¿Cueces o enriqueces?

7 septiembre, 2012 por Nosoloyoda Dejar una respuesta »

Vivo en una duermevela… ¿Quién no ha sentido alguna vez la necesidad de correr, de romper con todo, de huir, de hacerse un ovillo con el solitario deseo de que el tiempo pase? En días me busco, en días me encuentro y en días me suicido. No me he movido pero no estoy donde estaba, quiero saber si soy verdad o si me engaño. A veces camino solo, a veces la soledad me acompaña, a veces me rio de mi. A veces la risa soy yo. A veces hablo pero no me escucho, a veces me escucho pero no puedo hablar. A veces me callo. Mi consciencia me escupe veneno de a 50 céntimos la garrafa. Y todo porque a veces quiero ser yo, pero a veces me niego y entonces sufro. Y mi corazón, hecho papel y lapicero, escribe renglones desesperados, mis ojos lloran arena, mi alma huye perseguida por mí mismo, mi sangre acaricia la esperanza y al tocarla, se hace costra. Busco mis manos para protegerme pero son de humo, un humo podrido, desdentado y yonqui. Y todo porque a veces quiero ser yo pero a veces me niego. A veces, no sé quién soy…

Hovik Keuchkerian

He de confesar que me encanta cuanto escribe este boxeador, monologuista, actor y POETA; lo veo, me lo creo, me llega, soy totalmente permeable a su sensibilidad incluso cuando más mordaz (e incluso “burro”) se vuelve sobre el escenario… Si visitáis su web (haciendo click sobre su nombre) podréis leer parte de su obra.

Reza un dicho popular “no quieras para los demás lo que no quieras para ti” o “actúa con los demás como te gustaría que actuasen contigo”. Bueno, yo no comulgo mucho con eso, yo lo veo más bien al revés… si vas a dar algo a alguien, que sea lo que ese alguien quiere y no lo quieres tú, más que nada para evitar caer en la pegajosa red de la vanidad. De hecho me parece una buena forma de auto obligarte a trabajar una escucha activa orientada de verdad a comprender y, practicando con los demás, nos será más fácil aplicarnos el cuento y tal vez aprender a escucharnos a nosotros mismos y con ello, poder encauzar nuestras vidas sin negarnos a ser Yo.

Con ésto no digo que no haya que poner lo que uno tiene a disposición de los demás (pues lo que das te lo das y lo que no das te lo quitas); lo que intento transmitir es que no hay que intentar coaccionar a alguien para que tome lo que estamos dispuestos a ofrecer. Tampoco se trata de dar lo que no estamos dispuestos, no hablo de anular la voluntad propia en beneficio de la ajena… sólo me ha resultado sensato pensar que, a veces, si no podemos aportar lo más apropiado, igual hacemos más por alguien si nos privamos de inmiscuirnos. Y, por supuesto, tampoco me refiero a dejar de actuar en caso de emergencia vital… repito y subrayo “si vas a dar algo…”, es decir, en el caso de que se vaya a dar y no que por norma haya que dar o que dejar de dar; pero si no podemos dar lo más apropiado, habría que plantearse prescindir de dar.

Imaginad que un vecino llama a vuestra puerta y os pregunta si le podéis dar un poco de sal

– Ay, mira no, en vez de sal te voy a dar una pastilla de caldo de verduras

– No, gracias, de verdad…

– ¡Claro que sí…! Toma, toma…

– Verás, es que soy alérgico al gluten, que es el ingrediente principal de esas pastillas. Yo con un poco de sal, me conformo

– ¿Pero es que tú no has visto el anuncio de “cueces o enriqueces”? Nada de sal… te lo digo yo, que con esto te va a quedar mejor… Si yo antes hacía igual, hasta que lo probé y oye… ya no quiero otra cosa…

– Pero yo sí, yo sólo quiero sal…

– Pero no me irás a hacer el feo…

Pues sí, con tal de reafirmarnos, seríamos capaces de regalarle arena a uno que se ha perdido en el desierto… Somos capaces de lastrar a otro con tal de aliviar el peso de nuestras propias conciencias.

Y si con los demás, que aún contamos con un poco de perspectiva, hacemos tal manifestación de oídos sordos… con uno mismo ya… ¡lo que cuesta escucharse…! Por eso no es de extrañar que, aunque queramos ser Yo, nos neguemos, nos contemos cuentos (chinos) y nos echemos a dormir…

Primera afirmación del Patoísmo: cada persona es un mundo y cada dos, una galaxia; por tanto, lo que es bueno para mí, no tiene que ser bueno para ti.

