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De un tranvía llamado deseo a Los Miserables

16 mayo, 2014

By Nosolodoctor & Nosoloángel

Hace ya casi tres años, una colaboradora, Contrapunto, de este blog, debutó en sus comentarios con esta preciosísima felicitación de Víctor Hugo. Decía así (1 de Enero del 2011):

Os deseo que os améis a vosotros mismo, que améis y que amando seáis amados, y que de no ser así, seáis breves en olvidar, y que después de olvidar no guardéis rencores. Deseo pues que no sea así, más sí es, sepáis ser sin desesperar.

Os deseo que tengáis amigos, y que incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que haya al menos uno de ellos en el que podáis depositar toda vuestra confianza.

Y porque la vida es así, os deseo también que tengáis enemigos para que no lo deis todo por sentado. Y que al menos uno de vuestros enemigos sea un hombre honesto para que os cuestionéis vuestras certezas.

Os deseo que tengáis dinero, ni mucho ni poco, el suficiente, y que una vez al año podáis poner ese dinero frente a vosotros y decir: “Esto es mío”, para que quede claro quién es el dueño de quien.

Os deseo que siendo jóvenes no tengáis prisa en madurar, que ya maduros no insistáis en rejuvenecer, y llegada la vejez no os deis al desespero, pues cada edad tiene su placer y su dolor,  y es necesario dejarlas fluir entre nosotros.

Os deseo que seáis útiles, más no insustituibles. Y que en los momentos malos, cuando ya no quede nada más, esa utilidad sea suficiente para manteneros en píe…

Os deseo que seáis tolerantes. No con los que se equivocan poco porque eso es fácil, si no con los que se equivocan mucho e irremediablemente. Y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirváis de ejemplo a otros.

Os deseo que descubráis, con urgencia máxima, por encima y pese a todo, que existen seres oprimidos, tratados con injusticia y que sufren…

Os deseo que ninguno de vuestros afectos muera, pero sí así fuere, podáis llorar sin lamentar y sufrir sin sentiros culpables

Os deseo que plantéis una semilla por minúscula que sea y que la acompañéis en su crecimiento, para que descubráis de cuántas vidas está hecho un árbol

Te deseo, por fin, que tengas una buena pareja, hoy, mañana y al día siguiente. Y que cuando estéis exhaustos de la vida, sonrientes aún, os sobre todo el amor del mundo para recomenzar de nuevo.

Si todo esto llegara a suceder, no tengo más que desearos.

VICTOR HUGO.

Bien, leído lo visto, la entrada de este junio es fácil.  Hablaremos sobre los deseos y el amplio espectro que estos ocupan en nuestras almas. Para ello nos vamos a apoyar en una de las obras más importantes de la literatura estadounidense, Un tranvía llamado Deseo (1947), que cuenta la historia de una dama sureña con delirios de grandeza, refugiada en un mundo inventado, presumida, altanera y desequilibrada,  de una familia de clase acomodada,  y su rudo cuñado, proletario, que en aquellos  tiempos era una clase social  en auge, o lo que es lo mismo, un choque de pulsiones, de trenes. Su inevitable pelea final da como resultado la eclosión de todas las emociones de Blanche, quien aparentemente termina internada en una institución mental.

La característica principal de esta obra es el enfrentamiento de dos culturas. Ella, una atractiva y desequilibrada mujer del Sur al final de su juventud, con prejuicios y sentimientos de altivez, cuyas pretensiones de virtud y educación ocultan su alcoholismo, va de visita al apartamento de su hermana Stella casada con Stan, que es Marlon Brando antes del último tango en Paris, que vive en Nueva Orleans, en la calle Campos Elíseos, a la cual se accede cogiendo la ruta del tranvía denominado Deseo. Casi  na…

Existe una atracción oculta pero poderosa entre Blanche y Stan. Cada uno de ellos está acostumbrado a mantener el control de la situación a su alrededor, lo que aumenta las tensiones entre ambos. Su atracción va en contra de los valores morales y culturales de los dos. Sus conflictos representan un choque de trenes, el conflicto entre los grupos sociales a los que representan; por un lado la fuerza bruta de la naturaleza  abriendo paso es tan poderosa como la de los prejuicios morales.

