Temas etiquetados como: ‘deseos’

13. Expectativa: CERO.

5 febrero, 2018

De 50 sombras de enGREYdos.

Muchas veces nos enfadarnos  y al hacerlo decimos y hacemos cosas que no son propias de nosotros. “No era yo”, solemos decir, cuando nos cuentan lo que dijimos o hicimos.  Detrás de la IRA está la frustración y detrás de la frustración está una expectativa no cumplida.

Realmente la expectativa “0” es la base de cualquier relación interpersonal que queramos hacer Eterna. Eterna significa sin principio ni fin.  Lo Eterno no es de este mundo, que es un mundo finito. Cuando esperamos algo a cambio de lo que hicimos, simplemente las gracias o cierto reconocimiento egoico tal vez se desmorone la relación.

Esto no quiere decir que tengamos que soportar situaciones abusivas. Quiere decir que si miramos para dentro, muchas acciones de aparente bondad y altruismo que hacemos, en su esencia, no lo son tanto, y existe en el fondo cierta ganancia oculta.

Por tanto, si logramos cerrar un poco nuestros ojos de cara al exterior, y viésemos nuestro manipulativo interior, quizás nuestro mundo sería mejor, más estable y… Eterno.

 

En el Libro La Palmera de Débora, del Ramjal, está escrito acerca de Dios que es un “Rey Humillado”, en el sentido de que Él provee a muchos, y muchos de esos muchos usan aquello que reciben para rebelarse en su contra o negarle.

A esta altura de nuestro crecimiento espiritual, después de haber quitado tantas sombras, debemos intentar imitar al Creador  en tener una expectativa cero en lo que damos y a quien damos.

Por eso el Universo es Eterno, porque la ley que lo rige es una ley verdaderamente altruista. Y el que lo dirige un Rey humillado…, pero que no se enfada con tal de que haya “reino”.

Tag: deseos, frustración, sufrimiento, expectativas ,dar.

 

Felicidad o Bendición

27 septiembre, 2013

By Nosolodoctor

Que el rocío siempre esté sobre tu cabeza y que la lluvia llegue en su tiempo a tus campos.

Que la brisa te traiga el perfume de la intuición  y  el mar la determinación de llevarla a cabo.

Que los ríos corran para el lado que quieras navegar y que el oleaje, el temporal y la crecida nunca te sorprendan en tu viaje.


Que puedas encender el fuego que necesites y que no te falte agua para beber ni para mantenerte limpio.


Que tus necesidades sean pocas y bien delimitadas y que nunca, nunca, te falte capacidad de amar aunque no seas correspondido.

JSB, 1983.

Hay muchos que piensan que la vida es una escalera en la que intentamos alcanzar nuestro particular póker de la felicidad: lograr riqueza, poder, satisfacer  nuestros deseos, tener un trabajo digno y, finalmente, alcanzar cierta plenitud espiritual que mucha gente, dicho sea de paso, confunde con la llamada “realización personal”… Pero, y este es el objeto de la entrada de hoy, ¿es eso cierto?, ¿son estos cuatros objetivos “los” objetivos (valga la redundancia) de nuestra vida?, ¿tenemos asegurada la felicidad y el éxito en la vida con su consecución?

Respecto a la riqueza puede que sí porque cierta independencia económica no voy a negar que nos proporciona algo de pseudoseguridad, respecto al  trabajo digno tendríamos que ponernos de acuerdo sobre qué consideramos por “digno”, pero donde tengo más dudas es  en el tema de la satisfacción de los deseos y en “eso” de alcanzar la  ”plenitud espiritual”, entre otras razones porque estos dos objetivos son, según Maimonides y toda la mística en general,  incompatibles entre sí: la satisfacción de los deseos “carnales” son a priori  incompatibles con el pleno desarrollo espiritual pues en principio “cuerpo y espíritu” son dos fuerzas antagónicas que idealmente deberían, todo lo más, estar en equilibrio sin predominar una sobre otra .En palabras de Oscar Wilde existe la paradoja sobre el deseo :

En este mundo yo sólo sé de dos desgracias: la primera es no conseguir lo que uno desea, y la otra es conseguirlo; ¡esta última es una verdadera tragedia!

¿Por qué? Porque la satisfacción del deseo es por definición “fugaz” o en el mejor de los casos temporal como el hambre, la sed, el sexo… Lamentablemente, a veces confundimos “deseo con necesidad”  de la misma manera que un niño puede confundir una “chuche”  con una “comida”. En última instancia también el dinero, sin darnos cuenta,  tiende a ocupar el puesto principal y objetivo de nuestras vidas. Si bien la mayoría de las horas que estamos despiertos durante el día las dedicamos a conseguir seguridad económica, afectiva y “carnal”, más o menos en ese orden,  a veces se nos olvida (algunos es que no lo saben) que el objetivo de todo debe ser: “ser algo sublime y espiritual”.

El objetivo principal de todo lo que hacemos debería ser hacer del mundo un recipiente mejor de lo que encontramos, para que el “helicóptero de lo divino” se pose entre nosotros y nos proporcione bendición, lo cual no es felicidad pero tampoco es moco de pavo…

Así que hoy te pedimos que nos digas: ¿cómo llevas esto de la riqueza,  trabajo, los deseos y eso de  la plenitud espiritual…?

Música a parte, lean la letra de la canción de Romina y Albano sobre la felicidad entendida por ellos y la de Maná y Juan Luis Guerra acerca de la Bendición de la sincronicidad… y “hagan juego señores”…

Aviso para Nosolonavegantes: esta entrada quedará activada desde hoy hasta el  30.

Para compartir temas o preguntas: consultadrjosesalama@gmail.com





Licencia de Creative Commons
Nosolounblog by Nosolounblog is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.