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48. Crea armonía

30 abril, 2015

(De la serie 50 sombras de engreídos)


Armonía es aquella cualidad que combina los dos aspectos del amor: el de Dar y el de Limitar.

No se puede dar lo que no se tiene. Hay que amar cualitativamente en vez de cuantitativamente.  Eso es la Armonía del amor. El amor armonizado incluye en su pack empatía y compasión.  El amor compasivo es dado desinteresadamente, sin esperar nada a cambio, incluso cuando el otro no merece (¿?)  Amor.

Armonía es dar también a aquellos que te han herido quizás porque  ellos a su vez fueron heridos.  Ante tantos, tantos heridos, pues en el campo de batalla, no queda otra que… convocar al  Amor.

Así que el ejercicio para los próximos siete días es muyyyyy facilito: Échale una mano a un extraño.  Te paras ante un extraño en apuros y le preguntas: ¿necesita ayuda?

Y así quitamos la sombra de la insolidaridad… Esto no puede ser malo ¿verdad?

Paul McCartney también “ayuda” a Rihanna. Je….

Nosolonavegante, ya queda menos… Nos vemos la próxima semana.

Demasiado cielo

14 julio, 2014

By Nosolodoctor

Hubo una paciente a la que le recomendé en su día “crearse su propio cielo”. Después de transcurrir un tiempo me confesó que tenía dudas acerca de si lo que ella había creado era realmente el cielo o un sucedáneo de cielo. Ella me preguntó:

“Realmente ¿cuál es la diferencia entre el cielo y el infierno?

Y entonces le conté la historia del Talmud acerca de la mujer que tras fallecer su alma abandonó su cuerpo y subió flotando hacia arriba al más allá, a  un lugar llamado “Cielo”. La mujer llamó a la puerta del arcángel. Era una puerta de madera, enorme y muy sólida, y cuando se abrió chirrió estrepitosamente al girar sobre sus goznes antiquísimos y oxidados.   Cuando el arcángel vio a la mujer, respiró hondo y dijo:

“Así que por fin has venido. Nos estábamos temiendo tu llegada”.

“¿Cómo que temiendo mi llegada?”, dijo ella algo molesta.

“Bueno”, dijo el arcángel, “ya sabes que mi trabajo consiste en mandar a la gente al Cielo o al Infierno. El problema es que en tu caso concreto no sabemos exactamente qué hacer contigo”.

¿Queeeeé? “¿Cómo que no sabéis qué hacer conmigo?”.

“Bueno”…, contestó el arcángel, “ya sabes que tenemos unas balanzas especializadas para estos asuntos, unas balanzas enormes sobre las cuales colocamos todo lo bueno que has hecho en uno de los platillos y todo lo malo en el otro. El platillo que pese más decide si subirás al Cielo o bajarás al Infierno”.

“¿Y bien?”.

“En tu caso, y este es el problema, cuando pesamos tu alma la balanza aparece totalmente equilibrada. Nunca nos había sucedido antes. No sabemos qué hacer contigo”.

“¡¡Que no sabéis qué hacer conmigo!! ¿A dónde voy a ir entonces? ¿Qué habéis pensado hacer?”.

“Hemos pensado dejarlo a tu elección”.

La mujer se quedó perpleja por un momento y dijo:

“¿Qué broma es esta? ¿Que elija yo? Estáis de coña… (Perdón…) ¿No?

¿Que sea yo la que elija si voy al Cielo o al Infierno?”.

“Sí”, dijo el arcángel. Ya sabes: libre albedrío…

Hubo una larga pausa.

Finalmente la mujer preguntó: “¿Cuál es la diferencia entre los dos?”.

“¿Entre el Cielo y el Infierno? -dijo el arcángel- Uhmmm no creas que hay mucha. En el aspecto material ninguna diferencia, ninguna en absoluto”, contestó el Guardián de la Puerta.

“¿Ninguna? ¿Ninguna en absoluto? ¡Estáis de broma!”. Si esto es un sueño quiero despertarme… ¡ya!

“Por supuesto que no. No es un asunto como para tomárselo a broma. Simplemente queremos que elijas el lugar en el que te gustaría hacer tu residencia eterna”. Solo eso…

Hubo otra larga pausa. Finalmente la mujer dijo: “¿Estáis seguros de que no hay ninguna diferencia?”.

“Bueno”, dijo el arcángel, “¿te gustaría verlo por ti misma antes de decidirte?”. La mujer asintió con la cabeza. “¿Por dónde te gustaría empezar? ¿Por Arriba o por Abajo?”.

