El cartero siempre llama dos veces

12 abril, 2012 por El gordo y el flaco Dejar una respuesta »

(By Nosolodoctor y Angel 2)

Frank, un “vagabundo espiritual” (sí, como el de nuestra entrada del pasado lunes 9 ) hace una parada en su deambular y entra a comer en un local y …se queda a trabajar allí.
El local está regentado por una joven y atractiva mujer (Cora) y su marido de mucha más edad (Nick), un inmigrante griego . Frank y Cora inician una relación clandestina. Cora (una “mujer fatal”, en el sentido de que el sentimiento que esta mujer le despierta al principio, es un atractivo físico casi animal… pero a medida que pasa el tiempo siente que algo más profundo va naciendo en él. La necesidad que siente de ella (“eso no es amooooor”) es lo que le lleva a aceptar eliminar al marido.
Y es que Cora, aún a pesar de estar “requetebuena” esta cansada de su situación,
casada con un hombre al que no quiere y trabajando en un local del que quisiera ser propietaria para poder hacer mejoras. Así que Ella y Frank planean asesinar a Nick para comenzar una nueva vida juntos sin que ella pierda el local.
Su primer intento resulta fallido, pero a la segunda… lo consiguen.
El fiscal del distrito sospecha lo que ha ocurrido, pero no tiene pruebas suficientes para demostrarlo. Por ello decide acusar únicamente a Cora por el crimen del marido y así poder enfrentarla con Frank. Aunque consigue el enfrentamiento, un truco del abogado de Cora evita que su autoconfesión llegue a manos del fiscal. Al fallar la táctica del fiscal Cora es finalmente puesta en libertad.
Pero… “el Cartero siempre llama dos veces ” es decir que existen situaciones que pensamos que habían sido solucionadas y que sin embargo ahora comiezan de nuevo a reaparecer.

En realidad, es una oportunidad para ir a nuestro siguiente nivel si nos hemos arrepentido de verdad; o de “pagar” la deuda si creímos que nos fuimos de “rositas”…

El cartero siempre llama dos veces. El destino siempre te hace una “repesca” para ver si esta vez…”te escapas o pasas el examen..con nota”. ¿Os suena?

Asi que Frank y Cora consiguieron arreglar finalmente su tumultuosa relación y planean un futuro en común. Pero, cuando parece que finalmente van a vivir felices para siempre, Cora fallece en un accidente de tráfico en el que viajaba con Frank ( y “paga” su karma de haber matado a alguien para poder “vivir su “vida”…pues no…) y paradójicamente Frank (las cosas del destino !) acaba siendo condenado por la muerte de ella, que es una manera de
“pagar” por la muerte de Nick …

Así que si hoy ves que alguna herida del pasado se abre, no te alteres ni caigas en la autocompasión, ni saltes al río de la negación. Sólo piensa que mientras más grande sea el desafío, más grande será la recompensa. Y créeme, pasar la prueba merece la pena, para que “el cartero” no llame más a tu puerta…
Les ponemos esta vez un debate para cinefilos : Qué grande es el cine de José Luis Garci,1980. ¡Venga!

Llama a nuestra puerta : nosolodoctorylac@gmail.com

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20 comentarios

  1. Rosamary dice:

    Pero que bueno de verdad, Gordoyflaco, que bien contada la historia y la moraleja.. Es cierto,, “no era amor” lo que impulsa a Frank a querer matar a Nick, eso nos pasa muchas veces que nuestro verdadero motivo está escondido debajo de lo aparente, por eso acabamos endeudados.
    Gracias muchas

  2. olivia dice:

    uf……………..

  3. Klarah dice:

    Si no pasas la prueba, si no has aprendido lo que “aquello” vino a enseñarte…el cartero llama dos veces, tres veces, cuatro veces, cinco veces… hasta puede que siga llamando más de una vida. Por eso y por mucho más, a partir de ahora le abriré la puerta al cartero aunque traiga “una multa” por haber cometido alguna infracción. Al fin y al cabo, ese es el principio de la corrección, de la transformación, reconocer aquello que no has aprendido, aquello para lo que se supone que vinimos a hacer… “recoger la multa y pagarla”.
    Gracias al gordo y al flaco.