Ese tipo de deseos “volcánicos” ya se han visto en otras películas menos famosas como Jamón, Jamón, El cartero siempre llama dos veces o Padre Padrone, y se encuentra en las antípodas del otro tipo de deseo  “sublimado”  y desesperado que viene representado por el deseo de Víctor Hugo.  Un deseo más de “darse cuenta”, más racional, más afectivo y más generoso, que no esconde “lava volcánica” sino más bien “entrega”.

¿Sabían ustedes que Víctor Hugo pronunció numerosos discursos sobre temas políticos, acerca de la defensa de la libertad, la condición de la mujer, a favor de la escuela laica y gratuita, de la paz, del sufragio universal y contra la pena de muerte?

Víctor Hugo retrata al ser humano sometido a la necesidad extrema  en Los Miserables y cómo somos conducidos hasta que la luz del día se funde con la sombra y la oscuridad en sus corazones y cómo en medio de esa oscuridad el hombre se aprovecha de la debilidad de su prójimo.

En todas las novelas de Charles Dickens, en la película “El médico”,  o en  “Amistades Peligrosas” podemos descubrir personajes degradados por  intentar  birlar un chusco de pan, o el penique, o la honra, o lo que sea a las mujeres, a los desfavorecidos, a los niños,  forzando a la ley del más rápido, del más fuerte o del más zorro. Es un  deseo más ladino que se cuela (no avasalla como en el tranvía llamado deseo) por la mínima rendija que se abre…, y ya se queda ahí…, y como el perro del hortelano “ni come ni deja comer”.  Como dice textualmente Don Víctor:

Parecen totalmente depravados, corruptos, viles y odiosos, pero es muy raro que aquellos que hayan llegado tan bajo no hayan sido degradados en el proceso.

Además, llega un punto en el que los desafortunados y los infames son agrupados, fusionados en un único mundo fatídico.

Ellos son “Los Miserables”, los parias, los desamparados.

Conclusión:  el deseo del tranvía es difícil de controlar, más bien solo queda  “atarse” al árbol hasta que pase el tranvía o el tsunami  (depende el objeto de deseo,  un helado, un filete o  un pedazo de jamón de Zafarralla) y rezar para que no te arrastre. Mientras, que en el otro extremo del espectro, el deseo miserable es producto de una situación sutil que se ha ido complicando cada vez más y más hasta que el alma está tan nublada y oscurecida que no ve el sol.

Frente a eso sólo queda rezar para encontrar a alguien que te redima, compre con verdadero amor piadoso tu alma al mal, como se escenifica en la magnífica escena, y la coloque de nuevo en el escaparate de la vida. De la verdadera vida.

Y ahora los deberes: es obvio que hemos puesto los dos extremos de la horquilla de los deseos; desde el “Jamón, Jamón”  porque está muy bueno y me subo al  tranvía, hasta el chusco de pan birlado porque soy un indigente y necesito “comer”.

Reflexiona dónde se ubica tus pulsiones en esa horquilla…: ¿en el centro?,  ¿centro-derecha?,  ¿extrema izquierda? … No hay que entrar en detalles…, ¿eh?  Je…

Mientras tanto me vuelvo a releer por enésima vez la felicitación de Don Hugo.

Nosolonavegante, esta entrada será renovada el 2 de junio. Mientras tanto, que tengas buen viaje,

Las alas del deseo

24 noviembre, 2012

By Nosolodoctor & Nosoloángel o viceversa…

Existe una película alemana de 1987 titulada ” El cielo desde Berlín”, que trata de dos ángeles que observan la vida de los hombres, sin poder mostrarse ni darse a conocer, pero intentando darles ganas de vivir y reconfortarlos en sus momentos de dolor. Uno de estos ángeles anhela tanto la vida de los hombres que está dispuesto a sacrificar su inmortalidad. Excelente declaración de amor por la humanidad.

