Ego vs Ángel interior: el Pacto del Arcoíris

28 enero, 2011 por angel4 Dejar una respuesta »

En ocasiones se te abren varios frentes a la vez aunque no quieras: tu salud y/o la de los tuyos se resiente, el lugar de trabajo se convierte en un campo de batalla, los gastos inesperados se acumulan, la tensión se hace palpable en tus relaciones con los demás… parece que el mundo entero está en tu contra ¡qué mala suerte! Pero ¿qué es la suerte, ese factor en el que uno permanece inmóvil pero los resultados son abundantes y beneficiosos olvidando la máxima de que “si siempre hago lo mismo, obtendré resultados idénticos“?

La suerte (buena o mala) se la busca uno mismo, es la propia persona la que, con su percepción, convierte un suceso en venturoso o desafortunado. La experiencia me ha demostrado que incluso las peores pérdidas, las enfermedades más duras y las carencias menos adecuadas pueden convertirse en circunstancias propicias que aportan beneficios inesperados. Del mismo modo, lo que a priori se presentaba como próspero, puede transformar parte de tu vida en un periodo nefasto. Fortuna y fatalidad no son sino valoraciones a posteriori y cada cual tiene la opción de sacar lo mejor o peor de cada situación. Si ahora mismo no le ves el beneficio a tu coyuntura, sólo aguarda un poco más.

Hace unos años, alguien cercano a mí padecía una enfermedad poco halagüeña, sin embargo, no esperó a conocer los resultados de su revisión, creyó firmemente en su recuperación y planificó su futuro más próximo como si nada pudiera perturbarlo.”Mientras salga el sol para mí…” me solía decir. Ahora, asegura que fue una de las mejores cosas que le han pasado en la vida: “no fue agradable mientras duró, pero me enseñó cuáles son las cosas que de verdad importan y esa lección no tiene precio, de no haber pasado, ahora seguiría creyendo que tener el cabello largo (Ego) está por encima de mi bienestar“. En definitiva, hay que aprender a priorizar y eso significa poner al Ego en su sitio.

En el flanco opuesto, también conozco los efectos nocivos de la desesperanza y veo cada día como alguien a quien adoro se autodestruye porque no quiere ver que puede sanar, no cree que cambiando de modus operandi logre modificar también el resultado, sin haberlo intentado siquiera. No acepta ayuda ni brazos tendidos, tan sólo los que le refuerzan su postura autodestructiva. Esta persona en lo único que cree es en la imagen que hasta ahora ha proyectado de sí misma (Ego) y se aferra a ella no como si le fuese la vida en ello, sino que, de hecho, está dejando que la vida se le escape dominado por su Ego.

Dicen que el pesimismo nace del miedo a la alegría” y que es propio de “quien recibe luz pero sólo ve la sombra que él mismo proyecta“.

Todos tenemos nuestro Ego, ese avatar que en su día “creamos a nuestra imagen y semejanza” para relacionarnos con los demás y que ahora, tras concederle “libre albedrío” toma las decisiones por nosotros. Pero ¿qué pasa cuando quiere más, cuándo casi nos sentimos acorralados por nuestra propia creación que se ha vuelto corrupta ante nuestros ojos? ¿Cómo demostrarle entonces al Ego quién manda aquí? Es complicado destruir lo que uno mismo ha creado, como difícil sería para un padre acabar con la vida de su hijo… así que tal vez la contundencia de un “diluvio” exterminador y renovador acabe necesitando de un sello más light como el Pacto del Arcoíris, un quid pro cuo donde el Ego cumpla su función práctica y el YO la asuma la suya como gobernante.

La falsa humildad nos hace repetirnos “¿yo por qué me voy a destacar o imponer?” y convertimos una virtud en una vileza tal como la soberbia que nos anima a “no ser menos”.

Y es que la mayoría de nuestras actuaciones son interpretaciones de un papel políticamente correcto y humanamente inútil. Ya no obramos o nos comportamos de una determinada manera; representamos un rol que no deja lugar a la improvisación. Es el miedo a apartarnos de la zona de confort, de aquella que, aunque mala o no tan buena, conocemos a la perfección, incluso sus consecuencias. Un cuento que, de repetido, resulta tedioso y machacante.

De tanto actuar, el ser humano acaba olvidando quien realmente es.  Sin embargo, esta capacidad escenográfica, en su origen presentaba una intención educativa. Las primeras representaciones fueron ritos de origen prehistórico fruto de la comunicación necesaria para las relaciones sociales. O dicho de otro modo, la mejor forma de conseguir buenos compañeros de caza, por ejemplo, era enseñarle a otro cómo hacerlo y gran parte de ese proceso formativo consistía en imitar la conducta de los animales y la del propio cazador. Ésto, con el paso del tiempo, se convirtió en una especie de rito de iniciación que acabó en mito, despojando a la representación de su función primitiva y adquiriendo importancia como hecho en sí: ya no existe un propósito pedagógico sino que se busca el “fingimiento” en sí, por lo tanto, adoptar la apariencia física y el comportamiento de nuestro objetivo se convierte en una gran ayuda social.

