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Game Over

22 agosto, 2011

(By Angel 5 y Nosoloángel)

En el mundo que nos rodea hay muchos ejemplos, pero quizá la ideología nazi  representa metafóricamente a quienes van diciendo: tú sirves y tú no sirves. Otro ejemplo son ciertas escuelas  que a través de psicotécnicos, determinan a muy corta edad a qué se deben dedicar las criaturas indefensas que rellenan dichos test…
Hay más, basta con mirar a nuestro alrededor.  Los conocemos y, aun así,  somos muchos los que caemos en la trampa de sus alambradas de juicios rancios, paternalistas, proteccionistas, manipuladores, exterminadores…, que nos cercenan la libertad de SER, lo que en realidad somos en potencia.  Lo que somos de verdad.

Es una pena,  pero los campos de concentración a nivel metafísico siguen ahí…, agazapados o evidentes, por doquier.

Alguien que te dice: para qué ser músico si eso no da dinero, tu hermana es más aplicada, esta niña es tan nerviosa, tú tienes que aprender más pues te falta mucho… ¡Anda ya! Yo soy lo que  mi corazón decida, pero ¿quién nos enseña a parar los pies a esas tramposas afirmaciones?

No queda más remedio que sanearse de mentiras y de profecías negativas que al final se autocumplen. Todo depende de cada cual, somos responsables de nuestro mundo y, sobre todo,  es muy importante no permitir  que otros  secuestren tu vida.

Es un reto, somos conscientes, pero la clave está en crear tu verdadera realidad y materializar tus sueños… Quizá sea necesario ser consciente de que los pobres son ellos y casi mejor dejarlos en sus tristes sombras reduccionistas y simples, para nosotros buscar lugares y gentes más soleadas.

Ojalá que este blog contribuya a que salgamos de las alambradas todos y todas las partes implicadas en él y, lo mejor, que seamos capaces de trasmitirlo en un imparable efecto multiplicador de corta-alambradas.

Por muy duras que sean las circunstancias siempre se puede cambiar el chip, la visión de lo que nos pasa. De hecho tenemos ejemplos de lujo de programadores de realidades alternativas. ¿Recordamos la película La Vida es bella? En ella pudimos descubrir que el padre del niño, no luchó contra los nazis. Su labor fue mucho más trascendente, más pacífica, más fructífera…, proactiva.  Insertó un programa de “realidad alternativa” en la mente del niño mediante la imaginación. Reprogramó la realidad del campo de concentración  para hacer feliz a otros seres. No luchó contra el mal…, “¡¡¡este, se  disipó mágicamente mediante la manufactura de otra realidad distinta!!!” Sustituyó  una “destructiva realidad aparente” por una feliz y  plena realidad saludable.

Y es que, aunque nos parezca una utopía (para eso sirven por cierto, para que caminemos en esa dirección y hasta donde lleguemos, hemos llegado) resulta que el guión que cada cual tiene se puede reprogramar o recuperar de la basura donde lo enviamos sin querer, para vivir con plenitud, para desintegrar  a los carceleros…

Quizá la clave está en escuchar lo justo para que podamos seguir creciendo,  utilizar la imaginación no para generar miedos, ni basurillas antievolución; sino para CREAR nuestro propio mundo ¡¡Ojo!! Que no es  evasión, porque su valor intrínseco es que emana   consciencia y utilidad. Vamos que es IM-PRES-CIN-DI-BLE, para que reconectemos con nuestra esencia y hasta con nuestra misión en la vida.

Claro que hay escollos. De nada sirve reinstalar nuestra verdad si se crea una meta-realidad, un mundo propio y no se puede acceder por repetir hábitos  antiguos ¡una pena! Porque eso quiere decir que la aparente realidad está cumpliendo su función, las alambradas están haciendo bien su trabajo ¡Jo!

Algo así como plantear un juego infantil de vaqueros e indios y no poder participar porque nunca rompes la barrera abrumadora de tu personaje en la realidad aparente. Intentar ser un indio y no poder… O ser gay en el armario, o no querer a quien tienes a tu lado y fingir felicidad, o no permitirte crear un poema porque te han dicho que no eres suficientemente buena, o no amar tu vida y ponerte excusas para cambiarla por miedo a la vorágine externa ¿seguimos? Hay mil ejemplos.

Los niños siempre están saltando de la realidad aparente a otras meta-realidades… Por eso el juego es taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan importante…, nunca deberíamos  perder ese mecanismo de migración de una realidad a otra a golpe de imaginación y “certeza”, pues al madurar  lo vamos a necesitar para regresar a nosotros  mismos.