“Creo que por Arriba”, dijo la mujer.

“Muy bien. Pero estamos hablando de lugares muy grandes, ¿por dónde quieres empezar?”. La mujer parecía perpleja. “Déjame ayudarte. ¿Cuáles eran tus grandes pasiones mientras estabas con vida?”,

“Ah, eso es fácil. Comer y beber”.

“Entonces empezaremos por el restaurante, ¿de acuerdo?”.

La mujer asintió con la cabeza y entraron juntos en el ascensor celestial. El Restaurante Celestial estaba muchos pisos más arriba. Antes incluso de que las puertas del ascensor se abriesen, la mujer pudo oler los deliciosos aromas, olores que le trajeron una sensación de alegría y despreocupación a todo su ser. Cuando se abrieron las puertas vio unas mesas muy largas, cubiertas con manteles completamente blancos y unos sencillos bancos a cada lado. En los bancos había hileras de gente de aspecto relajado y amigable, sonrientes, bien alimentados y charlando afablemente unos con otros.

Sobre las mesas había grandes soperas de plata que contenían la sopa de la que emanaban los deliciosos aromas. La mujer se dio cuenta de que tenía ganas de comer, de probar la comida que olía tan maravillosamente. Notó una sensación de vacío en el estómago deseoso de llenarse y la presencia de saliva en la boca.

Y después se dio cuenta de que había algo fuera de lo normal. Sobre las mesas no había ningún cubierto, ni tenedores ni cuchillos, ni cucharillas de café ni cucharillas de postre, sólo unos cucharones de servir muy largos y de plata. Pero estos cucharones eran enormes; el mango de cada uno de ellos medía un metro y medio de largo por lo menos.

El arcángel le pidió a la mujer su opinión. “Maravilloso”, dijo, “pero ahora siento curiosidad por ver el otro lugar, para comprobar por mí misma si realmente es igual”.

Bajaron en el Elevador Infernal. La mujer se sorprendió de no advertir ninguna diferencia en la presión ni en la temperatura. Antes incluso de que las puertas del ascensor se abriesen en el Restaurante Infernal, la mujer pudo oler los mismos deliciosos aromas que había percibido en el Restaurante Celestial, olores que le trajeron la misma sensación de alegría y despreocupación a todo su ser. Cuando se abrieron las puertas vio unas mesas muy largas, cubiertas con manteles completamente blancos y unos sencillos bancos a cada lado, exactamente igual que antes.

Sobre las mesas había también grandes soperas de plata que contenían la sopa de la que emanaban los deliciosos aromas. Se dio cuenta una vez más de que tenía ganas de comer, de probar la comida que olía tan maravillosamente. Notó la misma sensación de vacío en el estómago deseoso de llenarse y la presencia de saliva en la boca.

Y advirtió igualmente que pasaba algo raro con la cubertería, no había ni tenedores ni cuchillos, ni cucharillas de café, ni cucharillas de postre, sólo los cucharones de servir muy largos y de plata, cada uno con el mango de un metro y medio de largo por lo menos.

Y después se dio cuenta de que sí había una diferencia. Había estado tan absorta en los olores de la comida, la elegante sencillez del arreglo de las mesas y la curiosidad de la cubertería que no había advertido el silencio y la atmósfera siniestra. En los bancos había hileras de gente, sentados unos frente a otros, como en el Restaurante Celestial. Pero mientras que las del Cielo eran gentes de aspecto relajado y amigable, sonrientes, bien alimentadas y charlando afablemente unas con otras, estas eran absolutamente diferentes.

Estas personas parecían malhumoradas y taciturnas y se miraban fijamente unas a otras con maldad y suspicacia. Y aunque la sopa de las soperas que había sobre las mesas era tan abundante como en el Restaurante Celestial, estas personas parecían hambrientas y demacradas, como si llevaran semanas sin comer.

La mujer se volvió al Guardián de la Puerta. “En todos los aspectos, excepto en la gente, los restaurantes del Cielo y del Infierno son exactamente iguales. Pero aquí, aunque la comida es abundante, las personas están hambrientas y furiosas. ¿Cuál es la causa de que sean tan diferentes?”.

El arcángel dijo: Es verdad, te mencioné que no hay ninguna diferencia material. Salvo  mencionarte la actitud. La diferencia entre el cielo y el infierno estriba en la actitud de sus habitantes. Ya has visto los cucharones. Es imposible servirse por sí mismo. El simple hecho de que aquí abajo en el Infierno las personas se esfuerzan desesperadamente por alimentarse a sí mismas hace que la vida sea…, eso…, un infierno. Mientras que allá arriba en el Cielo, las personas disfrutan alimentándose las unas a las otras y el aire de “solidaridad” que se respira es lo que lo hace realmente “celestial”.

