustre allí donde tú no llegas. En fin, no hace falta que te diga que no hay que perder el tiempo con ciertas tonterías como lo haces tú y como bien dices en una de tus lapidarias frases: “Tonto es aquél que hace tonterías”, perdona de nuevo pero “por sus actos los conoceréis”, y a ti tus actos tontos te delatan.

¿Será que tienes al Universo/Dios… de tu parte por tu capacidad de AMAR en mayúsculas a todo y todos sin excepción?. Tú mismo te jactas de ello y lanzas otra profunda frase que dada tu capacidad intelectual dudo mucho que ni tú mismo la entiendas: “No soy muy listo pero sé lo que es el Amor”. No sé qué clase de Amor es el que conoces, ¿te refieres al que sentías por tu amigo Bubba, por el cual arriesgaste la vida para sacarlo de la zona de combate en esa guerra en la que eráis compañeros? ¿O me dirás que el que sientes por Jenny de la que llevas toda tu vida enamorado hasta las trancas, y que no te hace ni pizca de caso?, ¿eso es lo que llamas Amor?, perdona de nuevo Forrest, pero sino fuera porque eres cortito te explicaría lo que es ese amor, que tú dices conocer, entre los “normales”, de los que tienes tanto que aprender. Sólo una pequeña aclaración, en el caso de que puedas entenderla, ¡es otra de tus muchas tonterías!, primero se egoísta y piensa en ti, ¿de qué te vale salvarle la vida a un compañero de batalla?, tendrías que haber salido corriendo y no parar hasta estar a salvo, ¿a quien le importa salvar una vida cuando el propio pellejo de uno está en peligro?, ¿cómo nos iría en éste mundo nuestro, gobernado por inteligentes, si nos dedicáramos a ir salvando vidas y ocupándonos del sufrimiento de los demás…?: mal, muy mal Forrest.

Y en cuanto al amor que sientes por Jenny, olvídate, eso no es amor, si no consigues que ella beba los vientos por ti, que te dé en cada momento todo aquello que necesites, que se deje la piel por ti, en y a cada momento de la vida, que esté disponible para ti 24 horas al día, que se olvide de ella y se dedique a ti en cuerpo y alma …, sino es así, olvídate, lo que tú sientes no es amor y tú no sabes lo que es amar, no lo puedes comprender debido a tu poca inteligencia, pero ya te digo yo que eso no es Amor, hazme caso, ¡sé muy bien de lo que hablo!.  La verdad me cuesta creer que con tanta gente especial el Universo/Dios te elija a ti para premiarte… Yo misma y sin pretender alardear, soy mucho más especial que tú… ¿porqué tendría Dios que premiarte a ti y no a mi?…, dime por qué, ¡necesito una respuesta Forrest!!

Dime Forrest, dime ¿quién es/son tus líderes, tus maestros, tus guías??, no los conozco y no me digas que te dejas llevar por tu instinto, por tu lucidez y la solidez de tus valores para buscar tu propio camino, todos tenemos necesidad de seguir a alguien, aún a riesgo de perder nuestra esencia y de volvernos dependientes… ¿Tú no??. ¡Contesta por favor!!

Y por último Forrest, y no por ello lo menos importante… Es una pregunta que una vez leí en un blog llamado Noesolounblog y que me impactó… Necesito saber (y no es curiosidad sino necesidad): “Si puedes estar sólo contigo mismo y ¿qué es lo que te sustenta cuando todo desaparece?”. ¿Quizás tu constancia en el esfuerzo? pero…, no se…, tienes, y perdona por enésima vez que te lo recuerde, “un retraso madurativo” considerable, ahora nosotros los de inteligencia “normal” aplicamos una palabra nueva para definir a los de tu rango: “borderline”, pues eso, eres borderline, aunque no sé sí lo sabes, por lo tanto, sería absurdo pensar que te esfuerzas y que eres constante, más bien pareciera un movimiento compulsivo hacia adelante característico de los de tu perfil, así me explico esa carrera, ese “decidí correr un poco y sin ningún motivo seguí corriendo”, debe ser eso…: sólo un movimiento compulsivo.