Declaración de amor que Wim Wenders, el director del film,  realizó y para la cual movilizó cientos de personas, en un equipo de producción cinematográfico,  que culminó en esta hermosa película.

El propósito de expresar lo extraordinario que es vivir y  un gran amor por la humanidad alimentó el deseo del cineasta  hasta el punto de buscar financiación, encontrarla y embarcarse en la treméndamente ardua labor de dirigir cine.

Es por tanto el deseo de comunicar un  mensaje de “total” trascendencia, lo que esta persona necesitó para desear hacer su película, para ponerse en acción. Pero…, ¿Ustedes creen que para crear basta con un deseo, es el deseo en sí mismo el acicate o las  alas  que nos brinda la posibilidad de salir volando… hacia nuestro próximo futuro (hacer una película)?  O… ¿es el propósito que subyace en el deseo lo que enciende la mecha y nos da las fuerzas, las verdaderas alas (mensaje de amor a la vida y a la humanidad)?

Hay razones que impulsan el deseo,  tan loables como la de Wim Wenders: tener un negocio para sostener una familia, hacer una carrera universitaria para ser autosuficientes profesionalmente, aprender a tocar la guitarra para fluir, etc… Buenos propósitos que mejoran nuestros pequeños mundos y que,  a la postre,  incidirán en el resto de la humanidad, evidentemente,  no tan trascendentes como el de Wim Wnders, pero tan dignos  como el suyo y con la potencia suficiente como para ponernos en movimiento.

También, de la misma manera, podemos entrar en acción  gracias a un “deseo”  nacido bajo la sombra de la inconsciencia, como sería desear  status económico o social… En este caso el propósito ha sido impuesto desde fuera y responde exclusivamente a intereses personales. Estos son deseos implantados por  una madre  abnegada,  amigos halagadores, una tradición moral obsoleta, una tendencia política radical, una religión…, o un entorno manipulador como el reduccionismo salvaje de la realidad que estamos viviendo actualmente,  que insiste en que vivimos en  crisis y nos hace creer que solo existe eso…. Consecuencia: anulamos todas las posibles realidades, volviéndonos (inconsciencia) inflexibles, inmovilistas, conformistas, muertos… a la imaginación.

También hay deseos  robamos a otros por envidia o  por falta de norte en nuestras vidas porque  no creemos en nosotros, porque no confiamos en nuestras capacidades, porque no sabemos cuales son…, no sabemos cuales son (no nos conocemos).

Y por último,  están las personas hacedoras de deseos, los que regalan deseos para que otros encuentren un sentido a sus vidas… pues,  a veces,  desde fuera se ve mejor que desde dentro…,  y un simple empujón nos puede llevar a paraísos de felicidad. Buenos  consejeros, familiares,  terapéutas, una canción, un libro, una peli… jopelines, hasta ¡una manzana!!! Si no que le pregunten a Newton…

Pero a lo que veníamos, Wim Wenders un día sintió un amor tremendo por la humanidad, por todos los seres que la forman, absolutamente todos. ¿Han sentido alguna vez esa piedad tan profunda? ¿Cómo se llega a hacer cine  comprometido con la trascendencia y hacerlo de verdad, magistralmente bien?

Amar hasta ese punto nace de un espíritu creativo, es decir, balanceado hacia la vida. Alguien que ha podido imaginar y sentir tal emoción debe de tener una  gran capacidad para crear  mundos mejores…

Imagínense que se  aceptan y se superan a sí mismos todos los días, que juegan a buscar alternativas imaginando soluciones (son creativos) y que si se equivocan dirían como Tomas Edison “He descubierto 2000 maneras de no hacer una bombilla.” Y punto pelota… sin darle más vueltas, campana y se ha acabao.