¿Lo comprendes ahora?

Nosolonavegante, recibirás más información de alto valor vitamínico el 3 de agosto.

Nana para los que van a nacer

10 abril, 2012

(By Telma y Nosolodoctor)

Dedicado al Campamento Base, al Staff, en agradecimiento a toda una trayectoria

http://www.youtube.com/watch?v=F7pJx1RFPY0

Un día nacerá sin el sol y lloverá
Pero un niño lo verá en su libro de estampas
El mundo junto a él tiene un buen sabor a miel
Y a otro día como aquél le cambiará la estampa
Al dibujar en forma de naranja
Él le dará el sol, y no lloverá
Al dibujar la flor, él inventará el amor
Y al buscar un gorrión encontrará un corazón
Al dibujar la estela de una estrella
La seguirá hasta el fin y verá el confín
El mundo se abrirá como si fuera una flor
Y en él descubrirá que cada rosa es amor

Si hay una especie de “sello” que nos define, reconocido por todos, es nuestro “optimismo” innato. Aunque “rebeldes con causa”, siempre apostamos por el Ser Humano, por nuestro Planeta, por la Solidaridad entre “opuestos” y “no tan opuestos”. Un día te das cuenta, que más allá del extremo opuesto a ti…”estás tú” de nuevo… ¿será eso lo que llaman el “TAO”?, pues seguramente.
Esta es una entrada dedicada al Campamento Base. Preparamos el relevo de la generación que viene, con sus chip del siglo XXI. Vienen a una Tierra competitiva, con conocimientos pero con conflictos; globalizada pero a nivel familiar, muchas veces “fragmentadas”, con muchas parejas igualmente desquiciadas. Estos niños vienen a “arreglar” definitivamente esto; y sus madres serán sus Maestras.
Este blog fue la inspiración de esas “madres” porque sanaron sus corazones para preparar una humanidad mejor, con menos palabras y más “hechos”. El mundo necesita una “nana” que nos haga conectar con ese niño interior que sufrió tanto, que nos empujó a dejar de ser “excepcionalmente buenos”.

Pero es que además nuestra nana no va dedicada únicamente a los niños que van a nacer, también a los ya nacidos, y a los que quieren nacer HOY, dejando atrás todo aquello que los aleja de la felicidad, (ira, culpa, ego, envidia…) y a todos los arrullaremos, para que encuentren su esencia, y lo bueno que cada uno lleva en su interior. Da igual la edad que tengas, todavía estás a tiempo, así que cántale una nana al niño que hay en ti y déjate acunar, crece y experimenta, que nada es imposible, que lo importante, como ya sabemos, es el esfuerzo y no el resultado, así que lánzate, hazte visible y disfruta de todo lo que la vida te ofrece y no les hagas caso a los que te penalicen por salirte del círculo, porque simplemente temen que seas distinto a ellos.

En los niños, lo natural es crecer, el tiempo no existe para ellos y la vida es tan simple como ellos la ven. ¿Os acordáis de la entrada de ayer, Ángeles custodios?, ¿la inocencia con la que le respondió Manué a su padre?.
Una vez escuché a un niño explicar que los hombres se diferencian de las mujeres, en que los hombres llevan paraguas negros, y las mujeres de colores. ¡Ahí lo llevas! Es necesario una dosis de inocencia, o de locura si es preciso para que no te hagan retroceder. Imagina como lo hacen los niños, porque además, tú tienes a tu favor que eres capaz de poner en práctica tus sueños, así que cree en ti y no desfallezcas, inténtalo una y otra vez, y si no pudo ser, tendrás la satisfacción de haberlo intentado.

Asi que: Nuestra nana no es para dormirte, es para despertarte.
Siéntela, la cantamos para ti:

Despierta niño, despierta ya, que la rutina y el confort acechan y te comerán.
Despierta niño, despierta ya, que la vida te espera, disfrútala.
Despierta niño, eres libre de elegir el camino que quieres seguir.
Despierta niño, no hay retos imposibles, aprende a vivir.
Despierta niño, toma tus propias decisiones aunque éstas sean equivocadas.
Despierta niño, no busques explicaciones a todo, porque a veces, sencillamente no las hay.
Despierta niño y aprende que en las pequeñas cosas, se esconden las más extraordinarias.
Despierta niño, abre los ojos de par en par y aprovéchate de todo lo bueno que te rodea y hay en ti.
Despierta niño, nunca pierdas el ánimo y la confianza en ti mismo.
Despierta niño, ten coraje, y sal ahí fuera a defender el pan y la alegría.
Despierta niño, que aunque el día sea gris, el sol siempre está ahí.
Despierta niño, que como diría Miguel Hernández, es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.