¿Sabes lo que duele, Forrest? Ver como conquistas el mundo con tus valores (amistad, familia, pareja, justicia),  tu lucidez y constancia para buscar tu propio camino, tu buen corazón, ese corazón al que a los de inteligencia “normal”,  por mil razones (y ninguna buena), nos está vetado llegar, y, sobre todo, lo que más duele, es que con tu baja inteligencia consigas más que la inmensa mayoría de los de inteligencia “normal”, eso duele en lo más profundo del alma.

Si tú, habiéndote creado Dios diferente, has llegado hasta el infinito y más allá… ¿qué estamos haciendo con nuestras vidas aquellos que hemos sido creados con plenitud de facultades?, ¿cómo, por qué y con qué derecho estamos saboteando la creación divina ¡no permitiéndonos Ser!?.

Mi querido Forrest, pensándolo mejor…, acabo de decidir no enviarte esta carta porque sé y estoy convencida de que: “LA VIDA ES COMO UNA CAJA DE BOMBONES, NUNCA SABES LO QUE TE VA A TOCAR”.

Y ahora en honor de todos nosotros porque somos seres especiales, con nuestros defectos y virtudes que nos hacen únicos e inigualables… ¡ música maestro!!.

“CLODOMIRO, EL ÑAJO”

(Carlos Mejía Godoy)

En el barrio Larreynaga,

al final de aquel atajo,

vive Clodomiro Artiaga,

a quien le dicen el ñajo.

Clodomiro es entenado,

como bien lo sabés vos,

del celador mal pagado

de la farmacia de Cleto Urroz,

del celador mal pagado

de la farmacia de Cleto Urroz.

Clodomiro, Clodomiro,

¿Para dónde vas tan serio?

Voy a ver un partidito

allá por el cementerio.

Y en asunto de mujeres,

¿cómo te trata la vida?

Me defiendo, me defiendo

como gato panza arriba.

En la farmacia surtida del mentado Cleto Urroz

tiene bretiz Clodomiro, él es el cachimberboy,

el boticario sin dientes a la calle lo mandó,

Oigan, amigos presentes, lo que al ñajo le pasó.

Oigan, amigos presentes, lo que al ñajo le pasó.

Hablado:

A ver, Clodomiro.

Sí, patroncito.

ándate a la ferretería

y me comprás una libra de clavos y un formón,

una libra de clavos y un formón

No, no, no, no, no,

tienes que apuntarlo

por que si no, se te olvida.

No me se olvida, patroncito,

yo tengo un truquito para que no me se olvida:

¿Cómo es el truquito?

le pongo musiquita.

¿Cómo que le pones in musiquita?

Óigala: una libra de clavos y un formón

una libra de clavos y un formón

una libra de clavos y un formón

una libra de clavos y un formón.

Clodomiro, Clodomiro.

¿Para dónde vas tan serio?

Voy a ver un partidito

allá por el cem…

una libra de clavos y un formón

una libra de clavos y un formón

Y en asunto de mujeres,

¿cómo te trata la vida?

Me defiendo, me defiendo

como gato pan…

una libra de clavos y un formón

una libra de clavos y un formón.

Clodomiro como siempre, en la calle se topó

con su cuate Pico ‘e Liendre

que es un gran vacilador.

Clodomiro por vergüenza

la estrategia transformó

y en vez de la cancioncita

sólo la música chifló,

y en vez de la cancioncita

sólo la música chifló.

Clodomiro, Clodomiro,

¿para dónde vas tan serio?

Voy a ver un partidito

allá por el cem…

(silbido)

Y en asunto de mujeres,

¿cómo te trata la vida?

Me defiendo, me defiendo

como gato pan…

(silbido)

Cuando a la ferretería el Ñajo llegó por fin

Le preguntó el dependiente:

¿en qué te puedo servir?

Clodomiro muy tranquilo de su truco musical

le silbó la cancioncita con toda seguridad

Le silbó la cancioncita con toda seguridad

Hablado:

es lo que yo vengo a comprar, oí, vé:

(silbido)

Bueno, bueno, bueno, bueno, ¿pero qué significa ese silbido hombre?

