Panorámicas incompletas. El bien de altura

21 enero, 2011 por angel4 Dejar una respuesta »

Recuerdo que ya desde muy pequeña conocía el significado de la palabra problema por propia experiencia. Visto ahora, parece una locura ¿Qué problemas puede tener una niña?

A los tres años me incomodaba bastante (y os aseguro que es un eufemismo) que todo el mundo insistiese en que dejase mi primer, único y archidestrozado chupete, incluso si me proponían cambiarlo por uno nuevo. En la adolescencia pagué las consecuencias con una dentadura imposible que requería de ortodoncia DOLOROSÍSIMA y en la actualidad necesito de una férula protectora para la articulación si no quiero padecer molestias insoportables en la cabeza y la mandíbula.

También me suponía todo un mundo que mi madre se empeñase en ponerme ropa que no me gustaba o me sugiriese juegos aburridos cuando le pedía lo último de lo último. Para mí, entonces, conceptos como hipoteca, facturas, colesterol o compromiso social… carecían de todo sentido.

Este planteamiento me conduce a pensar que cualquier problema sólo lo es en un momento determinado y desde un punto de vista concreto, es como la incapacidad de observarlo en su plenitud, como una panorámica incompleta. Si a los tres años hubiese podido comprender las repercusiones de mi párbulo “vicio”, otro gallo me habría cantado. Es difícil comprender ésto cuando se está en plena vorágine de dolor o afectación, pero es imprescindible para no perder los nervios y el bienestar, para poder ignorar la voz del Ego que te invita a regodearte en la desdicha, a ver férreos enemigos que atentan contra tí merecedores de venganza o un mundo injusto que jamás te da un respiro. Visto así, un problema es una oportunidad de crecer, de subir un nivel más. Supongo que dicho de este modo debe sonar igual de incomprensible que cuando me explicaban que debía dejar el chupete… y es que es exactamente lo mismo.

A ver qué tal dicho de otro modo. Si algo no se plantea como un problema, es que nos encontramos en un nivel superior, lo hemos “superado”; pero si por el contrario, una situación nos incordia, no es una zancadilla para que tropecemos, es exactamente la prueba o el obstáculo que hemos de sobrepasar para subir el siguiente escalón. Si no lo zanjas convenientemente, volverá a tí de nuevo y es cuando has de demostrar que has aprendido la lección ignorando el patrón que usaste la vez anterior. Puede que, en ocasiones, necesites más de un intento; bueno, al menos así vas descartando.

Sólo desde la cima más alta se divisan los 360º del paisaje, o como el chiste que contasteis el otro día, sólo desde el edificio más alto de Toronto se ve Torontoentero. Así que debemos convertirnos en valientes alpinistas dispuestos a todo.

Pero ¿cómo lo consiguen? ¿Cómo anulan sus ganas de abandonar cuando dejan de sentir los dedos, cuando les falta el oxígeno y cerrar los ojos sería tan sencillo, cuando sabes que lo que te espera será más duro aún y el equipaje cada vez pesa más?

Prepárate convenientemente, busca quien ya conozca una de las sendas de acceso y déjale que te guie y te enseñe lo que necesitas: el material y su manejo; el ritmo de ascensión…

Piensa en la cima, pero no en la cantidad de pasos que te faltan para alcanzarla, sino en la grandeza de lo que te espera. Una vez allí, todo lo acaecido durante el camino, habrá merecido la pena.

Ten en cuenta todo el camino que ya llevas recorrido, pero no te recrees en él, sólo es una muestra de lo que eres capaz, la prueba de que  un paso adelante, por pequeño que sea, es parte también del camino.

Y lo más importante, inténtalo, cualquier obstáculo o inconveniente deja de serlo cuando lo salvas y nada es tan difícil de superar como parece.

Vale la pena tratar de comprobar por uno mismo lo hermoso que se ve el mundo desde su punto más alto.

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15 comentarios

  1. Rosamary dice:

    A propósito de “Panorámicas incompletas. Bien de altura”:

    Este poema Zen es un emblema para mi familia y para mí:

    “Llovizna y neblina en el monte Lu
    y las olas surcando en Che Kiang.
    Cuando aún no has estado allí
    anhelas conocerlo,
    pero una vez que has estado allí y regresas a casa
    ¡todo parece tan sencillo!
    Sotoba

  2. olivia dice:

    muy bonita y original la entrada de hoy. de verdad . y el titulo “el bien de altura”; muy sugerente; gracias angel 4

  3. María Teresa dice:

    Una vez más, lo que importa es un final feliz. Las piedrecitas, obstáculos, problemas… que nos encontramos en el camino, sólo hacen que al alcanzar “la cima de la montaña”, nos sintamos henchidos de satisfacción por haber llegado.
    Esto trasladado a la rutina de cada día, es la misma sensación entre un “día perdido” y un “día vivido”.