Como dice la letra de esta preciosa canción que ganó en su día el Festival de Eurovisión representando a Francia, necesitamos niños que aunque sientan que está nublado y no puedan ver al Sol, sean capaces de poder dibujarlo en su libro de estampas; y aunque lo dibuje “en forma de naranja”… ésa será la llamada al Sol para que venga, porque el Sol siempre está aunque esté nublado, del mismo modo que la luna también está cada día aunque pase desapercibida. Sobran las palabras, dejemos al piano de la pelicula “Crepúsculo” “cantar”

Anímate y comparte, nosolodoctorylac@gmail.com

Campamentos infantiles: ¿y mañana qué?

28 agosto, 2011

Dedicado a Pepe Trueno, excelente marido.

Entra y descubre...

Ayer no pude evitar llorar con una paciente. Su hija de 8 años sufrió hace tres años una leucemia y tras muchos sufrimientos consiguió ser dada de alta del Hospital Materno Infantil.

Lo malo viene ahora: llamó urgente porque se encontraba “muy mal”. Cuando hablé con ella me contó la razón.

Los padres que  conocieron en aquel duro trance  y de los que se hicieron amigos  solidarios,  los unos de los otros, en su sufrimiento y preocupaciones por el…: ¿y mañana qué?, ahora  seguían aún sufriendo.

Uno de los niños (de tan solo 5 años…), de esos padres, ha recaído gravemente y la ciencia ha recurrido como ultima opción a una terapia “experimental”. Como “ultima opción”.

Cada vez que este paciente habla con la madre de este peque no puede refrenar un torrente de lagrimas “en chorro de vapor”,  sintiéndose “culpable” de que su hija “permanezca” sana.

No le contesté como mçedico,  sino como humano. Le dije: si lloro yo al escuchar la historia… ¿No crees que tienes más derecho tu a llorar? Le expliqué que eso se llama “conexión con el dolor ajeno”, y le expliqué también que desgraciadamente “gracias a la experiencia con su hija” ella es capaz de “entender” y “sentir” el dolor de la “madre ajena”.

Solidaridad en el dolor. Si esto lo aplicásemos a todas las aéreas de la vida,  de seguro que el mundo de hoy sería sensiblemente mejor.

Hablando de otra cosa después,  ya más calmados (ambos),   me comentó que la niña en cuestión iba a pasar quince días en un campamento infantil especial en Inglaterra en el Castillo de Paul Newman. La asociación de cáncer infantil  a través de un proyecto llamado “Avoid”,  en el que están implicados muchos Nosolofamosos, ofrecen  lo que se llama “un respiro familiar”.

Para ello  el niño enfermo y sus hermanos sanos disfrutan en un castillo  que el jefe de los “nosolofamosos”,   un tal “Paul Newman”,  tiene habilitado exclusivamente para estos niños durante todo el año…,  con la condición de que los enfermos “viajen solos” y luego sus hermanos sanos viajen al día siguiente.

Allí los niños enfermos montan a caballo y hacen todas las actividades infantiles imaginables y, singularmente, ninguna de ella se para para  realizar la terapia que sea, es decir,  que si un niño está aprendiendo a “montar a caballo”,  o hacen “carrera de saco” y le “toca” la quimio,  un monitor va al sitio de juego y se lo administra,  y después el niño sigue jugando. La vida, allí,  no se detiene: hermanos, niños  enfermos y sanos,  viven en casa del “tito Paul”,  otro miembro del club AHB (“Algunos hombres buenos”).

Así que vamos a interesarnos un poco por Mr. Wonderfull “Paul”,  fallecido un mes de septiembre,  como el que vamos a estrenar,  pero del año 2008.

De madre húngara y católica y de padre judío alemán, desde su juventud, el tito Paul “Newman” (curiosamente “nuevo Hombre”), se caracterizó por obtener una formación importante, no sólo en el área de la interpretación.