Por eso, traten de  ser creativos, aplíquense en cualquier labor que les fuerce a salirse por la tangente y probar nuevas opciones… pues imaginar nos da la posibilidad de crear propósitos personales (mensajes subyacentes en nuestra acción) y  “ver diferente” nuestro futuro. Solo si somos creativos podemos hacerlo.

Abre una puerta a la imaginación (practicando la creatividad),  puede que un día florezcan sentimientos tan enriquecedores como el de   Un cielo sobre Berlín…

Ven a imaginar con nosotros: nosolodoctoryla@gmail.com

Marzo: Quisiera ser un pez

4 marzo, 2012

(By Nosólodoctor y Nosóloyoda)

DEDICADO A TODA LA ESPECIE “NOSOLO” y A LA NBA ACOMPAÑANTE

El deseo es otro de los grandes temas recurrentes en este blog, pero ¿cómo afecta a nuestra alma y a nuestra vida? Pues casi podría decirse que de una forma totalmente condicionante de la propia existencia.
La mínima división categórica que podríamos realizar del deseo nos daría dos variantes: el deseo de dar y el deseo de recibir. De hecho, en el mundo espiritual (arriba) donde todo es potencia (posibilidad de) sólo existe el deseo en un estado de concesión propio del Creador; es en el mundo físico donde se materializa ese potencial reflejando y consumando una intención que puede ser predominantemente de otorgamiento o de recibimiento, pero que se identifica con un estado de recepción propio de lo Creado o, dicho de otro modo y aprovechando símiles que ya hemos utilizado, propio de vasijas que rellenar de Luz.
Luego el deseo sólo se modifica durante la encarnación (tomar forma corporal). Y esto nos lleva directamente a nuestro propósito vital: conseguir, a través de nuestro conocimiento y nuestro discernimiento, que el deseo del Creado sea un reflejo del deseo del Creador.O lo que es lo mismo “crear una burbuja de amor”…..

http://www.youtube.com/watch?v=YF1GgXmdMWI

Pero ¿qué ocurre cuando se produce un cambio semejante o incluso cuando no se llega a alcanzar finalizada la propia existencia terrenal? Llegados a este punto habría que empezar a hablar de la reencarnación como lo que es en esencia: un cambio en los deseos. Ya hemos comentado en otras ocasiones que, en realidad, el tiempo no es algo lineal, que conceptos como el antes, el ahora o el después son meros puntos de vista…por lo tanto, dentro de nuestro deseo concreto, sentimos que vivimos aquí pero cuando el deseo cambia, sentimos que vivimos en otra “realidad”, en otra vida, en otra encarnación.
Por esto, la Cábalah nos dice que sólo existe un cambio, el del deseo y al hablar de evolución o crecimiento se hace referencia a la corrección. La persona que aún no se corrigió a sí misma, pasa las reencarnaciones, es decir, los distintos cambios del deseo, hasta que finaliza su camino y adquiere control sobre todos sus deseos y cualidades de modo que puedan revelarse hasta su perfección. Cuando somos similares a la fuente otorgante (uno con Dios, con el Creador) ya no es necesario el proceso de reencarnación y permanecemos “arriba” aunque influyendo en los planos de “abajo” hasta que todo lo de abajo esté exactamente como lo de arriba.
Este ciclo se representa grafica y simplemente por los dos peces del signo zodiacal de Piscis, regente del mes de Marzo y pista fundamental para la comprensión de todos estos conceptos.