  4. cristina dice:

    Me ha encantado, pero cuando el cansancio es tal… muches veces no ves la cima, si, si está ahí, pero cuando estás tomando las curvas, ufffffffffffffffff

  5. olivia dice:

    cristina ; el cansancio es falta de vitalidad; hay que meter gasolina al cuerpo para mantener una buena velocidad para coger las curvas…..

  6. Norah dice:

    Magnifica entrada que sirve de empujón para dar sentido al camino. La cima es sólo una parte de la historia y no hay que perderla de vista, pero la mirada desde arriba se puede alcanzar a veces sin moverte del sitio, es sólo cuestión de desapego, e incluso de humor. Gracias Angel4. Besos

  7. Luz dice:

    Buenos días a tod@s.
    Cristina, has leído el Alquimista de Coelho? Si no lo has hecho, creo que te gustará hacerlo y si lo hubieses hecho, reléelo, esta vez con el corazón. Merece la pena.
    Un beso.

  8. Uf dice:

    Antenoche vi una película que probablemente suponga el polo opuesto a la entrada de hoy. Se trata de Tasmania (Van Diemen’s Land). Cuenta la historia real de Alexander Pierce, una gricultor irlandés que vivió a principios del siglo XIX y que cumplió condena (por robar 6 pares de zapatos) realizando trabajos forzados en la Australia colonial.
    Cuando consigue escapar junto a otros presos, el interminable paisaje de la selva se vuelve en su contra, los días pasan y no encuentran con qué alimentarse: la solución que se plantea es el asesinato y el canibalismo.
    Poco a poco van matando hasta que sólo quedan dos que luchan por no dormir y quedar así expuestos al hacha contraria. Pearce fue el único superviviente y de todos comió.
    Cuando le capturaron, no le creyeron, pensaban que encubría a los demás que seguían vivos y libres por ahí. Pero consiguió escapar de nuevo y volvió a comerse a su compañero de fuga aun teniendo comida todavía. Finalmente, lo condenaron a la horca.
    http://www.youtube.com/watch?v=8tmHbMzAfEc
    El otro día, en la entrada de La Ley de Murphy, Nosolodoctor hacía alusión a la expresión “de perdidos al río”. En esta película, que además es un hecho real y existen documentales sobre el tema, se aprecia el descenso al infierno más “crudo” como contrapunto al ascenso a los cielos.
    Rendirse no es una opción humana, más bien deshumaniza. Si el camino elegido se vuelve tortuoso, hay que buscar otro; no desistir, no tirar la toalla, pero tampoco avanzar a lo loco y sin seguridad.
    Edward Whymper fue el primero en ascender el Cervino (Alpes) y no fue a la primera, sino a la séptima.
    Rosamary, precioso el poema y muy apropiado.
    Cristina, que no veas la cima no significa que no esté ahí, tú sabes perfectamente que existe: toda montaña tiene una, igual que cada día sale el sol y por la noche no dudas de él.

  9. GRR dice:

    Durante unos años de mí vida practiqué Karaté-Do, después de un largo calentamiento y una dura clase, la última parte del entrenamiento era “combate”, sólo éramos dos chicas, el resto chicos físicamente más fuertes que nosotras, cuando ya no podía más se acercaba el Sensei (maestro) y me decía “a partir de ahora comenzarás a entrenar el Espíritu”.
    Gracias Angel4.

  10. Luz dice:

    Uf, al leerte me ha venido a la cabeza una cita que dice “el valor no es la ausencia del miedo sino el miedo junto a la voluntad de seguir”.
    Fantástica tu reflexión. Ya tengo trabajo para hoy.

  11. cristina dice:

    Lo primero muchas gracias por contestarme, no me he leido el Alquimista, pero esta tarde me hago con un ejemplar.

    “El valor no es la ausencia del miedo sino el miedo junto a la voluntad de seguir”.Me ha encantado la frase!!!!!!!!!!!!

  12. cristina dice:

    Para Olivia: ¿cómo se consigue esa vitalidad?
    ¿de qué gasolina hablamos?

  13. carlos calvo dice:

    GRAN ENTRADA…La subida a las alturas de nuestro SER..(minusvalidos,representacion de lss facultades sin explotar y que se desarrollan durante el ascenso…(me recuerda el ciego de la piscina de los cinco porticos,ya que hace referencia a los cinco sentidos por donde entra nuestra informacion..
    SI GRR,cuando combates toda la energia que tienes almacenada en tu interior en forma de frustraciones…se didsipa…cuando sales,te duchas ..estàs nuevo..has limpiado parte de lo que te pesaba (esto lo explica muy bien A.BLAY..sacar los bloqueos desde distinto nivel…

  14. Contrapunto dice:

    ¡¡Qué bello poema Rosmary!!

  15. MOI dice:

    Preciosa entrada!
    Escalar en la conciencia tomando los obstáculos como oportunidades, ¡y cada vez tener “mejores vistas”

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