  4. CdC dice:

    Cada vez le cojo más el gustillo a esto de “pagar” por el daño cometido…se pasa mal, sí, pero cuando se ve de donde viene y logras atravesarlo, la sensación de libertad y autonomía es inmensa….
    A abrirle la puerta al cartero con la cabeza baja y a trabajar, valiente!
    Telita….

  5. nosolodoctor dice:

    je…..

  6. avefenix dice:

    pero telita…

  7. Contrapunto dice:

    Mi abuela solía decirme ke todo el daño ke hagas en este mundo acabará volviendo a ti de una forma u otra…
    Y digo yo… ¿Y si has lamentado ese daño y realmente te has arrepentido? (no arrepentido de bokilla, si no un arrepentimiento total y real) ¿El cartero seguirá llamando y pasará a cobrar la factura igualmente?

  8. Nosoloyoda dice:

    Estupenda pregunta, Contrapunto… ¿es el arrepentimiento sincero una forma de “pagar” el precio del daño ocasionado?

  9. Bekereka dice:

    Aquí se abre un debate inmenso… ¿Pagar? Creo que no se trata de pagar nada, no podemos caer en el “chantaje emocional”, en términos como “pecado” o “infierno”. Yo lo entiendo como, dentro de nuestro desarrollo personal y sin tener que rendir cuentas ante nada o nadie salvo nosotros mismos, entender y comprender el error y, ante una situación similar, cambiar nuestra actitud, nuestra forma de interactuar para, esta vez SI, hacerlo bien. Sería contradictorio suponer que “el cartero o la cartera” (aquí me permito hacer el chiste) pone en pie el “ojo por ojo, diente por diente”

  10. Contrapunto dice:

    Bekereka, lo ke has dicho lo tengo en cuenta…

    Pongamos un ejemplo hipotético y muy básico: Estrello mi coche contra un muro y lo derribo, realmente lamento haberlo hecho y así se lo hago saber a los dueños del muro, pero… El muro ¿No me tocaría a mí levantarlo de nuevo?

  11. Bekereka dice:

    Contrapunto, no me líes, ¿dónde está el cartero? 😀

    Si conduces un vehículo estás obligado a pagar un seguro que cubre los desperfectos que ocasiones a terceros. Éticamente es inadmisible lo contrario, aunque la moral que ronda últimamente es escaparse sin hacerse cargo de los desperfectos, aunque tengamos un seguro obligatorio… te lo digo por experiencia… no creo que aquí se debatan temas materiales, creo que la moraleja a tu comentario va más por la vía de “no volveré a tomar esa curva tan rápido porque en vez de un muro otro día puede ser una persona” Ante cualquier hecho me preocupa más el daño psicológico que el material.

  12. Bekereka dice:

    En lo referente a “pagar” me refería a que no hago las cosas por “temer” una consecuencia, las hago por creer verdaderamente en que es el camino adecuado, convencido, de que así debo actuar, para y no de otra manera, “dibujar una gran sonrisa” en mi entorno…

  13. Marife dice:

    Mi puerta tiene hendidura de metro y medio, má o meno, porque el cartero ha llamado cienes y cienes de veces…es más, ahora mismo está llamando, y yo sin abrir. Estoy pensando en lijar la puerta dejarla lisita, pintarla, en fin dejarla de estreno, pero antes tengo que abrirle al cartero éste que no para de llamar. Cada vez estoy más cerca de abrirle, eso también lo sé!!! Cientos de besos amigos, cada día os mejoráis, como los buenos vinos.

  14. almodovar dice:

    Es verdad, esta´”requetebuena”.
    Siempre he pensado que la película tiene el nombre mal puesto. Le pegaría más “El asesinato es cosa de dos, aunque sea en dos veces”.
    La he visto en varias ocasiones y siempre me ha dejado un sentimiento agridulce y contradictorio, pues termino preguntándome ¿Por qué consiguen dar pena dos asesinos cuando reciben el justo premio a sus acciones, aunque sea por casualidad (accidente de tráfico) uno ¿justicia divina?, y el otro por la justicia de los hombres?

    LA CUDICIA ROMPE EL SACO. También se suele emplear: LA CODICIA ROMPE EL SACO o LA AVARICIA ROMPE EL SACO. Refrán que indica que el excesivo afán de acumular bienes hace a veces que se pierdan todos.
    “Yo salí de mi tierra y dejé hijos y mujer por venir a servir a vuestra merced, creyendo valer más, y no menos; pero como la cudicia rompe el saco, a mí me ha rasgado mis esperanzas” (El Quijote, capítulo XX, 1ª parte)
    Saludos.