Soñar nos abre una puerta, y descubrir que todo es un sueño y que podemos elegir entre muchas formas de vivir con plenitud es empezar a practicar la CERTEZA. Decantarnos por la que además es útil para los demás y nos da pie a mostrar nuestros dones personales (comunicación, positividad, serenidad, creatividad, sutilidad…etc)  es dar en el blanco.

Es como si alguien crea un videojuego y no puede jugarlo porque no puede dejarse llevar… ¡Menuda pérdida de tiempo, de energía y de sentido!

Pero nos queda un as en la manga, una última opción: pulsar Game Over (el juego de las aparinecias ha terminado, toca una oportunidad de vivir). La cuestión es elegir a qué realidad se lo aplicamos: a la realidad absurda, fría, y manipuladora… o a la que de verdad formamos parte como actores fundamentales e imprescindibles  y no nos han o hemos permitido vivir.

Allá cada cual, pero que quede claro que tenemos el regalo interior de recordar y recuperar de sus ruinas nuestro universo particular, y sobre todo, no podemos olvidarnos jamás de que tenemos derecho a hacerlo. Y sobre todo: nos lo merecemos.

Para cerrar  os recomendamos   “El invisible Harvey” (1950). Harvey es un “pooka” o   conejo invisible de dos metros de alto y amigo de Elwood (James Stewart).

“El mundo se divide entre quienes aceptan a Harvey y quienes se horrorizan ante la mera insinuación de su nombre. Los primeros asumen la riqueza de la vida, abiertos a sus posibilidades; los segundos, gente de orden, ven lo que la Ley establece que se ha de ver”.http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/834763.html

Enemigos Intimos. Parte 1ª.

21 agosto, 2011

By Nosólodoctor, Nosóloángel, Ángel2 y NosóloYoda

Hace unos días nos fijamos en un programa de máxima audiencia titulado “Enemigos Íntimos”. El programa en cuestión trata de “ex amigos” que se “ex amaban” y que,  a partir de un hecho puntual,  han pasado al otro extremo pasional y aprovechando la información íntima sobre su ex amigo, el uno fusila y el otro se deja fusilar… previo pago de una cantidad pactada.

Hace unos días abríamos  un debate interno en torno al programa en cuestión y lo enlazábamos con un pps que llegó a nuestra factoría para su publicación; el pps  trataba sobre la larga y turbulenta historia hacia la autodestrucción del tío Poroto…,  total, que cogimos el guante y decidimos  saltar a este escenario virtual cuatro de los colaboradores  del blog para que debatiésemos formando un cuarteto que se ha bautizado a sí mismo como: “Cuarteto de Bailes Regionales de Potosí”.

Con mucha guasa y ganas de encontrar la esencia del cuentito que a continuación les mostramos,  nos hemos devanado los sesos y llegado a algunas conclusiones que expondremos después de sus comentarios y en la segunda parte… El trasfondo que entrevemos hace alusión a la facilidad con que a veces la gente duerme con su enemigo. Mejor contarles la historia a ver qué opinan ustedes…

EL TÍO POROTO

Mi tío Poroto andaba fenómeno hasta que su mujer, mi tía Porota, a instancias de su hija, mi prima Tota, le dijo:

-A ver Poroto, vas a cumplir 70 años, es hora de que vayas a un médico.

-Y ¿para qué? – contestó — si me siento bien  (al parecer decían en el pueblo que hasta tenia “una”… )

Porque la prevención debe hacerse ahora que todavía eres joven -contestó a su vez mi tía.

Por este motivo mi tío Poroto fue a consultar al médico quien,  con buen criterio le mandó  unos exámenes y análisis de todo lo que cubría  el seguro.

A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. Así que le recetó Simvastatina  Grageas, para tener el colesterol lo más bajo posible; Coropres 12 mg. para el corazón; Diaben  para prevenir la diabetes,  Vitaminol, complejo vitamínico, Parapres para la presión alta, y como aquí en Andalucía hay mucho olivo y polen, le añadió Alergicatel, para la alergia. Como los  medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeprazol 20 cápsulas.

Mi tío Poroto fue a la farmacia y cambió sus recetas coloradas (de pensionista) por varias cajitas primorosas de colores variados. Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón iban durante o al terminar las comidas, volvió al centro de salud a consulta con su médico. Éste, después de hacerle un pequeño discursito en lenguaje de médico  respecto al tema de las ingestas, y usar los términos “post pradial y dispéptico” lo notó un poco alterado y algo contracturado, por lo que le agregó Nervocalm  25 y Aflojex Max.