La universidad fue algo que le atrajo desde muy temprano. Estudió Economía en el Kenyon College, de Ohio. Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, sirvió como marino en la Armada y, finalizada la contienda, estudió Arte Dramático en Yale. Pasó también por el Actor’s Studio, donde fue uno de los estudiantes más brillantes de su generación, entre los que se encontraban algunos que luego alcanzarían un especial renombre, como James Dean o Marlon Brando.

Los inicios de NosoloPaul fueron teatrales, donde logró alcanzar un gran éxito y ponerse en situación de dar el paso al cine. Tras aparecer en algunos programas de televisión, intervino en “El cáliz de plata” (1954), de Victor Saville, debut poco afortunado, pues la película no consiguió ningún tipo de reconocimiento.

Dos años después, sin embargo, se produjo el ascenso a la fama  con un trabajo que le situó en primera línea de los jóvenes actores de aquel momento. Robert Wise, le dio el papel principal de “Marcado por el odio” (1956),  pensado en un primer momento para James Dean, con el que se metió en la piel del boxeador Rocky Graziano. A continuación se sucedieron una serie de excelentes actuaciones, que le confirmaron como un actor de muchísima valía. Pueden mencionarse, entre otros, su trabajo en “El zurdo” (1958), de Arthur Penn, en el que representaba al legendario pistolero del Oeste, “Billy el Niño”. Ese mismo año, volvió a obtener otro gran éxito, al encarnar al joven marido de “La gata sobre el tejado de zinc” (1958), de Richard Brooks, una adaptación de la obra de Tennesse Williams. Volvió a acertar de nuevo con su interpretación en “La ciudad frente a mí” (1959), de Vincent Sherman, esta vez como joven estudiante que se abría paso en el mundo de la abogacía y que mantenía diferentes relaciones amorosas. Fue una de las cintas que comenzaron a darle mayor popularidad fuera de Estados Unidos. A comienzos de los sesenta, colaboró en dos películas que, por diferentes causas, tuvieron una excelente acogida. Una fue “Exodo” (1960), de Otto Preminger, versión cinematográfica de la voluminosa novela, que el especialista en Best-Sellers,  Leon Uris realizó. Su otro importante trabajo de inicios de la década, fue “El buscavidas” (1961), de Robert Rossen.

Cuando el actor estuvo plenamente situado, sus siguientes trabajos estuvieron por debajo de lo que se podía esperar de él. Algunos de sus fracasos no sólo le competían como actor sino, también, como productor. Tal vez por ello comenzó una actividad como director, que empezó a finales de los sesenta y llegó hasta 1987.  En esta faceta realizó cinco películas, algunas de las cuales mostraban el deseo de hacer un cine “diferente”, donde las ideas y la tipología de los personajes dominaban sobre la acción y la anécdota. En alguna de ellas el protagonismo femenino correspondía a su esposa y único amor de su vida, Joanne Woodward.

A lo largo de los sesenta y en su faceta de actor, trabajó con directores como Alfred Hitchcock (Cortina rasgada, 1966), y obtuvo un importante éxito con “Dos hombre y un destino” (1969), de George Roy Hill, en la que participó como compañero de reparto Robert Redford, cuyo trabajo obtuvo una gran acogida. En los años ochenta su actividad se redujo, entre otras causas, porque dejó de lado los papeles de hombre joven y buscó interpretaciones más acordes con los años que tenía. Fueron los años en que aparecía en títulos desiguales, pero a veces importantes, como “Ausencia de malicia” (1981), de Sidney Pollack, “Veredicto final” (1982), de Sidney Lumet o “El color del dinero” (1986), con Martin Scorsese en la dirección, película que se concibe como una segunda parte de “El buscavidas”.  Este trabajo fue especialmente importante, pues con él consiguió el Oscar de la Academia, para el que había sido propuesto hasta seis veces, en 1994 recibiría uno honorífico, por el conjunto de su carrera y ser uno de los actores con más títulos a sus espaldas.

De gran atractivo físico y varonil, este hombre ha sabido ir más allá de ser una simple “cara bonita con ojos azules”, para demostrar profesionalidad, interés y preocupación por su entorno y mundo en el que vivió.

Ha sido probablemente uno de los precursores del concepto de anti-estrella y así lo demostró en 2002 cuando, a punto de cumplir los 78 años, regresó a los escenarios de Broadway, después de casi cuatro décadas de ausencia, con una nueva adaptación del clásico de Thornton Wilder, “Our Town”.

Al margen de su gran afición a las carreras de automóviles que le ha llevado a participar en carreras profesionales y a diversos tipos de negocios en los que, con la cobertura de su popularidad, ha procurado en ocasiones, que parte de las ganancias reviertan sobre colectivos necesitados,  también ha desempeñado cargos en las Naciones Unidas, aunque por poco tiempo.

