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Huellas

14 junio, 2012

(By Angel 2 y Angel 6)

Mi amiga “Querida”, me envía casi cada mañana un refuerzo positivo para comenzar el día; algo que me hace reflexionar o me arranca una sonrisa.
¿Conocéis la parábola de la huella del elefante?
Cuenta que así como la huella de toda criatura que camine sobre la tierra cabe en la huella que deja el elefante (pues no hay otra mayor) de la misma manera la vigilancia es la cualidad con la que adquirimos bienestar aquí y en el estado futuro.

Hay algunos hechos/huellas en nuestras vidas que parecen contener y comprender a todos los demás en su interior, por su magnitud…

Dice Elsa Punset en ‘Una mochila para el universo’ (Destino) «El cerebro es un órgano ciego con sentidos” Y a veces, la gran mayoría somos sus esclavos sin saberlo, y aún a sabiendas.
Comprender los mecanismos básicos de la mente (ya que el cerebro es un órgano milenario, caduco para el mundo actual ) nos ayuda a “actualizar versiones de los programas”, pues está visto y comprobado que aunque estamos AQUÍ para ser felices, debemos observar nuestra mente sin pausa, para vencer su poderosa tendencia al sesgo negativo, a la infelicidad.

A menudo no sabemos ni por qué sentimos lo que sentimos.

¿Nuestra verdadera identidad está en las emociones?
Cuando buscamos respuestas… las puertas se abren. Lo importante es hacerse las preguntas…
http://www.youtube.com/watch?v=kn0WYRCo76M
La emoción es vida. Es fluida. No nos enseñan a reconocerlas y a gestionarlas y eso desconcierta al cerebro, que quiere permanencia…
Al final, somos lo que sentimos y lo que hacemos sentir. La gente olvidará nuestras acciones,  pero jamás lo que le hicimos sentir.

Una vez más la receta de la abuela… bueno, del “abuelo”, para huir de los comportamientos mecánicos y repetitivos :

Lo que escucho, lo olvido

Lo que veo, lo recuerdo

Lo que hago, lo entiendo

Confucio (Kung Fu Tzu)

Venga una propuesta para empezar de cero!

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Error del sistema

13 octubre, 2011

La otra mañana estuve tres horas en el centro intentando hacer dos trámites en sitios diferentes. Dejé el coche en un parking y guardé la tarjeta en el bolsillo.
Después de 20 minutos de cola “me tocó”. Y allí estuve de pie, asistiendo al “error del sistema”, que una y otra vez impedía que imprimiera la carátula de una libreta y accediera a los datos para habilitar el trámite.
Detrás de mí empezó a crecer la fila, y delante, la impaciencia de la empleada que a través de un cristal me decía : TIENE QUE ESPERAR.

Comprendí que corría el riesgo de echar raíces allí, así que “me colgué” también.
(Banda sonora para seguir leyendo)

http://www.youtube.com/watch?v=OSJ4fKo8E00

¿Ya les he contado que pasé largas temporadas de mi infancia en el campo?
En proporción, ha sido menor “el tiempo campestre” que el de gran ciudad , pero ha dejado una impronta que procuro mantener fresca.

Vacacionaba en la finca de mi madrina, y al alba corría a encontrarme con el peón, ”Don Ota”, para acompañarle a caballo en su labor matutina.
Habrá más de uno que se lleve las manos a la cabeza, pero desayunaba leche recién, recién ordeñada, cogía huevos frescos entre el revuelo de plumas y cacareos, bebía agua pozo, me metía en la jaula con los conejos; acariciaba los trigales altos con la mano extendida desde el tractor, “a pelo y a contrapelo”(¡que es lo más difícil!); y hasta colaboré en el parto de una vaca.

Estas vacaciones mías tenían pocas “pegas” para mis mayores… sólo alguna que otra pulga-polizón que colé en la casa grande, una fiebre tifoidea y … creo que ya está.

Por la noche encendían la chimenea y me dormía en el salón mirando el fuego, siguiendo con mi índice los dibujos del tapizado del sofá, hechizada…

– ¡Señora!

(Ya pueden interrumpir el piano)

-¡Señora! Sigue dando error del sistema.
¿Puede usted venir otro día?

El segundo trámite no fue mucho más fructífero, pero para entonces ya estaba dándome cuenta que tocaba un día “así”.
El cajero automático del parking me devolvió la tarjeta porque se había doblado la banda en el bolsillo y no la leía, así que caminé dos plantas más arriba para que un señor muy amable me sellara el ticket y cobrara por toooooda la mañana allí.

Los avances tecnológicos son increíbles.

Sin ir más lejos, es impagable poder llegar a vosotros por éste medio, desde el salón de mi casa.

Es algo que realmente me supera, de verdad.

http://www.youtube.com/watch?v=280aTeLaT1o

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