En un mundo apartado de la vista (“arriba”) los peces se reproducen con facilidad. Piscis es el signo místico del zodiaco porque no podemos acceder a comprenderlo. Para la astrología es fácil entender el porqué de que esté gobernado por Neptuno, el rey del mar y que su símbolo sea el pez y su emplazamiento natural sea la duodécima casa (el duodécimo mes) donde radica la casa del karma (lo que queda por hacer desde el punto de vista metafísico). Precisamente por estas razones el Violeta (el más sutil de todos los colores, además del blanco) es el color que lo representa. El pez también fue el símbolo de los primeros cristianos, hace unos 2000 años, en la era anterior a la que nos encontramos (la de Acuario) y que terminó hace a penas 20 años.
El pez debe dosificar sus energías como nosotros hemos hecho a lo largo de este ciclo que termina y no dejarse sucumbir por los estimulantes o sedantes, por la reactividad de la fatiga o por la presión de emergencias ajenas. Para los humanos, al igual que para los peces, nunca nos es fácil luchar contra la corriente, ambos tenemos una naturaleza ociosa y lo más sencillo (y común) o lo que exige menos esfuerzo, es seguirla donde quiera que nos lleve. Sin embargo, algo nos diferencia del pez a quien la mayoría de las restricciones le dejan indiferente; mientras no le priven de su libertad de nadar y de ir buscando su camino en la vida, nunca se quejarán.

Por eso, el nativo de Piscis prefiere ver el lado bueno de la humanidad y vivir en su mundo sereno y acuoso donde todo es hermoso y estable, no existe la codicia en el corazón de los peces ni aun en el de los tiburones, que destacan por su agresividad y fiereza pero no por la avaricia. Ahora se entiende por qué hay tanta gente a la que le gustan los acuarios. Y aquí viene lo fundamental: así como el pez necesita el agua, también el humano necesita su “alimento espiritual” (está escrito que la palabra de Dios es “agua” y vida para el espíritu del ser humano) para conducirse en la vida.
Los dos peces apuntando hacia direcciones opuestas que simbolizan el signo de Piscis representan en metafísica la necesidad de perfeccionamiento en el plano físico (el que apunta a Acuario) y el deseo de trascendencia en el campo espiritual (el que apunta a Aries, el mes de Abril, el principio de “todo”).

El elemento agua asociado a Marzo denota la flexibilidad de carácter (el agua carece de forma definida, adopta la de su recipiente) que es necesario tener en el “tiempo final” (el último mes) para permitirnos a nosotros mismos profundos cambios, que nos lleven de una “muerte cierta” a una “vida segura”.

Sería como decir: “hay vida después de la vida” al cambiar nuestra forma de pensar y de conducirnos.

De acuerdo con la astrología, los nacidos bajo este signo, último en la rueda astrológica, tienen por esta razón el más elevado estado de desarrollo. Se sienten libres de ataduras materiales y por tanto pueden cambiar fácilmente. Moisés, por ejemplo, el que fue salvado de las aguas nació y murió ¿casualmente? en el séptimo día de la luna de Adar (Piscis).
La imitación, es decir, la capacidad de copiar el formato original ( la Fuente , el Creador) es lo que caracteriza a estos 28 días lunares y de ahí que los carnavales (imitación de lo humano, de la “copia”) se celebren rondando estas fechas. Aunque siempre tenemos la posibilidad de imitar lo correcto (el “original”) para bien, para trascender y en Abril poder gritar “libertad total”, libertad de haberse podido zafar de todos los condicionamientos que nos han esclavizado hasta ahora.

Y es que, retomando el principio de la entrada, el deseo de abajo es muy oscilante y nos hace conducir a ciegas… en cambio, el de arriba, aunque pueda parecer plano por su constancia, no es menos intenso y cuenta con algo importantísimo a su favor: se aleja de ser confuso y autodestructivo.

Tienes un buzón donde expresarte en nosolodoctorylac@gmail.com

Las uvas de la ira.

16 octubre, 2011

(By Nosolodoctor y Nosoloángel)

Existe una novela de John Steinbeck escrita en 1939  traducida como “Las uvas de la ira” que recibió el premio Pulitzer en 1940  y que fue una obra muy polémica en el momento de su publicación porque, ambientada en la década de 1930, cuando Estados Unidos sufría su gran crisis económica denominada el crack del 29,  va describiendo el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierras por cambios en las condiciones de explotación de las mismas y obligados a emigrar a California donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha.