Hasta aquí, podemos hablar de una mentira escénica “consentida” igual que la que se lleva ejecutando en los teatros desde la antigua Grecia. Fue entonces cuando redescubrieron la capacidad de este arte para adoctrinar y lograr la catarsis del público. En las tragedias griegas, el espectador experimentaba las emociones del protagonista, así como sus bajas pasiones y las repercusiones de dejarse llevar por ellas, aprendiendo lo que no “debían” hacer y por lo tanto, purificándose.

Así que, unas veces por defecto y otras por exceso, nos hemos acostumbrado a colocarnos, como los actores griegos, máscaras o capas de maquillaje que muestren un personaje con el que nuestro auditorio se sienta más identificado y hemos sustituido el pánico escénico por la vergüenza de ser uno mismo. Nuestro Ego es precisamente ese papel que interpretamos, unas veces para camuflarnos y otras para resaltar; es esa forma de ser  sin espontaniedad; es quien teme ser menos, más o igual que los demás y quien necesita que todo cambie por arte de magia para que las cosas vayan a mejor. Es un piloto automático pre programado y por lo tanto programable: si ahora hace lo que un día se le ordenó, se le pueden introducir nuevas pautas, dejando que el YO tome el mando y abandonando así la dependencia de la suerte y de las pre- ocupaciones, para pasar a ocuparse de las cosas.

Dicho ésto, os deseo  que disfruteis de la gozosa sensación de que cada día puede ser un punto de inflexión en el que vuestra suerte puede cambiar a mejor, una oportunidad de ver que el mundo está lleno de Gente que va de frente, que no esquiva tu mirada y que perciben el viento, gente que da la vida, que infunde fe, que crece y que merece paz; gente que nos renueva la pequeña esperanza de un día, vivir en paz, para vivir así, en miradas transparentes, recibir su luz definitivamente. Nubes van y van pasando, pero aquella luz nos sigue iluminando. Que fresca es la sombra que ofrecen, que limpia el agua dulce de sus miradas. Es por ti que empiezo un nuevo día. Hay Ángeles entre nosotros y están dentro de cada cual esperando que les dejen expresarse.

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17 comentarios

  1. antares dice:

    requete buena la entrada. nos da que pensar. gracias

  2. cristina dice:

    me deja sin palabras….

  3. Luz dice:

    La máscara del mundo…
    Angel 4 una entrada EXPECTACULAR.
    Gracias, Gracias, Gracias.
    Un abrazo y feliz día para tod@s.

  4. María Teresa dice:

    Preciosa la entrada, la he leido con los cinco sentidos, el alma y el corazón. Muchísimas gracias y UN ABRAZO MUUUUUUY GRANDE PARA TOD@S

  5. Marynna0_0 dice:

    ley de la atracción.
    aunque a veces me da miedo lo que el subconsciente pueda atraer.

  6. MOI dice:

    Precioso! Te abrazo Angel…

  7. Colibrí dice:

    Que bien escribes!!! tienes un don GRACIAS

  8. Norah dice:

    Guauuuuuuuuuu! me la voy a leer otras tres veces y a hacerme un esquema pa sacarle toa la chicha. Gracias Angel4

  9. carlos calvo dice:

    GRACIAS ANGEL¡¡¡¡¡¡,QUE LECCION, QUE BIEN ME VIENE, HOY ESTOY RODEADO DE EJERCITOS¡¡¡

  10. tejemaneje dice:

    angel 4; eres un crak…..

  11. Contrapunto dice:

    Buena reflexión 😀

  12. Pitos y Flautas dice:

    ¡Toma ya! Se puede decir más alto, pero no más claro. Golpe de estado al Ego…
    Aprender a priorizar, a reconocer lo que de verdad importa y es necesario en nuestra vida, desprenderse de lo superfluo…
    Marynnao_o ¿ley de atracción?

  13. angel4 dice:

    Ironías de la vida…
    Hace ya bastante tiempo que redacté esta entrada y elegí el vídeo final. Hoy, físicamente, me dolería hasta el abrazo más tierno y sutil; sin embargo, nada me complacería más que recibir muchos.
    Así que abrazos para todos y gracias

  14. GRR dice:

    Clase magistral, la de hoy, en todos los sentidos.
    Gracias Angel4, te envio un abrazo de todo corazón y otro muy fueeeerte para tod@s.

  15. olivia dice:

    no cabe duda de que lo bordais chic@s……

  16. Rayo dice:

    Marynao, nos podemos engañar a nosotros mismos y desear cosas que en realidad no queremos…Ser quien no deseábamos ser…

    El ego es el que nos aturde de miedo.
    Si que nos da que pensar.

    Angel, Nos limitamos atrapados en la comodidad. me ha gustado una jartá.!

  17. Roamary dice:

    La suerte, el cuidado minucioso de todos los detalles. Es cierto, a veces cuando creemos ganar perdemos y otras veces estando seguros de perder, ganamos.
    Todo el escrito de hoy es importante y hermoso, me preocupa una paradoja, en vez de pre-ocuparse: ocuparse. Hay preocupaciones que están en relación directa con el ego. Controlar el ego, ocuparnos en vez de precuparnos.

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