Nunca permitió que sus obrar filantrópica como lo del proyecto Avoid se supiese. Esto me hace recordar la ultima película que vi de este “hombre bueno” cuyo título era “El escándalo Blaze”,  junto a la pelirroja Lolita Davidovich que tiene el dudoso mérito de haberme hecho dudar de mi… ¿espiritualidad? (ejem…).

La película se basa en un hecho real, pues trata  la historia de  un senador que se lía con una joven stripper que se hacía llamar “Blaze Star” (¿imaginan quién, verdad…?).

Ella era la joven reencarnación espiritual de “Gilda”.  Chica  provinciana que sale de su pueblo natal y cuya  madre le da un solo consejo para sobrevivir en la gran ciudad: “hija mía,  no confíes en nadie que te diga “confía en mi”,  y lo cumplió a pies juntillas,  aún a pesar de estar rodeada de tiburones que deseaban  hincarle el diente a semejante bombón,  hasta que se encontró  con este senador brusco, “populista” y verborréico,  que a la primera copa con Blaze,  le dijo mirándola a los ojos: “jamás , jamás, confíes en mi”. Y eso fue el detonante de su historia de amor.  El,  senador “católico”, en la America negra, profunda,  con sesenta y tantos años y, ella,  stripper  con diecinueve años,  pelirroja y bonita.

Vivieron su “presente”, y  él pagó el precio al no ser “reelegido” senador debido al “escándalo Blaze”. Para ellos siempre fue presente. Ella nunca confió en él,  por eso siempre se preguntaban cada día… “y mañana ¿qué?”

Bonita historia ¿verdad? Por eso,  le dije a la paciente del comienzo del relato de hoy: “Se necesita mucho valor para llamar a tu amiga solidaria, a la que solo estás unida por el dolor y hacerle ver que eres capaz de llorar con ella… Lo demás es “demagogia” y “eso” es el verdadero “escándalo” ¿no creen? ¡Dentro video!

Aquí, un amigo.

31 julio, 2011

Hace unos meses,  escribimos una entrada sobre Carlos Santana y hoy  vamos a hablar de la que yo denominé con dieciséis años la “princesa” de las cantantes. Me refiero a Carole King.

Para los que son más jovencitos  que yo,  les diré que esta cantante de  ¡69 años!,  ha sido una de las cantautoras de más renombre del último tercio del siglo XX. Cantante,  pianista y compositora con disquisiciones metafísicas. Todas sus letras tienen un mensaje de “nueva era”,  con veinte años de antelación.

Ha ganado cuatro Grammys y ha sido incluída en el Salón de la Fama del Rock y en el Salón de la Fama de los Compositores por su trabajo, junto con su primer marido Ferry Goffin.

Carole King   nació en 1942 en Brooklin,  en el seno de una familia judía.  Su nombre era Carole Klein. Empezó a estudiar piano y comenzó a cantar, formando parte de un cuarteto vocal llamado The Co-Sines en su instituto, el James Madison de Nueva York. Ha cantado con Celine Dion,  Tina Turner,  Kylie Minogue,  Areta Franklin, Patti LaBelle,  por solo nombrar mujeres. Además, en 1965  su marido y ella escribieron el tema de introducción de la serie de televisión de  I Dream of Jeannie, aunque finalmente la canción fue rechazada en favor de un tema instrumental compuesto por Hugo Montenegro.

Mientras la carrera de Carole King como cantante avanzaba lentamente, esperando encontrar su momento,  tuvo un modesto éxito cantando una de sus propias canciones en 1962 : “It Might As Well Rain Until September”,  que alcanzó el número 22 en las listas estadounidenses y llegó al top 10 en Reino Unido,  y ya no volvió a entrar en una lista de los cien singles más vendidos hasta que pasaron la friolera de ocho años mas…,  al componer uno de los discos más completos que yo haya escuchado jamás,  de hecho,  Tapestry es uno de los 15 álbumes más vendido de la década de los 70. Hay que estar muy mal anímicamente para poder llegar a componer lo que ella compuso.

Tapestry obtuvo inmediatamente el reconocimiento de la crítica y del público, considerado como uno de los álbumes que marcó el comienzo de los años 1970 y a toda una generación. Con numerosos éxitos como singles. Tapestry permaneció en las listas de éxito durante cerca de seis años, vendiendo más de 10 millones de copias y siendo el álbum más popular de Carole King,  tanto entre sus seguidores  como para la crítica. El álbum ganó cuatro premios Grammy. Ahí es nada.  Este álbum  ha sido situado en el puesto 36 de la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos por Rolling Stone.