En la actualidad ya saben que los desplazamientos humanos  se producen entren países…

Los entendidos definen a esta obra como una novela transgresora que narra las dificultades de la familia Joad en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida. Steinbeck exalta los “valores de la justicia y la dignidad humana en una Norteamérica” que vive su etapa más triste. Steinbeck recibió además del Pulitzer, el Nobel de literatura en 1962 y para el que quiera saber algo más de este gigante literario les recordamos dos escritos menos conocidos de él,  uno titulado “A un dios desconocido”  y otro llamado ” De ratones y hombres“.

Por cierto, la justicia y dignidad humana, han perdido puntos en el top ten de las cualidades más valoradas en occidente y entre otras destacan las materiales como  fama, poder, dinero… Ese es el “password de acceso” para la integración… social.

En  el título de la película se hace alusión a  un racimo de uvas, símbolo de fertilidad y prosperidad,  que es machacado por un mazo de madera. Dentro peliculón de John Ford (pero luego seguimos…)

Entra para ver la película.

En la serie South Park, en el capítulo Over Logging, se parodia Las uvas de la ira con la desaparición de internet,  lo que provocaría ” en la ficción” que miles de familias del mundo  emigrásemos a California, concretamente a Silicon valley,  en busca de una conexión a la “red”. En 1987, Pink Floyd incluyó en su álbum  “A momentary Lapse of Reason”,  la canción Sorrow (compuesta por David Gilmour), cuya primera frase Sweet smell of a great sorrow lies over the land está tomada precisamente del principio de un capítulo de la novela. En 1991, la banda inglesa de rock progresivo Camel lanzó su disco Dust and Dreams, inspirado en la novela. En noviembre de 1995, Bruce Springsteen se basa en la película que dio lugar la novela para publicar un álbum acústico denominado  The Ghost of Tom Joad que así se llamaba el protagonista de nuestra novela.

Ahora,  ya en el siglo XXI, lentamente muchos empiezan a preguntarse si aquel retrato del Crack del 29 puede extrapolarse a lo que estamos viviendo en nuestros días. Muy lejos estamos de las terribles penurias de aquella crisis pero entramos en un nuevo escenario…

Quizás tengamos que replantearnos muchos conceptos “políticamente correctos” y quizás convencernos de que quizás (solo quizás) eso que se ha dado en llamar la sociedad del bienestar con su  multiculturalismo, políticas de integración, asistencia a la dependencia, políticas de salud pública, subvenciones a  la cultura… etc.,   haya degenerado en una forma de “desintegración  selectiva“ o por intereses económicos, donde la sociedad ha visto con buenos ojos al jeque que visita Marbella y con recelos a la familia pakistaní que alquila el pisito del 4º… con una ayuda de la Junta.

Se me antoja Europa como esa mujer decadente de unos setenta y tantos años que aunque fue bonita (muy bonita) en su juventud y era “deseada” por medio mundo (nunca mejor dicho), no ha sabido envejecer y no es consciente de su edad y se expone al chascarrillo cuando aparece en tanga y top less en una playa, con guantes largos a lo “Gilda” y cigarrillo largo tipo “Sara Montiel”…

Europa va a tener que dejar de fumar largos pitillos, vamos  a tener que asumir  que medidas  de austeridad que afectarán al sistema del bienestar se aproximan inminentes. Lo que hasta hace dos días eran derechos conquistados para  Europa: la educación pública, salud pública, la asistencia social a desfavorecidos, etc… seguirán siendo conquistas pero ahora quizá empecemos a darles el valor que tienen pues las recibiremos con restricciones y quien realmente lo necesite.