Rápido, que estoy muy ocupado

Ah ,ese es el pedido que traigo, oí (silbido)

Un momento: o me decís lo que querés

O te saco a puñetazos limpios de aquí, de la ferretería, Ñajo tonto

Es que ya me llevó el diablo.

Y hace que sólo me acuerdo bien de la musiquita pero se me olvidó la letra.

Clodomiro, Clodomiro.

¿Para dónde vas tan serio?

Voy a ver un partidito

allá por el cementerio.

(silbido)

Y en asunto de mujeres,

¿cómo te trata la vida?

Me defiendo, me defiendo

como gato pan…

(silbido)

Querido Nosolonavegante, seguimos navegando a velocidad de crucero y en siete días volveremos con más…

37. Esfuérzate

20 Agosto, 2015

(De 50 sombras de enGREYdo)

“A veces tenemos que hacer un esfuerzo para amar porque no es  siempre  fácil amar a la otra persona”.

Hay ciertas personas hacia las cuales de forma natural, por causa de nuestra parte de tierra, no sentimos amor por ellas. Ya sea si esto es debido a sus rasgos u opiniones o por algo nuestro puesto en ellas, hay algo que nos aleja.

Para disipar la sombra 37 “esfuérzate” en buscar en tu corazón una virtud de esa persona y reconócelo en tu propio corazón.

El esfuerzo por llegar al otro es exigente, pero al final nos produce alegría.

Ejercicio Práctico

Piensa pues en una persona mientras visionas este videoclip: en alguien hacia la cual no sientes un amor natural. Esfuérzate en encontrarle un mérito y verle con un buen ojo, y entonces hayarás ese lugar en tu corazón, ese sitio para él o ella.

Nosolonavegante, dentro de una semana volvemos a tu lado.

Black Flag: estás preparado para lo…¿imposible?

6 Agosto, 2015

By Ali Mac Bil


Era una de esas tardes tranquilas y primaverales, viendo una de mis series favoritas en simbiosis con el sofá. De repente, en unas de las secuencias, escucho una expresión BLACK FLAG (bandera o etiqueta negra). Como si de una descarga eléctrica se tratara algo se produjo en mi interior. Me incorporo, pongo cara de póker y un tsunami de sensaciones me sobrepasan.

Black Flag ¿qué profundidad llega a alcanzar el contenido de esta expresión? ¿Qué secuencia de acontecimientos nos conduce a ella?

En esencia sería, ¿cómo reaccionan y se ejecutan nuestros esquemas mentales ante una situación trágica en la vida? Un divorcio, una depresión, una muerte inesperada, una crisis existencial, una enfermedad degenerativa, un intento de suicidio o un accidente de tráfico; “aparentemente” imposible de gestionar.

Como ejemplo ilustrativo de dicha ejecución tomaré secuencias  de una serie televisiva donde la catástrofe que aparece corresponde a una situación trágica en nuestra vida (o en nosotros mismos), las cirujanas especializadas son nuestros esquemas mentales y la persona accidentada nuestro corazón (la mirada hacia dentro). Por ello recomiendo se vean los videos en el orden que están dispuestos.

Así pues vamos a ello…

Un día cualquiera, en un momento cualquiera, en nuestra rutinaria vida se desencadena inesperadamente un suceso trágico: alarma.

De forma inmediata se activan los protocolos de emergencia (los esquemas mentales), todo está ya programado; sacan y utilizan todo su arsenal de recursos a su alcance, deben darle una explicación y solución al suceso. La inminente dualidad en la que vivimos (el bien & el mal, mente & alma) hace que se active al unísono la otra cara de la moneda; nuestro corazón (la persona herida y moribunda) que comienza a hablarnos débilmente… nos indica el “otro” camino, la clave de acceso, el código de “desprogramación”.

Pero no lo escuchamos, lo obviamos empecinados en seguir los esquemas preestablecidos, ensimismados en mantenernos dentro de la zona de confort. ¿Nos resistimos a escucharnos?