Esa tarde, cuando entró a la farmacia con las  recetas, el farmacéutico y sus empleados hicieron una doble fila para que él pasara por el medio mientras ellos lo aplaudían. Sin embargo, mi tío, en lugar de estar mejor, estaba cada día peor. Tenía los cartoncitos de todos los remedios en el aparador de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento del día en que no tuviera que tomar una pastilla. A la semana, el laboratorio fabricante de varios de los medicamentos que él usaba lo nombró “cliente  VIP” y le regaló un termómetro, un frasco estéril para análisis de orina y un imán para la nevera que le sirviera  de recordatorio de sus medicamentos, con el logo de la empresa, por supuesto. Mi primo el Toto dedujo que la dirección la tuvieron que sacar de la receta que la farmacia entregó al Servicio Andaluz de Salud…

Tan mala suerte tuvo mi tío Poroto, que a los pocos días se resfrió y mi tía Porota lo hizo acostar como siempre, pero esta vez, además del té con miel, llamó al médico. Este le dijo que no era nada, pero le recetó Gripedin Dúo y un antibiótico, ciprofloxacino  500 que le dio “diarrea”.

Para colmo, mi tío Poroto se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se enteró de las contraindicaciones, las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones medicamentosas. Lo que decía eran cosas terribles.  No sólo se podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares, sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal,  parálisis, cólicos abdominales, alteraciones del  estado mental y otro montón de cosas espantosas.  Asustadísimo, llamó al médico, quien al verlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas porque los laboratorios las ponían por poner.

– Doctor, las empresas que ganan tanto dinero no  ponen cosas por poner – musitó .

– Bueno, las ponen para cubrirse.

–  Para cubrirse de qué? -preguntó mi tío.

– Para cubrirse por si alguno los lleva a juicio.

– Si, claro, pero para llevarlos a juicio, primero le tuvo que pasar algo. Nadie demanda si no le pasa nada.  Digo yo… – dijo mi tío.

– Bueno… mirado así… (musitó el doctor)

– Es que es la única forma de mirarlo.  Motivos para un juicio hay  si al paciente por bajar el colesterol se le revienta el hígado, se le caen los dientes, se queda ciego, impotente, pelado… y después, ya con un poco de suerte, se muere.

– Usted exagera, esas cosas que ponen en las prospectos no pasan casi nunca.

– Casi… A mí no me interesa que le pasen a muchos, con que me pasen a mí, alcanza y sobra… dijo mi tío Poroto muy nervioso, pese a tomar religiosamente el Nervocalm.

– Tranquilo, Don Poroto, no se excite -le dijo el médico mientras le hacía una nueva receta con Antideprezol Forte Supositorios.

En ese tiempo, cada vez que mi tío iba al centro de salud, donde también ya lo habían nombrado “paciente “polifrecuentador”,   apenas hablaba con el médico se llevaba “de regalo”  seis recetas de pensionistas: gratis. Esto lo hacía ponerse muy mal, razón por la cual el médico le recetaba nuevos e ingeniosos medicamentos.

Esta vez para la depresión, ansiedad, fobias e incluso para “el cambio de  humor de los últimos quince a veinte días”

Pobre tío Poroto, llegó un momento en que las horas del día no le alcanzaban para tomar todas las pastillas, por lo cual ya no dormía, pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado.

Tan mal se había puesto que un nefasto día, haciéndole caso a los prospectos de aquellos remedios, se murió. Al entierro fueron todos los del pueblo, pero el que más lloraba era el farmacéutico.  Aún hoy mi tía Porota afirma que menos mal que lo mandó al médico a tiempo, porque si no, seguro que se hubiese muerto antes”.

Aunque crean que la historia es inventada. No lo es. Si les decimos lo primero que se nos pasó por la cabeza tras conocer la historia se van a reír… Fue lo siguiente: ¿a ver si ella quería cargarse a su marido porque conocía sus devaneos por el pueblo…? Bromas aparte,  el cuentecito tiene mucha miga. Abramos el pan y saquémosla…,  peeeeeeeeeeero, primero  cuéntenos sus moralejas o la conclusión que sacan y la próxima semana compartiremos con ustedes nuestro punto de vista.

Aquí les dejamos una de maridos e historias matrimoniales…,  ¡dentro video!

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