El cinturón nos lo vamos a apretar y la dieta va a ser la justa para que volvamos a comprender que ser beneficiarios de la sociedad del bienestar es un privilegio que solo es posible cuando las cuentas cuadran…

Empezamos a ser  conscientes de que el sistema es más frágil de lo que pensábamos y todos debemos empezar a colaborar para cuidarlo: no ir a urgencias por un resfriado, no pedir medicinas para aprovisionarnos todo el invierno, no favorecer la circulación del dinero negro, no cambiar de editorial cada año en los colegios para que otros niños aprovechen los libros de estudio, no promover caterings en las inauguraciones de los ayuntamiento con el mejor jamón…, no contratar a artistas cuyos cachés sean insultantes, etc…  No pensar: que los demás se las arreglen y  arrimar el hombro (aportar nuestros talentos, dinero o emprender, crear nuevas empresas, asociaciones…) para que la sociedad siga en moviento: viva.

Europa  está tomando medidas para que no se vuelvan  a descuedrar las cuentas en el futuro. Un sistema de bienestar con recortes sustanciales es la copa que nos podemos tomar, de ahora en adelante, por cierto,  ¿sabían que en Dinamarca cuando alguien cobra el paro y trabaja “bajo mano” es denunciado por sus vecinos?. No existe la economía sumergida.

Ahora toca  forzar todos los mecanismos de restricción para blindar la economía europea ante los vaivenes de los vendavales económicos. No volver a caer en el dispendio, el populismo y el buen rollismo superficial que solo buscaba votantes.

¿Hemos abusado? ¿Hemos tomado provecho?

Ahora toca restricción,  pero  antes vendrá el descontento… y al final la toma de conciencia y con seguridad una Europa más madura y avanzada, ya no solo en las apariencias, si no de verdad.

Mientras meditamos sobre lo leído, escuchemos la “Europa” del Maestro Santana. “Venga video!

http://www.youtube.com/watch?v=lX8jGx3gAnc&feature=related

La ley del deseo (Almodóvar)

27 agosto, 2011

By Pimpinela Escarlata, Ángel 2, Ángel 6, Nosoloángel y Nosolodoctor

Hace unos días leíamos en la prensa sobre los saqueos ocurridos en Inglaterra y nos quedábamos impactados al descubrir que detrás de los hechos  subyacía  un abanico de acciones entre las que destaca   violencia gratuita, robos por pura diversión y la avaricia,  ya que  muchos de los que intervinieron en las revueltas, ya tenían televisores de plasma pues eran hijos de familias acomodadas… Si miramos con un poco de más atención e intención nos encontramos de bruces con el “Deseo”.

¿Alguna vez os habéis parado a pensar cómo nacen nuestros deseos? ¿Qué dicen nuestros deseos de nosotros? o ¿cómo es posible  que a veces  nuestros deseos  se conviertan en un “valor social” y no en una vía de escape para el egoísmo y la avaricia, como pasó en el Reino Unido?

En la actualidad existe una fuerte corriente budista en  occidente que surge como contrapunto ante una sociedad  materialista. La Cábala, a diferencia del Budismo,  reconoce los deseos como un instrumento enriquecedor para nuestro crecimiento espiritual si estudiamos  y ponemos en práctica la Luz que en él habita. El planteamiento  de esta ciencia espiritual (Cabala), que se centra en enseñarnos la  tecnología del manejo de la Luz (Isaac Luria), es realmente significativa e inspiradora  con respecto al Deseo.

Entremos en el tema.

Ya saben que nuestra naturaleza humana está investida del deseo de recibir. Por esta razón el TENER se puede convertir en el impulso esencial de nuestra vida balanceando nuestra existencia hacia una letanía materialista o, por el contrario, podemos hacer que el “deseo” nos ayude a crecer y mejorar el mundo (al menos el pequeño mundo que nos rodea) enfocándonos en el Ser y Compartir. No es lo mismo dejarse llevar por el deseo que  ser consciente de que lo tenemos que enfocar a un  recibir con la intención de DAR   a los demás.

P.e.: hay una diferencia sustancial entre ser médico para asegurarnos  un sueldo que para ayudar a los demás y buscar la manera de que sus vidas sean saludables y plenas. Según la Cabala si enfocamos nuestros dones (p.e.: sanador) en pro de los demás  recibiremos todo tipo de bendiciones (prosperidad, salud, sabiduría, amor…)

Relacionado con el mismo tema y como alternativa al bombardeo materialista de nuestra sociedad: ropa, casas, joyas…etc, la cábala platea la “restricción” en vez del desapego budista. Porque la esencia, el “espíritu” de los objetos que nos rodean, está en su interior  y es  lo único real y trascendente del mismo. La materia es fugaz, efímera.