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7 comentarios

  1. Telma dice:

    Siempre me gustan los viernes porque son la antesala de los fines de semana, en mi trabajo, los viernes el personal de la Administración, está como si hubiese tomado “old brans”, y es cuando aprovecho para hacerme la tourné y preguntar “por mis expedientes”, y todo esto a qué viene?, pues a que también me gustan los viernes porque escribe nosoloyoda, hija, tu ¿escribes o hipnotizas?

    El título ya te hace esbozar una sonrisa, y el diálogo del vecino pelmazo es genial, y el Hovik Keuchkerian, me ha dejado pillá. Qué forma de expresar los sentimientos, desde las vísceras, y al mismo tiempo de una forma tan plástica, lírica y a la vez tan sencilla.

    Y no había caído, pero es verdad, es más difícil dar al otro lo que quiere, en vez de lo que quieres tú, porque eso implica un esfuerzo, un trabajo, una escucha y un estar pendiente al otro. Me acabas de poner boca abajo yodita, ¡cuántas veces habré repetido la frase actúa con los demás como te gustaría que actuasen contigo1, y hala, viene la niña de los viernes, y “volver a empesssar”…¿cómo puedo pretender que lo que yo quiero, es lo que quiere el otro, y encima tener la vanidad de que si lo quiero yo, es que es lo mejor, y por tanto el otro está mal de la pelota si no lo ve?

    Hay veces que damos, si, pero damos dardos envenenados, damos palabras, que se nos caen literalmente de la boca, sin que pasen filtro alguno y vaya si hacemos daño, y cuántas justificaciones y cuánta saliva gastamos en demostrar que nuestros actos son justos y que sólo nos mueve el “hacerle ver” a la otra persona que está equivocada, y aún sabiendo en nuestro fuero interno, porque lo sabemos, vamosss que si lo sabemos) que lo hacemos para meter el dedito, somos capaces de crear todo un imaginario para hasta sentar las bases de un tratado de amistad, unilateral pero vinculante para las partes con MIS estatutos, of course.

    Como soy la primera en comentar, me pido esta frase: “seríamos capaces de regalarle arena a uno que se ha perdido en el desierto”. Hay que ver bonita, lo que me haces vomitar, pero cucha, como que me ha aliviado un montón.

    Ahora, no te libra nadie, por hacerme largar todo lo que he largado, que cada vez que le eche una pastilla de caldo al puchero me acuerde de ti, lo que es, es.

  2. pia dice:

    Pues a mi el patoismo no me seduce. Aunque no cabe duda de que es lo impera en nuestros dias . La entrada como siempre “de viernes”. Buen fin de semana

  3. Norah dice:

    Muy bonita entrada, lo del patoismo, como tantas otras cosas, me suena mucho. En cuanto a la frase: “Somos capaces de lastrar a otro con tal de aliviar el peso de nuestras propias conciencias.” Ni siquiera se si comentarla, quiza un día logremos que escribir ser una prolongación del ser, del estar, del aplicar y del hacer…

  4. Marife dice:

    Aaay Nosoloyoda que me gusta, que me gusta la entrada de hoy….con la sal y la pastilla caldo verduras me has puesto las neuronas a hervir y estan chop, chop, chop…a ver lo que saco…porque me toca muy muy de cerca el temita!!!. Gracias guapa

    También está el que te pide la sal y como se la des marina en vez de yodada (uy…que casi suena a tu nombre…jeje), pues te monta un pollo que pa que….hay tantos tipos de dadores como de receptores, y hay que saber dar y hay que saber recibir, y…y si no sabemos darnos a nosotros lo que necesitamos…como darles a los demas lo que necesitan…y

    …—- Vuelvo más tarde…—- porque esto tiene mucha miga. De momento, buenos y felices días a la comunidad de vecinos!!!

  5. oraculo de qum ram dice:

    pues yo no lo veo claro…..

  6. HUR dice:

    cuanta razón tienes , a esos yo,les llamo francotiradores-bienintencionados que al final disfrutan tanto disparandote como curandote la herida,hay que prestarse mejor que darse, porque prestandote uno no deja de ser él mismo, y los demás de deben dar cuenta de que estas a su lado o ayudandolo pero no a su merced.
    de todos modos es mas fácil asumir que el mundo es así y plegarse y desde el primer momento coger la pastilla de caldo ,aunque la tires a la basura,si quieres seguir llevandote bien con tu vecina.

  7. hur dice:

    hay mucho francotirador biemintencionado q primero disfruta disparandote y luego disfruta el doble salvandote la vida.a veces es mejor decir si y gracias x el caldo de gallina a la primera si quieres seguir llevandote bien con con los vecinos.es mas comodo.

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