Tenía yo 13 años cuando  Carole King dio un concierto con entrada libre en Nueva York, en el Central Park,   batiendo todas las plusmarcas de asistencia de aquel entonces en este tipo de eventos, con más de 100.000 personas (este récord fue roto posteriormente en 1981 solo por Simon & Garfunkel, con 500,000 personas). En 1996 se rodó una película basada en su vida, titulada Grace of My Heart. En esta película, una aspirante a cantante, Denise Waverly, interpretada por Illeana Douglas, sacrifica su propia carrera como cantante para componer canciones de éxito y lanzar las carreras de otros cantantes, reflejando la vida de Carole King.  La película sigue su trayectoria hasta su primer éxito, a través del dolor del rechazo de la industria discográfica y del fracaso de su matrimonio, llegando a un éxito final y la realización del sueño de grabar su propio álbum.

Algo así como la resilencia de la que tanto hablamos en este blog. Carole King ha sido muy comprometida  políticamente como simpatizante del Partido Demócrata  de su país. En 2003 hizo campaña a favor de John Kerry, visitando casas particulares para contactar con los delegados en las primarias demócratas. El 29 de julio de 2004, hizo un pequeño discurso y cantó en la Convención Nacional de los Demócratas, unas dos horas antes de que Kerry pronunciara su discurso en el que aceptaba el nombramiento de candidato a la presidencia por su partido. Durante la campaña presidencial, Carole continuó apoyando al candidato demócrata.

La canción “Where You Lead, I Will Follow, compuesta por Carole, es el tema de la serie de televisión Las chicas Gilmore. En esta composición, Carole incluso ha hecho cameos en la serie, en la segunda, quinta y sexta temporadas, representando el personaje de la propietaria de una tienda de música. De todas, todas, todas  sus canciones,  me quedo con la que les voy a poner a ustedes por muchas razones. Una de ellas es que es la única canción que me hace llorar sin que me recuerde nada especial de mi vida,  solo por la  letra:  “You´ve got a Friend” . Yo la titulo libremente “Aquí,  un amig@”. Observen, por favor,  la letra y vean cómo la recita religiosamente el auditorio. Luego seguimos.

You’ve Got a Friend es la canción ganadora del Grammy de 1971. La canción   escrita por Carole King, se ha incluído en su álbum Tapestry de 1971, aunque realmente se hizo famosa por el cover de James Taylor del mismo año. Eran los tiempos de la solidaridad y la disponibilidad sin condiciones,  de la amistad. Siempre le encontré un sentido figurado, subliminal  a esta canción,  como si fuese Dios el que nos la cantase.

Dice así:

Cuando estés triste y preocupado y necesites algo  de cuidado amoroso  y  nada, nada esté bien…,   cierra tus ojos  y piensa en mí…

Y pronto estaré ahí  para iluminar incluso tu noche más obscura…  Tú solo grita mi nombre y  sabes que  donde sea que estés  vendré corriendo  a verte otra vez.

Da  igual que sea invierno, primavera,  verano u otoño.  Todo lo que tienes  que hacer es llamar y estaré ahí… Tienes un amigo.

Si el cielo sobre ti  se hace más oscuro y se llena de nubes  y ese viejo viento del  norte empieza a soplar,  mantén la calma  y llámame en voz alta.  Pronto me escucharás  golpeando a tu puerta.

Tú solo grita mi nombre. Y tú sabes que  donde sea que esté  vendré corriendo a verte otra vez. Da igual que sea  invierno, primavera, verano u otoño.  Todo lo que tienes que hacer es llamar  y estaré ahí.

¿No es bueno saber que tienes un amigo?

Cuando la gente pueda ser tan fría, te lastimen y te abandonen
y se quieran  llevar tu alma no los dejes.