¿Qué ocurre cuando entramos en una tienda de moda y nos subyuga todo lo que vemos? Si lo compramos matamos su esencia y si nos restringimos o controlamos,  poseeremos la “esencia” de lo que hemos visto: abundancia, estética…

Cada objeto tiene una esencia y su adquisición o posesión  la anula. La restricción nos hace introducir en nuestro interior su esencia enriqueciéndonos espiritualmente.

Para que quede completamente claro solo tienes que recordar un concierto en directo de tu artista favorito: lo viste, lo escuchaste, lo sentiste, interiorizaste sus mensajes,  y cuando saliste del recinto del evento sabías que te llevabas en el corazón un trozo de su esencia, sabías que te marchanas impregnada de su fuerza o su delicadeza, o su vitalidad…etc.

Nacemos con el deseo y   gracias a la evolución espiritual    vamos adquiriendo una “tecnología” que nos ayuda a posicionarnos en el SER o el TENER. Si nos dejamos llevar por la sociedad y consumimos sin ton ni son,  seremos  seres espirituales en el nivel vegetativo, es decir, una especie de organismo vivo  sin voluntad… que sigue a la masa. No ceder a la fuerza de la gravedad del deseo por poseer todo, nos elevaría en la dirección opuesta.

Ejercer el libre albedrío de poner control-restricción, que no oposición o desapego, nos regala, como hemos dicho,  la sustancia interna de nuestro objeto de deseo y nos eleva a la categoría espiritual de humanos con autonomía.

Carmen Maura siempre deseó refrescarse  en una noche calurosa de verano bajo una manguera del servicio público de limpieza, al hacerlo  consumó  su sueño y  perdió su deseo para siempre… Curiosamente, su frase al conseguirlo fué: ¡Venga, vamos a emborracharnos!

¿Cuántas veces nos puede sorprender una publicidad haciéndosenos la boca agua? El deseo de “eso”, sea lo que sea,  no estaba previamente, y si lo  atiendo y satisfago… se evaporará sin que me haya dado siquiera tiempo a disfrutarlo, sin que me haya aportado nada.

¿Qué nos puede aportar la restricción de un deseo?

-No ceder ante un alimento es aumentar nuestra  fuerza de voluntad.

-Desear los dones de otros es “despertar” lo que dormía en nuestro interior: sabiduría, creatividad, amor…: autoconocimiento. Si por el contrario los celos y la envidia se apodera de nuestro corazón (como le pasó al perrito de Pimpinela Scarlata cuando le presentó a su nuevo compañero Poo), la cabala dice al respecto, que nuestro nivel espiritual, en ese caso, se llamará  “animal”, es decir, si solo podemos pensar en nuestro propio interés, el terrateniente de nuestra vida son los instintos básicos y no podremos ponernos en el lugar de los demás. Si alguien está atrapado en este estadio espiritual llamado “animal” no tiene poder sobre su vida, ni sus decisiones.

En última instancia el “Deseo”  nos regala  “algo” muy especial que es valorar aquellas cosas de la vida que nos parecían anodinas y que por perderlas se convierten  en verdaderamente esenciales para vivir. Tom Wait lo contó escandalosamente bien en esta joya “deseada de canción” para cualquier compositor…

Dice la metafísica que todos estamos aquí por una razón única y exclusiva. Lo que tiene que hacer cada uno de nosotros no lo puede hacer otro. No lo puede hacer nadie por nosotros, es decir, somos únicos  e insustituibles. Si comprendemos esto no resulta tan difícil entender que desear es bueno, pero “desear con los efectos colaterales de beneficiar a las personas de  nuestro entorno”.



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