  15. Esther dice:

    Cuentan por ahí un par de cosas: “La divina providencia, en su sabiduría infinita, te dará a ti el doble de lo que deseas para mi…para bien o para mal” . La otra : “El daño que se hace de forma consciente vuelve a ti con efecto boomerang, multiplicado por tres” . Creo que si se hace daño de forma inconsciente, y nadie te dice empiezas a recibir toquecitos molestos internos en algún momento, a modo de avisos, otra cosa es que los ignores…

  16. Esther dice:

    A ver, que ahí ha pasado algo y se han ido palabras: …y nadie te dice ” eh tu, que me has herido, o que te has pasado cuatro pueblos ante tal o cual cosa ” , empiezas a recibir toquecitos, etc etc etc

  17. María Teresa dice:

    Contrapunto, pienso igual que tu abuela, que el daño que hacemos lo acabamos pagando. Le podemos quitar hierro no llamándole “pecado” ni “castigo”. El factor “tiempo” es el que nos confunde e incluso nos hace olvidar. Haces algo ahora, puede ser bueno o malo, y la retribución llega no sabemos cuando ni dónde, y a veces las circunstancias son tan distintas que ni siquiera somos conscientes de que estamos cosechando aquello que un día sembramos. Total que la mayoría de las veces parece que nada ocurre, pero sí, cada acto tiene su consecuencia.
    El arrepentimiento es imprescindible para pasar la “prueba”, pero no creo que sea suficiente, además tiene que haber un cambio de actitud, de comportamiento ante ese mismo desafío.
    Me ha gustado mucho lo de hoy, gracias a “ambos dos”.

  18. TELMA dice:

    Lo que da de si la película, y si no habési leído la novela que lleva el mismo título de James M. Cain, os la recomiendo. El debate que ha provocado la entrada, demuestra lo que para cada uno siginifica el toc-toc en la puerta:
    Rosamary: nuestro verdadero motivo está escondido debajo de lo aparente, por eso acabamos endeudados.
    Klarah:reconocer aquello que no has aprendido, aquello para lo que se supone que vinimos a hacer
    Contrapunto: ¿Y si has lamentado ese daño y realmente te has arrepentido?
    Nosoloyoda: ¿es el arrepentimiento sincero una forma de “pagar” el precio del daño ocasionado?
    Bekereka: hago por creer verdaderamente en que es el camino adecuado, convencido, de que así debo actuar.
    Marife:Cada vez estoy más cerca de abrirle, eso también lo sé!!!
    Alomodovar: el excesivo afán de acumular bienes hace a veces que se pierdan todos.
    Esther: Creo que si se hace daño de forma inconsciente, y nadie te dice empiezas a recibir toquecitos molestos internos en algún momento, a modo de avisos, otra cosa es que los ignores
    Maria Teresa: El arrepentimiento es imprescindible para pasar la “prueba”, pero no creo que sea suficiente, además tiene que haber un cambio de actitud, de comportamiento ante ese mismo desafío
    Así que barvo por el gordo y el flaco, porque aunque no nos han hecho reir, ha sacado de cada uno lo que ese toc-toc significa para cada cual.
    Yo me quedo con la frase de la entrada: existen situaciones que pensamos que habían sido solucionadas y que sin embargo ahora comiezan de nuevo a reaparecer, y que hay que pasar la prueba… la del algodón, la que no engaña

  19. Rayo dice:

    En mi caso hasta que no pago no paro. La intencion no es bastsnte.

  20. guerrera de la luz dice:

    “Así que si hoy ves que alguna herida del pasado se abre, no te alteres ni caigas en la autocompasión, ni saltes al río de la negación. Sólo piensa que mientras más grande sea el desafío, más grande será la recompensa. Y créeme, pasar la prueba merece la pena, para que “el cartero” no llame más a tu puerta…”

    El cartero esta a punto de llamar a mi puerta para abrir una gran herida de nuevo, y no porque yo hiciera daño, me hirieron casi de muerte a mí y voy a tener que enfrentarlo de nuevo…
    Sólo espero superar la prueba, para que pasada esta vez no vuelva a llamar mas….
    Depede de mí, porque mientras más grande sea el desafío, más grande será la recompensa!!!!
    Gracias

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