Tú solo grita mi nombre. Y sabes que  dónde sea que estés vendré corriendo a verte otra vez,  sea invierno, primavera, verano u otoño…

Todo lo que tienes que hacer es llamar y estaré ahí. Aquí tienes  un amigo

Perdonad que sea tan pesado. Oídla de nuevo con subtítulos en inglés y español.  ¡Ponla otra vez Sam!

http://www.youtube.com/watch?v=3TgaZrVspi4

Para poder colaborar con el blog sólo tienes que mandar un mail con tu propuesta a nosolodoctorylac@gmail.com o si prefieres puedes madarnos tú videoclip favorito, tu pps, el recorte de prensa que desees que comentemos…

Cadenas de favores. By Richii & Poveri

19 marzo, 2011

Antes de entrar, por favor, pasen y miren detrás del espejo (vídeo)… o utlizando una de las frases favoritas de los cielos de este blog: baby, take a walk on the wild side…

http://www.youtube.com/watch?v=EqTbP5vjzNU

“El reino de las posibilidades está dentro de nosotros” y como dice en la pizarra de la clase, solo “tenemos que pensar una idea para cambiar el mundo y ponerla en marcha”.

¿Por qué?

Todos hemos quedado sorprendidos por los sucesos ocurridos en Japón. Hemos  visto imágenes que parecían sacadas de la ciencia ficción, estamos escuchando  cosas que nos inspiran temor y dolor por las víctimas del terremoto y tsunami ocurrido el viernes 11 de marzo pasado en las costas del pacífico.

Intentamos reflexionar sobre estos hechos y tratar de sacar algo positivo, incluso de los momentos más difíciles. De hecho, de eso solemos hablar en muchas entradas de nuestro blog.

Hace 200 años atrás ni siquiera nos hubiésemos enterado de un terremoto en la otra punta del planeta  (¿o sí?). Hoy, en pocas horas tenemos imágenes de lo ocurrido y “asistimos casi en directo” a la tragedia. Y debido a nuestros “neuronas  espejo” (de las ya que hablamos una o dos veces) podemos “sentir” lo que se siente en Japón.

“Los ojos son las ventanas del alma” y el alma no entiende de la coordenada “espacio-tiempo”. Muchos analistas piensan que la experiencia de “asistir en directo”  a tragedias que no ocurren en nuestra “realidad cercana” no es positivo ya que crea en la población ansiedad, incluso cuando el peligro “está lejos” y nos afecta “directamente”  a quienes escucha o ven la noticia.

Pensamos que tienen razón, estos expertos,  cuando la ansiedad y el dolor por el prójimo, solo se quedan ahí, pero cuando uno toma la iniciativa y decide ayudar entonces esto es positivo.

Maimonides se especializó en “caridad”. Este sabio cordobés estableció “leyes jerárquicas” de cómo ayudar al prójimo estableciendo la  prioridad de ayudar  primero a quien duerme contigo,  segundo a tu entorno familiar, y  si uno no tiene familiares necesitados entonces debería ayudar a sus vecinos, y si no tiene vecinos necesitados a los habitantes de su ciudad, y así avanzar en la caridad y acciones de beneficencia… hasta llegar a Japón. Solo que si esto lo hiciésemos todos,  Japón no necesitaría nuestra ayuda.

Creo que estos hechos ocurridos en el otro extremo del mundo, que nos sensibilizan a ayudar, debemos concretarlos buscando quien necesita ayuda en nuestro barrio, ciudad o pueblo.

Lo que nos impide hacer la cadena de “favores” hasta llegar a Japón,  es que muchas veces no consideramos “dignos” de nuestra ayuda a nuestra pareja, nuestra familia, nuestro vecino,  etc…, por tal o cual razón,  porque nos erigimos en “jueces” y no en “donantes”. Pero, ¿quién soy yo para decir si tal o cual persona merece o no mi ayuda?

Proponemos una fórmula secreta,  ahora que nadie nos lee: ” si elevamos a nuestro prójimo” por encima del valor de nosotros mismos,  “dar y recibir se tornan sinónimos”.  Nos explicamos: ” si aquel a quien tu das “lo consideras superior a ti” entonces el hecho de “darle algo a esa persona” en realidad te produce la satisfacción y felicidad “como si estuvieses recibiendo” porque partes de la base que el hecho de que alguien situado en una línea jerárquica superior a ti te está honrando “aceptando tu regalo”.

Eso “si” que es destruir tu Ego doblemente,  y al no tener la expectativa de ser reconocido y,  o,  halagado por “nuestra generosa donación o favor”,  no sentiremos ni frustración ni arrepentimiento de haber ayudado. Y probablemente aquel que recibió de nosotros hará lo mismo,  y la cadena de favores… llegaría a Japón.

Ahora que nadie nos “ve” es un buen momento para quitarnos nuestras máscaras “sociales” y re-conocer que el de al lado es mejor que yo. El resto es vanidad.

Entra en el reino de todas las posibilidades o como diría Lamari de Chabao se como la Luz…

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