Lo intentamos todo, todo lo que creemos que podemos hacer; nos estrujamos el cerebro hasta prácticamente hacer de él un licuado y… nada.  Comienza a aflorar la incomprensión, los miedos y temores en nuestro interior porque hemos llegado al límite fronterizo de nuestros esquemas, a partir de este punto sólo existe una delgada línea. Y más allá, la oscuridad.

Ha llegado el momento de tomar una decisión: Black Flag, es el final, no hay nada más que hacer…

En la última escena del video Meredith, junto a sus colegas, van de regreso al hospital. Se la ve tranquila, serena; ella, de forma inconsciente, está absolutamente segura de que se ha hecho todo lo que se podía hacer por el paciente… según el protocolo. Lo deja estar y vuelve al hospital para atender a pacientes “salvables”.

Los protocolos de Meredith (sus esquemas mentales) provocan una “anestesia” con respecto a la situación del paciente aprisionado en su coche. Borrón y cuenta nueva… ¿quién es el siguiente?

¿En la vida real hacemos exactamente lo mismo? Nos anestesiamos ante un suceso trágico imposible de gestionar por nuestros esquemas.

Nos reenfocamos en otras tareas, quehaceres o pensamientos que SÍ son susceptibles de solventarse bajo el paradigma de los dichosos esquemas.

Apretamos los dientes y ahí nos quedamos, llenando de justificaciones vanas la decisión tomada: “No había más que hacer, hemos hecho lo correcto”. Es muy posible que no estemos preparados para sufrir; y para eso están los esquemas mentales, para protegernos del sufrimiento a través de la evasión y la anestesia existencial.

Con lo que no contamos es que el tiovivo de la vida sigue girando y nos va volver a poner delante de nuestras narices el “eterno suceso trágico”; o dicho de otra forma, la oportunidad de hacer algo distinto.

Y, ¿ahora qué? Aparecen incógnitas, dudas… En este punto de la reflexión me gustaría parafrasear una parte del guion de la siguiente secuencia:

“¿Cuál es ese punto? Ese punto en el que te enfrentas a una horrible y triste situación y decides que estás preparada para darle la espalda ¿Cómo se hacen esas decisiones? ¿Cuándo está bien decidir que alguien ya no tiene más probabilidades de vivir? ¿Cómo miras a tu alrededor y decides eso?”.

Y aquí llega… Meredith se derrumba en los últimos minutos del video. Nos topamos con lo desconocido, ¿qué ocurre si después de tanto esfuerzo y energía empleada los esquemas mentales no nos dan el resultado esperado? ¿Puede ser que el suceso trágico vivido no tenga cabida en nuestros esquemas?

Le damos vueltas y vueltas… nada,¡ que no entra!

Esa voz interior, profunda y cada vez más incipiente nos dice, ¿Cómo decidimos que no tenemos salvación (otro camino)? ¿Por qué sentenciamos que es IMPOSIBLE salir de los esquemas?

Y la pregunta más inquietante… ¿Cómo podemos perder el respeto no sólo ya a nosotros mismo, sino a los que nos rodean (efectos colaterales) como pareja, amigos, familia, hijos…? ¿Lleva acaso la decisión de Black Flag implícito una parte de egoísmo distorsionado? Otra medida protectora bajo el manto de la inconsciencia. Sin hacernos conscientes del daño y/o sufrimiento que podemos estar causando alrededor.

Eah… ¡marchando una de bofetada de realidad camarero!

Todo tiembla en nuestro interior, los esquemas mentales de resquebrajan (se desdibujan los límites fronterizos), los pilares existenciales no se sustentan por mucho tiempo más. Ahora que nos despertamos aletargados entrando en un vórtice de pánico, angustia, oscuridad…, una caída libre en toda regla.

Buscamos donde agarrarnos, un punto de luz hacia dónde ir; estamos más atentos, abiertos y predispuestos. Y en este momento de limbo existencial (vacío fértil), como si de la megafonía de un supermercado se tratara, nuestra voz interior aparece, nos dice que somos nuestro propio salvador; nos muestra el otro camino (el cambio), la “otra realidad”.

¿Vas a seguir anestesiado o aceptas el reto?

Estás preparado para lo… ¿imposible?



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